Sobran las palabras y abunda el talento
Eso dijo del libro el escritor Gabriel Báñez, Premio Internacional de Novela “Letra Sur” con “La cisura de Rolando”.
La obra fue presentada por Editorial Corregidor en la 35ª Feria Internacional del Libro en Buenos Aires y ha recibido ya las más elogiosas críticas. Se trata de una serie de relatos breves, acordes a tiempos donde el reloj manda pero los lectores no se acaban.
Luzardi “construye su escritura con estricta habilidad, sobre espacios íntimos y reconocibles, haciendo que cada cuento opere sobre un espacio de pertenencia riguroso –sigue diciendo Báñez-. Cada final, cada implacable final, funciona asimismo como una sutil trampa para el lector. Trampa perfecta: allí donde no se percibe, el mecanismo ha caído. Los relatos de este sigiloso autor exhiben tanta malicia como eficacia, tanta transparencia como agudeza. Atrapan, si el término no fuera demasiado evidente, sobre una lógica interna que se vale de los detalles pero que los desmonta, al final, como un eximio orfebre. No puedo dejar de reconocer y admirar con cuántas menos palabras puede un escritor interrogarse tanto. No es cuestión de planteo, sino de talento expresivo”.
Roberto Luzardi es periodista y escritor. Nació en Mar del Plata en 1955, se trasladó a La Plata –donde vive actualmente- y egresó de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social. Ocupó diversos cargos relacionados con la comunicación institucional. Vivió tres años en Gualeguaychú, hasta fines de 2008. Actualmente se desempeña en el área de Prensa y Relaciones Institucionales de Canal 7.
También el periodista y escritor Alberto Amato (galardonado con el Premio Rey de España por una investigación en Clarín) dijo del libro: “Tengo la sensación de que estos relatos son, en esencia, formidables trabajos de investigación periodística. El ojo con el que mira y describe sus escenarios, personajes, situaciones que rondan la miseria, el ridículo, el heroísmo, es el ojo de un periodista implacable, riguroso, agudo, sólo que el resultado no es una gran crónica, una profunda investigación, sino una estructura literaria sólida y enriquecida. El buen oído musical y literario de ustedes va a descubrir en estos relatos los hachazos de Verdi, el desconsuelo resignado de Borges, el desconcierto mozartiano, la tristeza troileana. Cantan, como si fuesen notas, en los personajes que mueven sus dedos como arpegios, en sus libros malditos, en los muchos amores desangelados, en los mecánicos que no quieren distinguir entre la humedad y el olvido”.
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