Sinvergüenzas: Usaban a una bebita como señuelo para robar
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/582/0000582723.jpg)
Una banda de delincuentes utilizaba a una nena de 2 años para llamar la atención de los transeúntes, a quienes pedían alimentos, y aprovechaban para asaltarlos. La mamá de la criatura y dos hombres quedaron detenidos.Cómplice a la fuerza. Una mujer empleaba a su beba, de tan solo 2 años, como señuelo para sorprender con fines de robo a transeúntes en la vía pública, en el partido de Tres de Febrero.La progenitora, su pareja y un cómplice fueron detenidos tras una persecución policial y un enfrentamiento armado, en tanto un cuarto malhechor se dio a la fuga. La delincuente se hallaba con su pequeña en brazos cuando fue reducida por los efectivos.Personal del Comando de Prevención Comunitaria de Tres de Febrero observó el movimiento sospechoso de un Volkswagen Polo gris en la intersección de Presidente Perón y Suipacha, de la localidad bonaerense de Eufrasio Álvarez.Por lo tanto, ordenó la detención de la marcha a los cuatro tripulantes del rodado, quienes hicieron caso omiso y entonces las autoridades salieron en su persecución.Inmediatamente los sospechosos abrieron fuego, respondiendo al ataque el personal policial, sin resultar heridos ni los malhechores ni tampoco los agentes.ChocaronAl llegar a la intersección de San Ramón y Antártida Argentina, la banda perdió el control del vehículo y se estrelló contra la pared de una vivienda. Raudamente descendieron tres sujetos, siendo detenidosRaúl Torres y Juan Carlos Roldán, de 46 y 43 años respectivamente, en tanto el tercero logró darse a la fuga.Mientras, en el asiento trasero del automóvil se hallaba la pareja de Torres, Valeria Lazarte, de 35 años, con su beba de 2 años en brazos. A su vez, las autoridades hallaron equipos de estéreos, GPS, ruedas de auxilio, carteras de mujer y una ganzúa.En base a estos elementos, los investigadores descubrieron dos modalidades que empleaba la organización, una de las cuales consistía en abrir vehículos estacionados con la ganzúa y apropiarse de los objetos de valor que encontraran en su interior.El segundo mecanismo resulta más escalofriante e incomprensible, puesto que Lazarte interceptaba a circunstanciales transeúntes en la vía pública con su pequeña hija en brazos, solicitándoles un vaso de agua o un alimento para la criatura. En ese instante, los otros tres integrantes de la banda los esquilmaban.Crónica
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


