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"Soy Covid positivo": Cómo es vivir el aislamiento en el Hotel Embajador

Gimena Podestá tiene 35 años y está cumpliendo la cuarentena en una de las habitaciones del hotel. Su resultado fue positivo, al igual que el de un contacto estrecho. Su pareja también está esperando el resultado, aislado en su domicilio. El testimonio de cómo es el día a día de un Covid positivo.

Mónica Farabello

Sola en su habitación, recurrió a las redes sociales para brindar su testimonio y llevar tranquilidad y concientización a muchas personas.

Frente a su celular, Gimena contó que le tocó una habitación muy linda, calefaccionada y que da a uno de los costados del Hotel.

La joven fue días atrás al hospital a hacerse el hisopado y pensó que iba a volver a su casa a hacer la cuarentena pero no fue así.

Al tener síntomas claro fue derivada al Hotel Embajador. “Cuando llegué me recibió una enfermera en la puerta y lo primero que hizo fue saludarme. Pensé que me conocía y entre lágrimas la tuve que ver dos veces y no, no nos conocíamos; simplemente era así su forma dulce de hablar”, comenzó a contar Gimena con mucha tranquilidad.

“Me dieron un kit con lavandina, alcohol, un termómetro, trapos, una bolsa, jabones, todo para la higiene. También me dieron un papel con las recomendaciones para el periodo de aislamiento”, relató.

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Gimena recibe toda su comida con film. Es dejada en la puerta por las enfermeras
Gimena recibe toda su comida con film. Es dejada en la puerta por las enfermeras

Su relato comenzó porque a sus familiares y amigos les llegaba información que no era cierta y eso generó mucha angustia. “Por eso yo agradecí muchísimo el cariño de la gente en las redes, porque es de esa manera como tenemos que ser ante una situación como esta. Un poco más empáticos”, contó a ElDía.

“En el hospital estaba muy asustada, yo estaba llorando. Me hicieron pasar a una sala que estaba recién trapeada y si hay algo que quiero destacar del Hospital es que todo el tiempo están limpiando sin parar. No es verdad los que dicen que si no sos positivo y te llevan al Hospital te vas a contagiar”, expresó en defensa al accionar del nosocomio.

El protocolo

A la mujer de 35 años le pidieron que vaya sola en el auto, que no use transporte público ni remis. “Vino un médico y un ayudante y me contaron cómo era el hisopado. Me preguntaron por decimocuarta vez con quién había estado y anotaron todo. El hisopado se hace con un hisopo bastante largo; te lo hacen en los dos orificios de la nariz y con otro en la garganta, de manera profunda”.

Los días en la habitación son estrictos. Las enfermeras golpean la puerta y avisan que te dejan algo. “Te tenés que poner el barbijo, agarrar las cosas y volver a entrar. No podes salir”, explicó.

En cuanto a sus síntomas contó que “no tener olfato y gusto es muy loco. No entendés lo que te pasa. Me di cuenta cuando me estaba duchando. El domingo a la noche dejé de sentir gusto; te pueden dar de comer pasto, chupar la pared o comer la comida más rica del mundo, que realmente no sentís nada, solo sentís si está tibio o la textura, pero dentro de todos los síntomas, es lo de menos”.

“Siempre tuve problemas pulmonares y respiratorios y mi gran miedo era contagiarme, por eso nunca me junté con ms amigos. No hace falta ni decir que di positivo porque más síntomas no se pueden tener. Mi resultado fue positivo”, concluyó con tranquilidad.

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Familiares y amigos pueden enviarle comida, libros o ropa a través del personal sanitario
Familiares y amigos pueden enviarle comida, libros o ropa a través del personal sanitario

“Esta es mi historia”

Gimena contó que siempre fue de su casa al taller y del taller a su casa; “quizás mi historia le sirva a muchos para que no tengan miedo, y a otros para que sean más conscientes. Esto es algo que es real, que no es joda. Yo tuve la suerte que mis síntomas fueran leves, pero tal vez hay otros que no corren la misma suerte”.

“A mí me gustaría transmitirles que se cuiden, que no dejen de hacer una vida normal pero cuidándose, pensando en las personas a las que sí les puede afectar gravemente.

Usen el barbijo, mantengan distancia, es muy útil. Estén el tiempo que necesiten estar y si va a ser mucho, mantengan distancia”, recomendó desde su aislamiento.

“Yo estuve con muy poca gente esta semana que no tenían ningún tipo de síntomas. Y con las personas que estuve con barbijo y a distancia, hoy por hoy no tienen ningún tipo de síntomas y ya pasó más de una semana. De todos modos, están aislados, obviamente”, aclaró.

Explicó que “el contagio empieza unas 48 horas antes del síntoma”. Unos días después, su novio con quien convive, también empezó con síntomas como fiebre, dolor corporal y tos (también está aislado).

“Con mi compañera de trabajo estuvimos seis horas juntas, pero con distancia y barbijo. Ella también está aislada; pero la angustia viene cuando uno empieza a pensar con quién estuviste”, reflexionó.

“La responsabilidad es compartida cuando uno elige estar y juntarse, pero uno no deja de sentirse mal cuando empezás a pensar si esa persona es de riesgo, o cuando pensás si esa persona va a estar con sus padres, o sus abuelos”, dijo Gimena, que destacó en todo momento el trato que está recibiendo, aunque espera pronto volver a su hogar y reencontrarse con su novio.

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