Te cuento de mi vida en la panza
Todos nos comunicamos, y no sólo hablando. Las manos, la mirada, la postura del cuerpo expresan lo que nos pasa, lo que vivimos. En estos meses se habla bastante acerca de los embarazos, y si hay derecho a decidir cuándo deben continuar o interrumpirse. Pero hagamos el intento de poner al bebé en desarrollo como protagonista. Te invito a "escuchar" qué expresa un niño conforme va creciendo.Por monseñor Jorge Eduardo Lozano*Opinión"El espermatozoide fecundó el óvulo. Tengo una identidad genética propia e irrepetible: mi propio ADN —no sé qué significa, pero sé que es importante— que lo tendré para siempre. Cuando cumplí 4 semanas ya escuché latir mi corazón y tengo un ritmo propio, y un grupo sanguíneo que también es mío. Voy creciendo muy rápido. A mis 2 meses ya están en mi cuerpo pequeño todos los órganos internos y externos. Si querés podés verme y darte cuenta de mis orejas —¿se parecerán a las del abuelo?— , de mi nariz —¡ojalá no se parezca a la de la tía Ñata!—, y otras cosas más. Capaz que me encontrarás chupándome el dedo, y por eso los grandes lo usan como un dicho refiriéndose a alguien que es ingenuo e inocente.En cualquier momento papá y mamá pueden saber si tienen que pensar nombre de nena o nene para mí. Mi nombre... ¡guau!A los 3 meses me muevo en la panza para estar más cómodo, hago pis —perdón, pero tenía ganas— y tengo huellas digitales que algún día me las van a ensuciar con tinta para hacer algunos trámites.A los 4 meses me pasó algo raro. ¡Soñé! ¡Qué bárbaro! Es relindo. Cuando sea grande voy a tener sueños que me hagan feliz. En un mes más, al estirarme, se va a notar mi pie en la panza de mi mamá. Tengo ganas de decirle que me gusta cuando me acaricia. Me hace mucho bien saber que me quiere.Estoy cumpliendo 6 meses. Si afuera hacen mucho ruido me molesta pero si mi mamá canta, no. Un primo mío nació cuando tenía 6 meses como yo y logró sobrevivir. Hubo que cuidarlo mucho, pero mis tíos y los médicos pusieron gran cariño y esfuerzo.Ahora que tengo 7 meses se desarrollan bien mis sentidos; puedo oler, saborear, tocar, oír. Ya sé qué voces son de mi familia y de amigos. Escuché que mi primo que nació a los 6 meses ahora es un "gordo divino". Qué bueno, así pronto vamos a poder jugar juntos.A los 8 meses me pasa algo raro. Este lugar es muy cómodo. Me siento seguro. Me da un poco de miedo pensar que tengo que dejarlo. Pero así es la vida. Hay que seguir creciendo. Por otro lado, al escuchar hablar de mí me dan ganas de conocerles la cara y pasar de brazo en brazo. Ya pronto voy a nacer.Por suerte la Constitución Nacional y la Convención de los Derechos del Niño me cuidan desde la concepción. Cuidame vos también.¡Feliz Día del Niño para todos los Niños del mundo! * Obispo de Gualeguaychú y miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

