Trabajar con personas especiales: una unión que gratifica el alma y el corazón
[gallery link="file" orderby="title"]Acompañar, colaborar y dar una mano a personas discapacitadas produce un sentimiento único. Se va generando un vínculo entre ambos que crece con el tiempo. En Gualeguaychú son numerosas las instituciones que nacieron pensando en aquellos seres especiales que reciben y dan mucho amor.Por Rubén Skubij, Carlos Riera y Mónica Farabello Una de ellas es la Asociación Civil de Equinoterapia "El Establo" que tiene como objetivo principal crear de un espacio destinado a la equinoterapia como técnica basada en el aprovechamiento de las cualidades naturales del caballo y empleada en una perspectiva de rehabilitación integral del individuo, concibiendo como un ser biopsicosocial portador de una o múltiples discapacidades. Se integran de manera armónica elementos vinculados a la áreas de salud, educación y equitación, en un abordaje multidisciplinario y procurando su eficacia terapéutica.Atento a que la ciudad no contaba con un centro de estas características "y las personitas especiales no tenían la posibilidad de disfrutar de esta maravillosa actividad; junto a un grupo de amigos y familiares que se sumaron a este hermoso proyecto emprendimos el duro camino de golpear puertas", manifestó a elDía Micaela Rodríguez, instructora de equinoterapia y coordinadora de dicha Asociación.El primer obstáculo fue el espacio "pero la Sociedad Rural nos escuchó y cedió un lugar y casa que tuvimos que adaptar para poder trabajar; iniciamos el armado con elementos y materiales donados desde el mes de enero de 2011, abriendo las puertas el lluvioso y frío 19 de agosto de ese mismo año".La institución cuenta con una Comisión Directiva, una coordinadora en el predio, seis profesionales (psicóloga social, maestras especiales, acompañante terapéutico, profesora de educación física y instructores de equinoterapia); además, seis voluntarios que concurren desinteresadamente regalando parte de su tiempo y donando su conocimiento para lograr una sonrisa en cada uno de los jinetes.En la actualidad todos los hacen en forma ad honorem, si bien se cobra una muy baja cuota sólo a los jinetes y amazonas inscriptos; no hay socios que paguen, ni sponsors. "La misma es utilizada para solventar los gastos de mantenimiento de los caballos, del predio, comprar elementos necesarios; como trabajamos los sábados por la mañana y por la tarde, brindamos el almuerzo a los profesionales y voluntarios, un momento positivo para hablar de nuestro trabajo y hacer amistad", comentó.A El Establo concurren en total 20 jinetes y amazonas con diversas patologías físicas y psicológicas. La joven dijo que su intención es incrementar el número; "las familias necesitan presentar la derivación médica -que están aptos para realizar la actividad-, abarcando una franja de edades de 4 a 49 años". Experiencia conjuntaEl Establo funciona los martes de 14 a 17.30; sábados de 9.30 a 12.30 y de 14 a 17.30. En ese tiempo los asistentes trabajan 45 minutos en talleres didácticos adaptados y otros 45 minutos con monta la cual es netamente personalizada. Micaela Rodríguez consignó que como el predio está retirado de la ciudad y la duración de la actividad es relativamente corta, "los padres permanecen en la asociación observando nuestro trabajo cada día y a su vez comparten experiencias entre ellos, logrando así de una manera indirecta la posibilidad de compartir el arduo camino recorrido por cada familia".Como toda entidad, existen objetivos a cumplir. "Comenzamos con una colonia de vacaciones durante el mes de enero, febrero y le dimos cierre con un campamento el cual nos dio muchas gratificaciones ya que varios de nuestros jinetes y amazonas nunca habían permanecido fuera de su casa sin sus padres y menos aún tener la aventura de armar y dormir en carpas", relató.-¿Se puede pensar en una inserción laboral?Nos propusimos comenzar con ese tema porque consideramos que si bien tanto ellos como nosotros tenemos limitaciones, también poseemos millones de potencialidades y habilidades que pueden ser explotadas con dedicación.Por esta razón surgió la posibilidad de iniciar con el recuperado de válvulas, gracias a la propuesta de la Empresa Imperial Cord -ubicada en el Parque Industrial- que nos entrega el material y los elementos de trabajo. Además, les abona a los chicos por su trabajo, lo cual es un muy buen comienzo.Otra actividad realizada hace unos días fue una convivencia, en Nuevo Pueblo Belgrano. "Todos llegamos en colectivo de línea, ya que algunos de nuestros jinetes nunca habían tenido esta experiencia, a la casa de uno de nuestros jinetes a pasar el día; se realizaron actividades lúdicas y aprovechamos inmensamente la plaza (que está totalmente adaptada para chicos especiales, hasta para sillas de ruedas) con la emocionante propuesta de cambiar la bandera de la misma", comentó. Relación con la comunidadLa coordinadora de El Establo adelantó que otro objetivo "es abrirnos a la sociedad no solo para que nos conozcan sino darnos la posibilidad que a través de nuestros talleres poder producir algo para otros. Por esta razón es que trabajamos intensamente en regalos y juntando alimentos y ropa para llevar el miércoles 16 de mayo a las 15.30 al Hogar