MAXIMILIANO LUACES VISITÓ GUALEGUAYCHÚ
Su hijo falleció en un siniestro de tránsito: Ahora, se propone recorrer la Argentina pidiendo justicia
En mayo del año pasado, un camión atropelló y mató a su hijo Gonzalo, de apenas 24 años. El chofer huyó del lugar. Maximiliano, su papá, empezó a recorrer el país con la bandera de la justicia. Reclama penas más duras y efectivas para estos casos.
Por Luciano Peralta
Hace un año y medio, en plena pandemia, Gonzalo Julián Luaces fue embestido por un camión cuando iba a trabajar en su bicicleta a la verdulería en donde lo hacía. A causa del choque, ocurrido en la localidad bonaerense de San Andrés, falleció. El chofer del camión frenó a unos 50 metros aproximadamente, según los testigos del lugar, y siguió su camino.
“Nosotros estuvimos 16 años viajando con nuestros hijos. Cuando pasó esto dije que no iba a viajar más, pero mi hija me convenció para que siga. ‘Lo que mejor sabés hacer es viajar’, me dijo. Y es verdad. Con ella –Yamila tiene 21 años–, con Gonzalo y la mamá de ellos estuvimos en Estados Unidos y en España viajando, ganándonos la vida. Por eso empecé este nuevo viaje, para pedir que se haga justicia por mi hijo y para ayudar a quien lo necesite, porque eso es lo que sé hacer”, contó a ElDía Maximiliano Luaces, papá de Gonzalo.
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“A veces siento culpa por reír, lloro y me siento mal. Pero la vida sigue, es así. Por suerte me encuentro con buenas personas como Miguel Gandolfo (presidente de la Asociación Civil por la Verdad y la Justicia (Aciversjus) que también perdió a un hijo y me dijo que las lágrimas van a ir apaciguando, que con el correr del tiempo voy a poder estar más tranquilo. Y creo que va a ser así, aunque nuestras vidas van a estar incompletas para siempre”, lamentó, sentado en un banco de la plaza San Martín.
En noviembre del año pasado Maximiliano comenzó su viaje en Mar del Plata, volvió a Buenos Aires y de allí llegó a Villa Paranacito. “En el Parador Ruta 12 conocí a Mauricio, estuve cuatro meses ahí y me regalaron el cuadro y el carrito de la bicicleta en que ando. Estoy muy agradecido con todos ellos. Hice diez kilómetros y se me rompió la bici, pero no volví, me vine caminando hasta Gualeguaychú, tardé tres días en llegar acá, y si tengo que caminar todo el país para que se haga justicia por mi hijo lo voy a hacer”, aseguró.
Si bien Gualeguaychú era una parada planificada por Maximiliano, su idea era quedarse sólo tres días. Pero la rotura del carrito que lleva de tiro lo obligó a quedarse un tiempo más. Ahora suma diez días en la ciudad y sólo tiene palabras de agradecimiento para todas aquellas personas que le tendieron una mano.
“Valentín es bicicletero y me ha ayudado muchísimo. No sólo con la bicicleta. Además, la gente de la Policía me dejó quedarme en el camping del Mangrullo, donde estoy parando; quiero agradecer a Juan Bentancourt, a Sebastián Luján, a Adalberto y al Topo Peralta, entre otros. Si me olvido de alguien, vaya mi agradecimiento. Mucha gente me dio una mano grande acá en Gualeguaychú, eso me llena el corazón”, indicó. Y aseguró que va a “recorrer Argentina pidiendo el cambio de las leyes de siniestros viales”.
“El caso de mi hijo está elevado a juicio oral y público, pero todavía no hay fecha. Lo que pedimos es que la pena de homicidio culposo no sea de tres a seis años, sino que sea más alta. Mi familia y yo estamos muertos de por vida. A mí me sacaron a mi hijo, a mi mejor amigo, y esta persona va a ir presa, en el mejor de los casos, y en unos años ya va a estar libre de vuelta. Él va a seguir festejando el día del padre, nosotros no. Junto con Gonzalo se murió una parte de todos nosotros”, completó, con la voz quebrada.
En 2017, gracias al trabajo de muchas organizaciones civiles, se logró cambiar las penas en los casos de siniestros viales y que las mismas contemplen agravantes como la fuga, el exceso de velocidad o el conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas. En los casos de homicidio culposo agravado la pena es de 3 a 6 años de prisión, y en el caso de la pena mínima (3 años) la condena es en suspenso. Por lo que quien es condenado queda en libertad.
“El caso de mi hijo está elevado a juicio oral y público, pero todavía no hay fecha. Lo que pedimos es que la pena de homicidio culposo no sea de tres a seis años, sino que sea más alta. Mi familia y yo estamos muertos de por vida. A mí me sacaron a mi hijo, a mi mejor amigo”
A pesar de considerarlo un avance, muchas organizaciones, como las Madres del Dolor, y especialistas en siniestros viales, como el abogado de Luaces, Natalio Nicodemo, reclaman penas más altas y efectivas.
“No voy a parar hasta que se haga justicia por mi hijo y hasta que las leyes sean más justas. Pero también quiero seguir viajando para ayudar a quienes lo necesitan, porque hay muchísima gente que no tiene ni agua para tomar y eso no puede ser en este país. Si yo puedo sumar mi granito de arena para mostrar esas realidades lo voy a hacer. Las carencias son muy grandes, pero la solidaridad de la gente también. Eso me llena el corazón”, finalizó.
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