Señorita Pelusa
Ha terminado la semana y la ciudad renueva su ritmo. Sin embargo, aún pesa en muchos el desgarrón espiritual que produjo la partida definitiva de la Profesora María Josefina Vasallo.De la redacciónQuienes integramos esta redacción no fuimos alumnos suyos, pero pudimos conocerla a través de sus frecuentes visitas, sea para traer un aviso, una invitación - generalmente de alguna biblioteca- o bien, alguna colaboración.Nos sorprendió la muerte de la "Señorita Pelusa", como respetuosamente la llamábamos, y queremos plasmar en esta nota, especialmente para nuestros lectores más jóvenes que no la conocieron, los valores que aquilató ella, uno de los últimos bastiones de aquella vieja estirpe de docentes de raza que formaron a varias generaciones.Era hija de Don Héctor Vasallo y por ello su vida se enraíza con el barrio Oeste, donde funcionó durante muchas décadas la tradicional farmacia de su familia. Cursó la totalidad de sus estudios primarios y secundarios en la Escuela Normal O. V. Andrade, de la que egresó en 1943 como Maestra Normal. En 1944 inició sus estudios superiores en Buenos Aires, cuando no era sencillo que una chica joven pudiera hacerlo. Y en 1949 se graduó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, es decir un título de alto prestigio profesional, que por ello era su orgullo.A inicios de la década siguiente se estrenó como Profesora de Castellano y Literatura en el Colegio Nacional Luis Clavarino, del que llegó a ser Vicerrectora en el turno mañana, para jubilarse en 1990, es decir, cuarenta años en la docencia. También fue Vicerrectora de la Sección Nocturna de la ENOVA.Pero no sólo es mérito tan extensa trayectoria, sino su contenido, caracterizado por un admirable sentido de la responsabilidad, el cumplimiento, el respeto y la inagotable pasión por enseñar.Mucho antes de que los docentes se sindicalizaran, ella, que fue una adelantada en su época, ya luchaba por algunas conquistas profesionales, no necesariamente pecuniarias. Como tal, presidió en los años 50 el Centro de Profesores Diplomados de nuestra ciudad. Pero como aquella institución no agotaba su cometido en las reivindicaciones, también desplegaba una serie de interesantes iniciativas que hoy se recuerdan.Talvez el mejor ejemplo sea el "Concurso del Bien Decir", que organizaba junto a "Peta" Hermelo, Rodolfo García y otros docentes de la especialidad, en el que competían alumnos de todos los colegios. Allí empezó a brillar el estudiante Pedro Luis Barcia, actual Presidente de la Academia Argentina de Letras.Encontró en el teatro una buena herramienta para despertar la inquietud y vocación de los jóvenes y dirigió a varios grupos en aquellos inolvidables certámenes estudiantiles que se hacían hace 40 años en la Escuela Méndez.Era una apasionada lectora, amante de los libros y de las bibliotecas, pero su amplia cultura abarcaba también la buena música.Sus colegas la recuerdan por su honestidad y lealtad, sus amigas por su incondicional rectitud y sus alumnos, por su seriedad. Pero por sobre su aparente adustez, emergía muchas veces su fino sentido del humor, a través de alguna ironía.Tanta pasión por la enseñanza y la cultura no podía aplacarse con la jubilación. Por ello, seguía colaborando con diversas instituciones: fue por largos años directiva del Instituto Magnasco, representante ante la Federación Entrerriana de Bibliotecas Populares y hasta hace unos días, se desempañaba ad honorem, como bibliotecaria del Centro de Jubilados y Pensionados Nacionales, en el que también dirigía un taller literario. Seguramente muchos se asombraran al saber que, pese a la voluntariedad de esa función, con sus 83 años, todas las mañanas abría la biblioteca a las 7,30 sin faltar jamás: así fue Pelusa hasta el final.Por eso le debíamos nuestro recuerdo y homenaje, expresando nuestra admiración y gratitud a la querida "Señorita Pelusa", amiga de nuestra redacción, apasionada del idioma y de la cultura.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ÉSTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

