Tenía una condicional, le robó a un discapacitado y ahora irá 3 años a la cárcel
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/350/0000350663.jpg)
Luis Roberto Coronel le había pedido prestada la bicicleta a su vecino, un joven discapacitado, y cuando se la fue a reclamar ya la había desaparecido. Dos días antes de eso había robado una bicicleta de un estudiante en el club Central Entrerriano.Este hombre de 36 años es un viejo conocido. Fue noticia a principio de año, cuando quedó grabado por las cámaras de seguridad del club Central Entrerriano al robar las pertenencias de los integrantes de la comparsa Marí Marí, que en ese momento desfilaban en el Corsódromo.En esa ocasión, Coronel se llevó celulares, una bicicleta y dos bolsos con documentación y plata. Una vez que fue identificado, se realizó un allanamiento en una vivienda de calle Montevideo al 400, donde se recuperó lo robado y se lo detuvo.Pero increíblemente, Coronel recuperó la libertad y pocos días después volvió a ser noticia cuando, junto a su pareja, asaltó a un anciano de 80 años en su vivienda de calle Cervantes al 600. La víctima estaba con la puerta entre abierta y esperaba al jardinero que iba a cortarle el césped, cuando apareció Coronel y su pareja, Lidia Giménez.Aprovechándose de la situación y la vulnerabilidad del anciano, lo tomaron del brazo y lo intimidaron mediante gritos, exigiéndole que les entregara el dinero que tenía. La víctima accedió y les entregó una cifra aproximada a los mil pesos.Ese mismo día, la Policía allanó el domicilio de Montevideo y Concordia, pero esta vez no fue localizado. Poco después, y gracias a la colaboración de un vecino, se supo que Coronel se dirigía rumbo a la Terminal de Ómnibus para abordar un micro que lo trasladaría a Escobar. Un móvil del Comando Radioeléctrico lo esperó y lo detuvo -junto a Giménez- a media cuadra de llegar.Coronel fue imputado de hurto, violación de domicilio, robo y privación ilegítima de la libertad, pero también se le sumó evasión y resistencia a la autoridad, porque luego de ser detenido en la Terminal y trasladado a la Jefatura de Policía, aprovechó un momento de descuido de los efectivos y escapó. Cuando estaba en el patio, le pegó a un funcionario y salió corriendo, pero fue alcanzado a una cuadra, en República Oriental y Luis N. Palma.Pese a todo lo ilógico que pueda sonar, Coronel fue condenado en febrero a tres años de prisión condicional porque increíblemente no tenía antecedentes. Como toda medida excarcelable, en caso de cometer un nuevo hecho esa condena se iba a transformar en efectiva.En definitiva esto fue lo que pasó, porque Coronel reincidió en delitos de hurto dos veces en dos días. El primero de ellos ocurrió el 17 de marzo, cuando se apoderó de una bicicleta Raleigh, con cambios y freno a disco, que pertenecía a un alumno del Instituto José María Bértora, que había dejado en el patio del Club Central Entrerriano.Dos días después se realizó una denuncia en su contra porque se había apropiado de una bicicleta que pertenecía a su vecino, una persona discapacitada. El día antes le había pedido prestada la playera y cuando el propietario se la solicitó, Coronel lo echó gritándole: "rajá de acá o te mato". Minutos después la fueron a reclamar los familiares y el condenado los echó a piedrazos y diciéndoles que "que les iba a prender fuego la casa, que los iba a hacer boleta".Por estos nuevos hechos, Coronel fue imputado de "retención o apropiación indebida, que concursan materialmente entre sí con amenazas simples reiteradas y daño simple". Reconoció los hechos y en un juicio abreviado que se realizó ayer por la mañana se acordó que cumpla los tres años de condena con prisión efectiva. Inmediatamente fue trasladado a la Unidad Penal El Potrero.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


