Sabina Melchiori presentará su primer libro: Babel
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Sabina Melchiori es locutora nacional y periodista, está a punto de presentar Babel, su primer libro, que está basado en una investigación periodística y semántica sobre la construcción mediática del conflicto por las papeleras el cual, sin ninguna duda, no pasará desapercibido, no solamente por la temática que analiza sino por el modo y la claridad conceptual con que lo hace. La presentación será el jueves 20 a las 20 horas en el salón del Hotel Aguaý.Luis CastilloColaboración ¿Te acordás cómo tomaste la decisión de estudiar periodismo?Sí, fue en sexto grado también, me acuerdo de que se lo dije a mi mamá, como un comentario nada más; fue en pleno auge del caso Cabezas, el asesinato de José Luis Cabezas, y ella por supuesto se horrorizó: mirá lo que le pasó a este chico, me decía mientras lavaba los platos, evidentemente era muy fuerte el discurso materno porque no se volvió a hablar del tema hasta que estuve en quinto año (risas). En ese momento lo que tenía claro era lo que no me gustaba, que era la matemática o sea que no iba a elegir nada que estuviera relacionado con hacer cálculos, pero sí me gustaba lo que estuviera relacionado con lo humanístico: la medicina, la psicología e inclusive hasta diseño gráfico ya que me gustaba mucho el dibujo. Realmente estaba muy confundida y por suerte mu cuñada, que es psicopedagoga me hizo no un test sino una orientación en la que de una manera muy didáctica e inteligente iba descartando posibilidades hasta que quedaron sólo cuatro posibles elecciones. Y entonces se pasó a otra etapa en donde ella me dijo: una cosa es cómo vos imaginas que sería trabajar en alguna de estas profesiones y otra es el mundo real, entonces armó una especie de trabajo de campo en donde tuve que ir a hablar con profesionales que trabajaban en cada una de esas áreas que habían quedado seleccionadas. Hice ese ejercicio, entre los cuales hablé con periodistas, y lo curioso fue que no me emocionó tanto lo que me respondían como el hecho de ir a su casa, al lugar de trabajo de esta gente con un cuestionario en la mano. Entonces dije: éste es el escudo perfecto para poder canalizar todas mis curiosidades y enfrentar mi timidez. Esta es la excusa perfecta, me dije, para poder preguntarle a quien se me ocurra lo que se me ocurra. ¿Y la universidad fue realmente lo que vos te imaginabas que sería? Al principio no mucho. En mi casa el medio de información era el diario. La imagen que tengo en ese sentido es la de mi viejo leyendo. La abuela por ahí la radio, muy poco de televisión, o sea que para mí la asociación directa con el periodismo era el diario. La gráfica. Y además, yo me imaginaba trabajando dentro de una sala de redacción, escondida como cuando tenía 9 años; todavía no había superado mi timidez, era impensable para mí estar frente a una cámara o en un estudio de radio. Entonces entré en la UCU, en Concepción del Uruguay, primera clase de locución, yo dije: odio los locutores. Claro, no tenía ni idea de lo que era todo eso, sin embargo, poco a poco me fue fascinando la locución como una herramienta para ejercer el periodismo. ¿Preferís el periodismo gráfico -que hoy va más por el lado de lo digital-, la radio o la televisión? A mí me gusta el periodismo en cualquier formato siempre y cuando haga periodismo. Si a mí me piden que conduzca en radio un ranking de hits o cosas así, no, me muero. No me sentiría cómoda. Pero he descubierto que cada formato tiene su encanto, jugar con la imaginación que despierta la radio, la ausencia de la imagen y los tonos y matices que se le puede dar desde la palabra hablada, usar el micrófono como el oído de una persona y hablarle sin gritarle, hacer pausas. Eso es lo fantástico de la radio, pero por otra parte hay ciertos informes que sin dudas se aprovecharía más utilizando la imagen. Y otras que merece verse la letra impresa. Leerla. ¿Y qué papel juega en todo esto escribir un libro? Tu libro, Babel, ¿cómo lo definirías? Babel es una investigación social, con una base científica naturalmente, cuyo origen fue mi tesis de periodismo; hay muchos periodistas que han escrito libros por lo que no resulta descabellado pensar en escribir un libro con temas periodísticos. Yo no pensaba hacerlo salvo que tuviera algo que mereciera la pena ser contado, alguna investigación que justifique ser escrito y no escribir por el sólo hecho de publicar. ¿Crees que tipos de libros como el tuyo no dejan de tener algo de docencia para quienes gustan del periodismo? Yo creo que sí. A los estudiantes les puede servir más allá que tienen acceso a todo este material de lectura; quienes pasaron por una facultad de periodismo seguramente van a reconocer varios autores que aparecen en mi libro, pero si hay un objetivo que tengo con Babel es mostrarlo acá y en Fray Bentos. Quiero contarles a mis vecinos de las dos orillas que estuvimos hablando de lo mismo durante años, hablando de lo mismo, pero de manera diferente. Por eso de ese modo iba a ser muy difícil entendernos. Veíamos lo mismo, pero diferente, donde unos veían un 6 otros veían un 9. Por eso me parece importante recordar a quienes ya lo saben y mostrar a los que no, que cuando abrimos un diario o escuchamos la radio o miramos la televisión no estamos recibiendo lo que pasó. No es lo que pasó, no es la realidad, es un recorte de la realidad, es parte de lo que pasó, es lo que ese medio que estas eligiendo te quiere mostrar de lo que pasó y de la manera en que ellos quieren mostrártelo.Esta investigación demuestra que se usaron palabras antagónicas para hablar de lo mismo. Las personas que en Gualeguaychú eran presentadas como vecinos, asambleístas, comprometidos en una lucha por la vida, del otro eran piqueteros o activistas violentos. Y eso fue lo que cientos, miles, de lectores recibían a uno y al otro lado del río. Así las cosas, el entenderse se volvió imposible, por eso el nombre del libro: Babel. Creo que es importante que los periodistas manifiesten desde dónde opinan. Estás reafirmando el concepto de que no existe un periodismo objetivo...Somos sujetos. Somos subjetivos. Cuando elegimos utilizar una palabra y no otra no es por casualidad, hay muchas cuestiones detrás de esa elección, desde la propia personalidad hasta el medio y las circunstancias que te rodean; uno debería preguntarse por qué en Fray Bentos le decían piqueteros y para nosotros eran vecinos. Hay muchas circunstancias que llevaron a los periodistas a expresarse de uno u otro modo. En mi libro no hago un juicio de valor en cuanto a quién estuvo bien o quién estuvo mal; no, lo que yo quiero mostrar es que se habló de lo mismo, pero de una manera diferente.
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