CAÍDA DE LA GRÚA EN LA PREVIA DEL CARNAVAL DEL PAÍS
“Se evaluó no salir en la quinta noche”, afirmó Juan Boari, arengador de Marí Marí
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El animador de la comparsa de Central Entrerriano, que además es médico, fue el primero en brindar asistencia a los heridos por la caída de la grúa en la previa. Además, fue el que operó a Romero, el herido más grave. Con pesar, contó cómo fueron los hechos que se suscitaron esa noche, y adelantó que hoy, a pocas horas del accidente, no sabe si va a volver a salir en el Carnaval.
Juan Boari es conocido por muchas facetas en la ciudad. Es concejal, pero desde antes de ser parte del Concejo Deliberante ya era conocido por su rol en la medicina; y antes de ser médico, ya era carnavalero y el gran animador de Marí Marí.
El sábado pasado le tocó vivir uno de los momentos más duros en uno de los lugares que más alegrías le trajo: fue uno de los testigos de la caída de Ignacio Uccelli y Hugo Romero de una grúa mientras acomodaban un aplique en una carroza que él es uno de los protagonistas, la de los músicos.
De un momento al otro tuvo que sacarse el traje de carnavalero y ponerse el de médico, y no para atender a cualquier paciente, sino a dos personas que él conoce desde hace años. A uno mucho más, al otro un poco menos, pero a ambos con mucho aprecio. En una charla en Viene con Yapa (FM 104.1) contó cómo fue el minuto a minuto de esa noche.
¿Dónde estabas cuando sucedió el accidente de la quinta noche del Carnaval del País?
Fue muy loco todo. Cuando nosotros estamos ahí en la previa, algo que entiende mucho la gente de Gualeguaychú, es para cargarnos de energía para salir con todo a la pasarela. Los comparseros sabemos lo que sentimos en ese momento. Y era una noche complicada: estaba fresco, éramos la quinta comparsa y sabíamos que teníamos que levantar el Corsódromo y estábamos concentrados en eso. Mi trabajo en particular es arengar a todos, y estaba con la cabeza muy metida en eso. Y cuando veo esa escena (la de la caída) me impactó de una manera muy profunda, tanto que se me aflojaron las piernas. Te juro que se me paró el mundo. Sin embargo, salí corriendo sin saber con lo que me iba a encontrar. Cinco minutos antes había estado con Nacho (Uccelli, uno de los heridos), con quien tengo una relación muy cercana. Cinco minutos antes le había hecho un chiste y luego lo vi caer como un piano. Intentó sostenerse, pero el peso de ese canasto son 200 kilos más los 85 kilos del negro Romero.
¿Con qué te encontraste cuando llegaste al lugar del accidente?
Me encuentro con que Hugo estaba en la calle y Nacho entre los fierros de la carroza. Lo primero que hago es sacarlo a Hugo de abajo del canasto, porque había un riesgo serio de que eso se le cayera en la cabeza. Entonces, una vez que lo sacamos, lo inmovilizamos y llegó un amigo y lo contenemos. Al mismo tiempo intentamos controlar toda la situación, porque cuando muchos intentan ayudar muchas veces todo se transforma en un descontrol. Una vez que estabilizamos a Hugo, que estuvo siempre consciente y que podía mover los miembros, me llaman a los gritos de la carroza porque estaba Nacho, que estaba despierto, pero no muy consciente. Pedía perdón y me agarraba del cuello. Entonces llegó la primera ambulancia y se lo lleva a Hugo. Esperamos la segunda, que llegó al poco tiempo, y se lo llevaron a Nacho.
Fuiste parte de la cirugía a Romero, ¿no?
Yo terminé operando a Hugo a las 2 y media de la mañana. Llego al Hospital atrás de ellos, veo cómo estaba la situación. Nacho estaba mejor, pero el Negro estaba más complicado. Cuando vimos su situación abdominal nos mandamos al quirófano y a las 3 y media terminamos la operación. Sacamos el bazo y pasó intubado a terapia. Siempre estuvo muy estable durante la cirugía, y este es un dato muy importante. Y así sigue hasta ahora. Es un tipo muy fuerte, y eso ayuda. Además, es relativamente sano. Pasé de estar a punto de explotar el carnaval a tener que meterme en el quirófano en una situación re angustiante porque son personas súper conocidas.
¿Se evaluó en algún momento que no salga Marí Marí en la quinta noche?
Si, se habló de todo. Lo que pasó fue que ya estaba prácticamente afuera la comparsa. Casi la mitad de los integrantes no estaban enterados de lo que había pasado atrás. En un minuto se largaba el cronómetro. Con el diario del lunes es fácil decir que fue una locura haber salido, pero en ese momento no teníamos toda la información para tomar esa decisión. Nadie sabía si había sido grave o leve la caída. Lo que sí se planteó en algún momento es que saliera la carroza de los músicos, pero con buen criterio dijimos que no se podía, no sólo por una cuestión legal sino también porque el ambiente no daba y la situación era muy compleja. La música en vivo nunca estuvo contemplada. Martín Irigoyen dijo que no se toca hoy y no salimos los músicos.
¿Cómo funcionaron los sistemas de emergencia esa noche?
Lo que fue asombroso es que todo fue rapidísimo: la atención nuestra, la llegada de la ambulancia, la participación de los bomberos y la policía. Pasaron muy pocos minutos para que actuaran los servicios de emergencias. Incluso la Comisión del Carnaval actuó muy rápido con las decisiones para el show. Creo que en este sentido se manejó todo bien. Lo que tiene una tragedia es que te cambia el escenario de un momento al otro, y en mi caso tengo que saber que tengo que estar a la altura y tener la cabeza fría para poder ayudar y actuar y tomar decisiones. Eso es una práctica. Y el hecho que destaquemos lo bien que funcionaron los servicios de emergencias no es por una cuestión romántica, sino que en esa eficiencia se juega el futuro del paciente. Que Hugo haya estado en un quirófano en media hora habla de un escenario que podría haber sido más complejo si hubiera para más tiempo. Si hubiera pasado una hora tirado en el asfalto, capaz que no habríamos tenido tantas chances.
¿Pensás en el sábado que viene? ¿Tienen alguna solución por si no se libera la carroza de los músicos?
No tengo ni idea qué vamos a hacer en la sexta noche. Hoy me preguntás y no tengo ni ganas de salir más. Vamos a ver qué dice la fiscal, si la libera o no a la carroza, y después vemos qué vamos a hacer y que va a decidir la comisión de la comparsa. Hoy, lunes, después de todo esto, no tengo ni ganas de salir; después veremos en la semana si me vuelven a dar ganas de salir y de tener ganas de estar con Toque de Samba.
