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Rogel festejó la sanción del aborto legal: "El Estado argentino tiene una vergüenza menos"

El exdiputado del radicalismo celebró la decisión del Congreso de aprobar el aborto legal. Instó a "confiar en las mujeres" y en sus decisiones sobre la maternidad. Puso en valor la postura de las legisladoras, Lena y Olalla. Instó a no especular y fijar posición ante temas como estos: "Un dirigente no puede esconderse ni pensar solamente en el padrón electoral".

El ex diputado de la Unión Cívica Radical (UCR) y exconvencional constituyente, Fabián Rogel, aseveró que con la sanción de la despenalización del aborto en la argentina supone que “el Estado argentino tiene una vergüenza menos” con la que cargar.

“Podría hacer lo que hacen muchos, en lo que llaman la política correcta y no expresarme respecto de la sanción en el Senado de la Nación; guardar silencio para especular con cuantos ciudadanos y ciudadanas están a favor o en contra de esta medida. Pero creo que un dirigente político no puede esconderse ni estar pensando solamente en el padrón electoral, teniendo una urna en la cabeza. Un dirigente político en serio, frente a los grandes temas está obligado a expresarse, tiene derecho a expresarse y decir que es lo que piensa, de lo contrario, no puede considerarse un dirigente político”, condicionó.

“Saludo en particular la decisión de las dos legisladoras nacionales de la provincia de Entre Ríos que asumieron con integridad personal la decisión tomada en favor de aprobar el proyecto de ley, particularmente me refiero a la senadora Stella Olalla y a la diputada Gabriela Lena”, destacó Rogel que dijo de ellas: “Las conozco a las dos. En el caso de Gabriela Lena conozco su profunda humanidad y su amor por la familia, su actitud como madre y como honesta dirigente política. En el caso de Stella Olalla, también la conozco desde hace muchos años, sé de su intachable actitud moral, sé de su aplicación como madre, y sé, fundamentalmente, de su gran actitud como educadora en la provincia de Entre Ríos”.

“No pertenecen al mismo sector político en el cual milito. No creo, bajo ningún punto de vista, que sean personas que no hayan razonado, pensado, estudiado y hayan tomado la determinación que tomaron con un profundo convencimiento de la necesidad de colocar a la Argentina como un país moralmente digno que no quiere convivir con la hipocresía”, aseveró.

De la fe

“Soy hombre de fe, no tengo ataques ni agravios para la iglesia católica, pero creo que aquí el debate había que ponerlo en el plano de la sinceridad absoluta donde los dueños de los derechos son los pueblos y no los diputados y los senadores”, dijo Rogel.

“Yo he sido diputado de la provincia, presidente del bloque, convencional constituyente que redactó la Constitución de la provincia y vicepresidente del bloque de diputados de la Nación, y en ninguno de los temas trascendentes que hacen a una sociedad mejor, como se dice en el campo, le esquivé al bulto y guardé silencio, tampoco podía hacerlo hoy escudándome en que no ocupo cargo legislativo. Me parecía una especulación muy mezquina y no acorde con lo que debería ser una nueva dirigencia política que se necesita en el mundo y en el país”, subrayó.

El dirigente destacó el mensaje en la sesión del senador Martín Lousteau. Valoró especialmente la postura según la cual “el radicalismo debiera haber fijado una postura como partido y no dejar librado esto a la libertad de conciencia de cada legislador”. Recordó, en este sentido, que un avance fue la decisión de la Convención Nacional de la UCR de adherir a la iniciativa de aborto legal que se debatió en 2018.

Insistió con que “son los pueblos y si son minoría mucho más, los dueños de los derechos, no los legisladores”.

“Estos debates se han producido desde el fondo de la historia y de la humanidad. Parecía y resultaba escandaloso que el Estado otorgara la posibilidad del divorcio, parecía amenazante que hubiera patria potestad compartida, sonaba escandaloso y hemos escuchado barbaridades respecto de la posibilidad de que dos personas que se aman aunque sean del mismo sexo puedan tener un estado jurídico que los vincule. Siempre, absolutamente siempre, las sociedades truenan y hacen ruido cuando se deben introducir cambios que la sociedad los tiene a la vista”, aseveró Rogel.

“Introducir a estos debates los temas religiosos, morales, y vinculados a la fe, no ayuda a ninguna discusión de carácter humano profundo, no le hace bien a ninguna confesión religiosa, y creo que los coloca de espalda a una realidad que existe y que no se puede seguir ignorando en esta doble moralidad”, remarcó.

Tiempos

Rogel instó a “confiar en la madre, en el amor de la madre y confiar en las mujeres que son las que conocen como nadie la sensación que perciben de lo que están construyendo en el seno materno. Si no creemos en las mujeres, no estamos creyendo en el sentimiento más profundo que es amor que construye quien está en la tarea de la concepción”.

“Hay tiempos distintos, hay movimientos diversos, hay jóvenes que advierten, perciben y sienten la necesidad de cambios que en nada contradicen valores éticos, morales y tampoco atentan contra la fe de la cual nadie se va a alejar a partir de la sanción de cualquier tipo de ley, como no ocurrió en otros antecedentes”, concluyó.

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