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Se cumplieron once años del fallecimiento del recordado Padre Luis Jeannot Sueyro

Telmo Martínez titular de la cooperativa médica que lleva el nombre del "Curita Gaucho" y Juan Carlos Urriste, presidente de la Asociación de Amigos recordaron al sacerdote en el undécimo aniversario de su fallecimiento.

El exsanatorio Agos lleva hoy el nombre del recordado religioso en honor a la extensa labor que desarrolló en su vida. Juan Carlos Urriste señaló que pese a haber presentado 13 carpetas en el obispado de Gualeguaychú se ignoró el trabajo de la Asociación y de un sacerdote que sobrepasó largamente sus obligaciones en la ayuda del prójimo.

Se cumplieron 11 años de la desaparición física del Padre Luis Jeannot Sueyro. El sacerdote falleció en el entonces Sanatorio Agos a la edad de 90 años, un 30 de julio del 2008. A los pocos años el sanatorio quebró y cerró sus puertas por un año. El 13 de febrero del 2017 volvió a funcionar como cooperativa de la mano de quienes fueron sus empleados, los cuales decidieron que lleve el nombre del “Curita Gaucho”.

Telmo Martínez presidente de la Cooperativa de Trabajo “Sanatorio Padre Luis Jeannot Sueyro”, entrevistado por Radio Cero dijo que el Padre visitaba a los enfermos en el ex Agos y siempre se “preocupó por el sanatorio, sobre todo en los tiempos más difíciles”.

Dijo que el perfil del sanatorio es “muy humanitario y lleva el nombre del Padre en honor a lo que el predicaba y hacía”.

Sobre el momento que vive la Cooperativa, dijo que se “trabaja pensando en mejorar día a día”. Adelantó que se envió, hace diez días, la documentación que faltaba para que “la terapia intensiva que cuenta con seis camas, sea habilitada”.

En tanto, Martínez indicó que “pese a los momentos difíciles seguimos invirtiendo y apostando a brindar el mejor servicio de salud posible. En la actualidad trabajan 48 personas como cooperativistas percibiendo -cada uno- la suma de $16.000, cuando en los comienzos lograban cobrar tan sólo $2000”.

En cuanto al edificio en el que funciona la Cooperativa, Martínez, recordó que se “alquilan las instalaciones con una opción de compra, que si es viable pensamos hacer uso”.

Cabe destacar que en la planta baja se encuentra un busto del sacerdote y placas que recuerdan su labor. También un busto pequeño en la guardia y en diferentes oficinas que recuerdan la entrañable figura del sacerdote.

Un hombre que dedicó su vida a evangelizar y ayudar

Juan Carlos Urriste, presidente de la Asociación de Amigos del Cura Gaucho, recordó al sacerdote como un “hombre de fe que dedicó su vida a Dios evangelizando en lugares muy difíciles de llegar como en campos bajos y semi bajos a los cuales se accedía a lomo de caballo. Llevó la palabra de Dios en Gualeguaychú, Villaguay, Rosario del Tala y Concepción del Uruguay, en localidades rurales como Maciá, fundó el club Martín Fierro, y Mansilla. Un samaritano que visitaba a los enfermos en hospitales y sanatorios. Consolaba a familiares de personas en grave estado de salud y a fallecidos Bautizó a miles de chicos en su querida capilla San Francisco, casó a innumerables parejas, luego a sus hijos y nietos”.

La asociación presentó trece carpetas en el obispado y aún siguen esperando, después de muchos años, respuestas que hasta el momento no han recibido, según expresó Urriste.

Después de años sin una respuesta, el actual Obispo Héctor Zordán “nos dijo que otros sacerdotes habían votado en contra de que se prosiga con los trabajos de beatificación de Jeannot, porque entendían que el “Curita Gaucho” no cumplía con los requerimientos de la iglesia”.

“Algo burdo –señala Urriste-, porque la “labor del Padrecito sobrepasó largamente los límites de cualquier sacerdote”.

Vida y obra de un hombre extraordinario

Nació en el 20 de noviembre de 1917 en una chacra del Gualeyán, en aquel entonces zona rural, ubicada detrás del cementerio y cerca del casco urbano de Gualeguaychú. Su padre fue un inmigrante francés de Limoges y su madre, una gallega de Pontevedra.

Jeannot Sueyro, fue ordenado el 20 de diciembre de 1942, y el 20 de diciembre del 2008 celebró el 65º aniversario de su ordenación sacerdotal.

Recién ordenado, sintió el peso de la mano de Don Esteban Piacenza, uno de los principales dirigentes de la Federación Agraria, que le pidió que “nunca abandone al hombre de campo”. Pedido que el religioso cumplió al pie de la letra. Celebró misas, bautizó, asistió a enfermos, sin importar su credo, en diferentes zonas rurales, algunas de las cuales eran casi inaccesibles. El “Padrecito” con su cuerpo frágil llegó a dar hasta tres y cuatro misas en una misma jornada en zonas rurales, distantes una de la otra.

Poeta, devoto de la Virgen y organizador de cientos de romerías, enamorado doliente de su Patria, recorrió por años los pasillos del hospital, las clínicas privadas y discretamente se ofrecía para escuchar, rezar una oración, dar lo mejor que tuvo siempre: la Eucaristía.

Marchó a la Patagonia para acompañar a los reclutados para Malvinas, fundó el Club Martín Fierro de Maciá, fue orador principal en incontables actos sanmartinianos o en veinticincos de mayo. Hay una “Agrupación Amigos del Padre Luis Jeannot Sueyro”, y tres bibliotecas llevan su nombre: una en la Escuela Pedro Jurado, de Gualeyán, otra en Ñancay, en la Escuela Número 11 Baldomero Fernández Moreno; y la más antigua, la biblioteca escolar de la escuela Nº 15, Justo José de Urquiza, de Médanos.

Fue párroco de la comunidad de San Francisco de Gualeguaychú; impulsor de la Fundación Padre Pío y de tantas peregrinaciones a la Virgen del Valle de Pehuajó.

También incursionó en los medios de comunicación con los recordados micros radiales eb LT41y su inconfundible “Amigos del Campo”, con el que se dirigía a sus “fieles oyentes”.

El último discurso público fue un 27 de marzo del 2008. A un costado del Arroyo El Sauce, a metros de la Ruta Nacional 14, el Padre, bajo un sol abrazador, con un sombrero de paja habló ante una multitud de campesinos en el marco del conflicto campo gobierno por la resolución 125.

“Como hijo de chacareros y de hombre comprometido con el campo desde hace 65 años, el pedido de estar con ustedes en esta circunstancia es un mandato, aunque en lo físico realmente no me siento bien, quiero decirle que tengo fortaleza para tener izada mi bandera, la de la patria, la de la familia y la de la justicia social del campo. Estamos de pie, creemos y nuestros jóvenes pueden seguir trabajando la tierra de sus mayores. Creemos en una República de hermanos como debe ser la nuestra y si alguna vez nos dividimos, quiera el Señor que levantemos la mirada y contemplemos en el cielo celeste y blanco los colores de la patria. Levantemos la mirada, pongamos estos graves problemas de la hora argentina que los hombres y mujeres no saben, no pueden o no quieren resolver, vamos a ponerlo en manos de quien puede y que tiene más poder que todos los hombres y mujeres de la tierra”.

El fallecimiento

El padre Luis Jeannot Sueyro falleció minutos después de las 22 horas del miércoles 30 de julio del 2008, luego de permanecer internado en terapia intensiva en el entonces sanatorio Agos.

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