Se presenta “Sobrevida”, la novela del gualeguaychuense Carlos Costa
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/059/0000059903.jpg)
Sera el 1 de junio, a las 20:00, en el Instituto Magnasco. El público local, así, podrá tomar contacto con una historia ficcional que tiene como telón de fondo la crisis de 2001, según explicó a ElDía su autor. Marcelo Lorenzo "Me considero un escritor de Gualeguaychú no residente". Así se presenta formalmente Carlos Costa para describir su peculiar condición de gualeguaychuense que, pese a vivir y trabajar desde hace años en Buenos Aires, vuelve cada tanto al pago, al que se siente unido espiritualmente.Pero aclara que ese título no fue inventado por él sino que así figuraba en las bases del concurso de literatura para libros de cuentos organizado por la Secretaría de Cultura de la ciudad, allá por 2006.Dada su condición de nativo no residente, Costa aprovechó la oportunidad y presentó su primer libro "En saco ajeno". Y resulta que en 2007 estos relatos fueron seleccionados en este certamen local, llamado "Juan Manuel Portela".Ese fue un hecho trascendente en su carrera de escritor, según le explicó a esta diario. "Entonces me entusiasmé. Me dije: bueno, parece que puedo escribir y publicar", confió el entrevistado, quien desde entonces ha venido publicando con éxito cuentos y novelas.Su última obra "Sobrevida" (2017) será presentada el próximo 1° de junio, a las 20:00, en el Instituto Magnasco. Y según anticipó su autor, se trata de un proyecto literario novedoso para él, porque aquí incursiona en un relato de tipo histórico."Mi idea era escribir una novela sobre la crisis de 2001, que es un tema que en Argentina se ha tratado poquísimo. La única novela que recuerdo a propósito es 'Las Viudas de los Jueves', de Claudia Piñeiro, que fue premio Clarín y en base a la cual se ha hecho una película", explicó Costa.Y añadió: "A mí me parece que el tema de la crisis en Argentina es un tema que no está resuelto". La obra, así, toca uno de los traumas de los argentinos, el relativo al desmoronamiento económico.El escritor y crítico literario Sebastián Basualdo comenta sobre este libro: "Sobrevida es una profunda reflexión sobre los lazos familiares quebrados, los valores paternos puestos en jaque, la maternidad desmitificada, el matrimonio que agoniza a la intemperie del desamor y el egoísmo"."Sobrevida" es la tercera novela de Costa. En 2015 apareció "Al margen del cielo", que relata la historia de Ernesto Barragán, un contador de clase media con tendencia a la rutina que prueba violentar sus propios límites.En 2012, en tanto, vio la luz "Marcapasos", que fue finalista del Premio Internacional Letras Sur (El Ateneo 2011). "Es una novela corta y que tiene por escenario una ciudad que podría ser Gualeguaychú", refirió su autor.Al ser consultado sobre el contenido de su narrativa, el entrevistado apuntó que está atravesada por cuestiones existenciales. "El modo particular con que alguien enfrenta la vida, trata de realizarse como un individuo, es el motivo central de mis novelas", sostieneAdemás de la serie de cuentos contenida en el libro "En saco ajeno", otros figuran en "El otro jardín" (2009). Todos estos relatos de Costa (y en el futuro también sus novelas) están en formato de audiolibro y pueden escucharse en su canal de SoundCloud. Escritor, sociólogo y editorCarlos Costa, que nació en Gualeguaychú en marzo de 1948, pasó toda su infancia y adolescencia en la ciudad (dice tener muy buenos recuerdos de sus profesores del colegio Luis Clavarino), pero luego se fue con 18 años a vivir a Buenos Aires, en 1966. Te puede interesar: Se deberán incorporar calefones solares en los edificios públicos "Entré a estudiar Economía en la Universidad de Buenos Aires (UBA), pero me resultó muy árido. Me pasé luego a Sociología y me recibí de licenciado. Hacía distintos trabajos. En esa época me ganaba la vida grabando clases de los profesores y haciendo apuntes. Una práctica que me ayudó mucho con la redacción", relató."Después fui fotógrafo y me dediqué a esta actividad por mucho tiempo. Ingresé luego a trabajar en el colegio Cardenal Newman. Fui preceptor de Mauricio Macri, aunque obviamente él no debe acordarse de mí. Hice la revista de ese colegio por más de 20 años. Y a raíz de esto me fui vinculando con la gráfica. Termine de hecho teniendo una imprenta. Y ahí salté a otras cosas", contó Costa.Además de sociólogo y escritor, el entrevistado es editor, dueño de la imprenta Carcos (acrónimo de su nombre), desde donde se vienen haciendo trabajos para la gente de Gualeguaychú, a través de ediciones económicas.Por ejemplo, allí se editó "Por las calles de Gualeguaychú. Calles de ayer y de hoy", un trabajo del Instituto Magnasco. También "Historias solidarias", del grupo Itén. Y está por salir de los talleres de Carcos la "Historia de la Biblioteca Sarmiento", de la autoría de Hugo Daroca.Cabe agregar que desde 2011 Carlos Costa es responsable ejecutivo de la revista literaria "La Balandra" que realiza junto con Alejandra Laurencich, siendo uno de sus fundadores. Una publicación de calidad que sale una vez por año y está orientada a todos aquellos que se interesan por la trastienda literaria y a los autores que se inician en el oficio.El nombre de esta revista evoca el cuento de Carlos Costa "La balandra", el cual tiene ciertas resonancias lugareñas y arranca en estos términos: "Aunque vivíamos a tres cuadras del puerto, casi no había marinos en nuestro pueblo. Mi padre era sastre, o mejor dicho pompier, en la sastrería principal. Disfrutar de la playa era lo más cercano que estuvo nunca a una actividad náutica. Sólo iba al río los domingos, con toda la familia. Allí, encallada al final de la costa, retenida con cadenas a un sauce para que las crecidas no se la llevaran, había una gran canoa sin asientos ni otro aditamento. "Balandra" tenía escrito sobre el metal oxidado. Siempre había estado en el mismo lugar, al menos para mí, que en ese entonces tenía diez años y era el cuarto y anteúltimo de mis hermanos.Acompañé a mi padre el día que se la compró al vasco Urreta. No escuché, ahora que lo pienso, ninguna queja de mi madre por el despilfarro de ese dinero, que seguramente podría haber tenido mejor empleo, por ejemplo, en comprarme unos zapatos......"
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios



