Si Artigas volviera
El gobierno provincial está dispuesto a reivindicar la figura y el pensamiento de Artigas. Una estimulante y esperanzadora decisión. Ahora hay que actuar. Mario Alarcón MuñizNo dejó de llamar la atención el súbito y fervoroso acto que el gobernador Urribarri presidió el jueves 10. Colocó de pronto en la agenda pública un importante asunto de análisis político y social que puede proyectar derivaciones insospechadas sobre la actualidad. Se trata, nada menos, que de recuperar a Artigas en toda su dimensión y reinstalar su ideario.En Entre Ríos dos centros de estudio independientes bregan tras el mismo objetivo desde hace por lo menos cinco años: la Junta Americana por los Pueblos Libres (JAPL) y el Foro Artiguista Entrerriano (FAE). Actúan en soledad, sin apoyo alguno. Estudian, debaten, proponen, organizan. Es decir, viven y trabajan, aunque pocos se enteren.A partir de 2010 la JAPL realiza cada 22 de febrero un acto de homenaje a la batalla del Espinillo (24 kilómetros al este de Paraná). El año pasado erigió en el lugar, sobre la ruta 18, un monolito recordatorio. En ese punto se libró en 1814 la primera lucha armada por el federalismo.La fuerza artiguista entrerriana de Eusebio Hereñú derrotó a los invasores porteños comandados por el barón de Holmberg. A renglón seguido Hereñú proclamó la Federación Entrerriana y adoptó para nuestra provincia la bandera de Artigas: azul y blanca cruzada por una banda roja.El 29 de junio del año pasado la JAPL rindió homenaje en Paraná al Congreso de Oriente que ese día de 1815 declaró la independencia en Concepción del Uruguay. En la oportunidad anunció su congreso por la independencia cuando se cumpla el bicentenario de aquel acontecimiento.El FAE, junto a docentes de María Grande, propuso un par de años atrás celebrar en forma oficial el Día de la Bandera Entrerriana el 19 de junio, aniversario del nacimiento de Artigas (Montevideo, 1764). Es la víspera del ya impuesto Día de la Bandera. Los bicentenariosEstas referencias indican que la reciente propuesta oficial tiene viento a favor. Además se aproxima una serie de oportunidades muy propicia para rescatar la lucha y el pensamiento de Artigas.Por lo pronto se está cumpliendo el bicentenario del éxodo del pueblo oriental, que todo el año 1812 permaneció acampado en condiciones miserables a orillas del Ayuí -al norte de la actual Concordia- porque el gobierno de Buenos Aires había pactado con los realistas de Montevideo y abandonado la lucha en la Banda Oriental para concentrarla en el norte. No viene mal recordar que aquel gobierno del Triunvirato de Chiclana, Paso y Sarratea, con Rivadavia como secretario, también incluyó en esa entrega a la costa entrerriana del río Uruguay.En abril del año próximo será el bicentenario de las instrucciones de Artigas a los diputados orientales elegidos para la Asamblea Constituyente de 1813 reunida en Buenos Aires. Los representantes fueron rechazados alegando "carencia de legitimidad" pese a haber sido elegidos en el congreso de Peñarol, pero lo que interesa y quedó para la historia, es el carácter de las instrucciones. El ideario de ArtigasDespués de los discursos del jueves 10 en Paraná, cabe suponer que las autoridades provinciales han leído las instrucciones y conocen el tema. Su contenido es claramente federalista y revolucionario.Exigía Artigas (y exige 200 años después): declarar la independencia absoluta de todo gobierno o poder extranjero; libertad e igualdad civil y religiosa; organización política federal con un gobierno central "que entenderá solamente en los negocios generales del Estado" y provincias autónomas conforme a un pacto de reciprocidad entre ellas a partir de gobiernos locales; libre elección de autoridades; funcionamiento de tres poderes del Estado independientes entre si e instalación de la capital fuera de Buenos Aires.A esa síntesis del ideario artiguista se añade el contenido del reglamento agrario de 1815 que otorgaba tierras a todos los que quisieran trabajarlas, repartiendo terrenos fiscales y los usurpados por "malos europeos y peores americanos". Red multiculturalEntendió el caudillo desde la raíz popular jamás tergiversada ni traicionada por él, que la base cultural de nuestro pueblo se componía de gauchos, charrúas y negros, es decir una "red multicultural", como la denomina el investigador uruguayo Gonzalo Abella. He ahí el centro de la cuestión.En este momento, lo importante es que el gobierno provincial interprete el sentido profundo de la causa artiguista. No se trata de proclamarla y agotar la cuestión en discursos de buenas intenciones coronados por fuegos artificiales para que todo siga igual.Artigas es federalismo integral y profundo, es igualdad absoluta ("naide es más que naide"), es dignidad del pueblo, es "no dejarse arrear por falsas promesas", es honestidad, es gobernar entre los humildes como lo hacía el Protector desde Purificación, en una choza, sentado sobre una cabeza de buey.Si Artigas volviera muchos tendrían que irse. Al menos por vergüenza.
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