Tarifas: El FpV defendió los subsidios y criticó la política del gobierno nacional
El problema de las tarifas de los servicios está en el centro del debate. Desde el bloque oficialista del Concejo Deliberante propusieron un análisis político, histórico y filosófico con respecto a la política energética promovida por el gobierno nacional. "El gobierno de Cambiemos no sólo ha desorganizado en términos concretos la vida cotidiana de las personas y atentado contra el empleo, con boletas impagables para particulares y pequeñas y medianas empresas, sino porque lo hace además poniendo en discusión la concepción del acceso a estos bienes básicos como derecho de las personas", sostuvieron desde el bloque de concejales del Frente para la Victoria (FpV)."A partir de este debate afloran diversas opiniones que parecen, en principio, acotarse simplemente al tema de discusión, pero en verdad nos tiene que servir para reflexionar sobre los modelos de sociedad que están en discusión", propusieron. Lo que sigue es el comunicado que desde ese espacio enviaron a ElDía: ¿De quiénes son los recursos?Esta pregunta está ante todo. Cuando hablamos de recursos naturales, como el gas, el petróleo, el agua, la tierra, debemos interrogarnos sobre su potestad y desatar las inevitables discusiones, aunque sea en términos filosóficos, pero definiendo una cosmovisión.¿Acaso estas riquezas no son, en última instancia, bienes de la Nación? Si bien la explotación de estos está a cargo de empresas privadas ¿no son de propiedad última del pueblo argentino los bienes que cobija nuestra tierra?Los peronistas tenemos dónde abrevar para dar respuesta, sin dudas en aquella Constitución de 1949, emblema del constitucionalismo social (escrita por el concordiense Arturo Sampay) que fuera derogada de forma totalmente ilegal por una proclama dictatorial en 1957.Esta constitución echaba claridad formidable sobre estas cuestiones al decir en su artículo 40: "Los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas, y las demás fuentes naturales de energía, con excepción de los vegetales, son propiedades imprescriptibles e inalienables de la Nación, con la correspondiente participación en su producto que se convendrá con las provincias" y apuntaba: "la organización de la riqueza y su explotación tienen por fin el bienestar del pueblo, dentro de un orden económico conforme a los principios de la justicia social."Obviamente, un proyecto como el de Cambiemos disiente sobre cada una de estas palabras. Allí no está el problema, más vale cabe preguntarnos ¿Qué visión de país, de sociedad, de democracia, de Nación, tiene ese proyecto? Si el orden económico no debe tender a la justicia social y a la felicidad del pueblo, ¿para qué otros fines se organiza la economía nacional? Si los bienes y recursos naturales no son en última instancia del pueblo argentino ¿pueden serle privados discrecionalmente por argumentos de "precios internacionales" o "costos"? Si el acceso a la energía, el gas, el petróleo no pueden estar garantizados a toda la ciudadanía ¿para qué están? ¿En función de qué intereses se extraen y explotan esas riquezas?Las tarifas según el modelo socialEn el marco de las discusiones que están teniendo lugar, se escucha decir muchas veces "Las tarifas durante el kirchnerismo no eran reales, no se podían mantener así", en alusión a las bajas tarifas como producto de la política de subsidios implementada durante el gobierno anterior. Pero ¿en función de qué referencia son caras o baratas las tarifas? ¿Se puede pensar el valor de los servicios por fuera de un modelo de sociedad?Quizás un ejemplo puede ilustrar mejor. Durante la Edad Media, por siglos y siglos existieron en los feudos las llamadas tierras comunales, fragmentos importantes de territorio que eran de libre acceso para los campesinos, donde podían extraer leña, cazar, dejar pastar su ganado ¿Qué definía el uso y el valor común de esas tierras? ¿Había algún criterio de referencia absoluto? No. Su uso y valor dependía de su funcionalidad en el marco de un modelo de sociedad feudal. A partir del siglo XVIII, asomando ya la economía capitalista, comienzan los cercamientos de dichas tierras, es decir, pasan a ser propiedad privada.Entonces, ¿Había algún fundamento sobrenatural u objetivo que indique que las tierras debían pasar de uso común a uso privado? No, tampoco. El proceso de cercamiento, es decir el criterio que define que esos bienes comunes cambian de función, se explica por su complementariedad con el modelo social capitalista, no por un carácter de la tierra en sí misma.Con los servicios esenciales como la energía eléctrica y el gas de nuestros días pasa algo similar ¿Hay algún criterio objetivo que indique que deben ser caros o baratos? ¿Qué determina que sean accesibles o imposibles de pagar? Nuevamente sólo podemos responder estas preguntas si atendemos al modelo de sociedad que se pretende, nunca si sólo miramos las tarifas cómo algo aislado. En el marco de un modelo social de bienestar, desarrollo y empleo, que busca favorecer el consumo para incrementar la actividad del mercado interno y el ciclo económico virtuoso que ello impulsa, las tarifas pueden ser funcionalmente baratas. Los subsidios así, no son "regalos ociosos irreales" sino una forma de salario indirecto que el Estado inyecta a la sociedad para sostener una economía nacional pensada para beneficio de la comunidad. Son una herramienta económica, que puede perfeccionarse o no, pero en sí misma no es discutible.En el marco de un modelo social neoliberal obviamente todo esto no tiene ningún sentido, porque la referencia fundamental para toda decisión es el mercado. El primer paso para todo, siempre, es en beneficio de garantizar las ganancias de las empresas, a todo costo. De allí todas las medidas conocidas: para las empresas, eliminación de retenciones a mineras y producciones agrícolas, condonación de deudas, liberación del precio de las tarifas, liberación de los precios de los combustibles, blanqueo de capitales, etc. Para el pueblo, baja de salarios, eliminación de instancias paritarias, baja de jubilaciones y pensiones, tarifazo.Las tarifas altas en el gobierno de Cambiemos no son un accidente, sino parte del modelo de sociedad que desean: ganancia, bajos costos, extracción y fuga en beneficio para las empresas; menor consumo, empleos devaluados y baratos, para la sociedad. Los ingresos pasan de un lado a otro, de muchas manos a muy pocas. El mundo del revésEn el país neoliberal de Cambiemos las prioridades se invierten: Se liberaron las tarifas, generando aumentos que superan el 1000% en el caso de la energíaeléctrica y 800% en el caso del gas Al mismo tiempo el gobierno, a través de su Presupuesto 2017, perdonó deuda a las empresasde energía por más de $19000 millones de pesos.- (Entre ellas la EDENOR, del megaricoamigo presidencial Joe Lewis, ahorrándose $1229 millones de pesos) Mientras los ciudadanos de a pie son llamados al "esfuerzo", de 2016 a 2017 la producción enel sector hidrocarburos cae, las exportaciones de petróleo caen un 30% y las importacionessuben el 33%!! Las empresas energéticas han aumentado la toma de deuda privada En el caso local, Gualeguaychú la mora en el pago de facturas de la Cooperativa eléctricapasó de 2% a 29% ¡Y ahora ante esta problemática que está por explotar, el gobierno nacional en vez de pedir el esfuerzo a las empresas, se lo pide a las Estados provinciales y municipales, llamándolos a desfinanciarse quitando impuestos! Servicios y energía para una Argentina con trabajo y bienestarFinalmente cabe apuntar sobre la clara disyuntiva que hace evidente el problema de las tarifas: o los servicios y la energía son negocio en beneficio exclusivo de las empresas y artículos de lujo para los argentinos, como plantea el proyecto de Cambiemos, o son bienes comunes de interés colectivo que, concesionados o no, deben ser herramienta para el desarrollo, el empleo y el bienestar de la ciudadanía.
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