de Ancianos y disfrutar de una tarde junto a ellos".También "apostamos concurrir a los encuentros de equinoterapia que se realizan durante el año tanto en la provincia como en otras y hasta alguno internacional, ya que hemos recibido propuestas". La loable tarea de la inserción escolarEn 1992, un grupo de padres se reunió con el fin de encontrar un espacio para el aprendizaje de sus hijos que nacieron con síndrome de down. Desde ese entonces, la Asociación Síndrome de Down de Gualeguaychú no ha parado de crecer pese a las vicisitudes económicas que le ha planteado la historia argentina a lo largo de todo este tiempo.Esta Organización No Gubernamental se mantiene gracias al esfuerzo de una Comisión Directiva que oportunamente realiza distintas acciones para recaudar fondos que sirven para el mantenimiento del inmueble en calle 25 de Mayo 228 y para la educación de sus hijos a través de las obras sociales.Gloria Otero Monseur es psicóloga y cumple el rol de Directora Médica de la Asociación Síndrome de Down Gualeguaychú. Pero a su vez la acompaña un nutrido grupo de profesionales interdisciplinarios compuesto por docentes especiales, trabajadora social, kinesióloga, fonoaudiólogas, terapista ocupacional, estimulador temprano, pediatra, profesor de educación física, ayudantes de aulas, secretaria y una profesora de arte.Otero es una bonaerense que trabaja desde hace seis años en esta Asociación pero aclaró que se siente como una persona más de Gualeguaychú, "ya estoy curtida", bromeó.La Directora Médica de la ONG contó que "en la Asociación se trabaja con los chicos Síndrome de Down o con lo que se llama la discapacidad intelectual, no trabajamos con otro tipo de discapacidad".Explicó que se diferencian de otras instituciones como Santa Rita porque no atienden otras patologías, solo lo relativo con lo intelectual, otras asociaciones "tienen otro tipo de población, de mapeo, discapacitado cerebral, discapacitado motriz que nosotros no".Alrededor de 25 chicos de todas las edades concurren a diario a las instalaciones de la Asociación Síndrome de Down, desde los primeros meses de vida a la adultez, que son divididos en tres áreas. Tres pasos importantesEn primer término se trabaja en la estimulación temprana y de allí se pasa al segundo nivel que es la integración escolar. "Todos los niños en edad escolar están integrados en la escuela pública y alguna familia lo desea en la escuela privada", señaló Otero.La psicóloga comentó que a opinión personal prefiere la integración en una escuela pública pero eso queda a criterio de los padres, "lo importante es que la familia siempre esté contenta con la escuela, que le tenga confianza". Recordó que "los chicos que concurren a la Asociación están todos integrados en escuela pública".Ahora todos están integrados.Otero explicó que los chicos con Síndrome de Down no tienen una edad concreta para ingresar en una escuela de nivel secundario, lo ideal es que ingrese a la escuela con una diferencia mínima para mi gusto de dos o tres años, por la diferencia entre la edad mental y la cronológica".Fue categórica al decir que los chicos "aprenden bárbaro, son divinos como aprenden, pero lo hacen a su tiempo y hay que saber esperarlos, por ello es tan importante la estimulación temprana porque sirve de apoyo a la integración escolar".Por último está el programa para jóvenes, adultos y adolescentes con Síndrome de Down. Este es un programa integral que se realiza en la Asociación a través de talleres que pueden ser de gimnasia, fonoaudiología, herboristería o lectoescritura."En mi profesión hay una constante formación, es igual que un auto, si no lo usas más se achancha, entonces los chicos que ya no están más en edad escolar siguen viniendo y se divierten porque les encanta venir", agregó Otero.Las edades en las que ingresan los chicos a la institución es muy variada pero aclaró que lo recomendable es que se haga desde los primeros meses de vida porque es cuando el cerebro está más maleable, aunque todo depende de los padres, que "son muy sensibles y en algunos casos exigen y sobrexigen a sus hijos, lo difícil es encontrar la medida justa".Respecto a la incursión de los chicos con Síndrome de Down en las escuelas secundarias, Otero recordó el caso de Emilia que se encuentra en primer año en la institución educativa de Pueblo Belgrano con muy buenos resultados."No queremos ni el premio ni el certificado", explicó la mujer respecto al tema y recomendó: "lo que quiero como psicóloga es que si un niño o un joven está en edad escolar que vaya a la escuela porque la bandera, el olor al libro, la directora, el patio, el recreo todo eso hace a la subjetividad y a la formación del yo". Asociación Santa Rita: primer centro de estimulación temprana de Entre RíosCon 25 años de trabajo en Gualeguaychú, la asociación se convirtió en uno de los puntos de referencia de toda la provincia en cuanto a la estimulación de bebés y niños con discapacidades.La profesora en enseñanza especial y directora de la institución, Leticia Ronconi, relató que "empezamos como estimulación temprana y es el primer centro en la provincia que tiene esta modalidad por que nació bajo ese concepto". En este sentido, lo diferenció de otras escuelas que tienen a la estimulación de niños como un gabinete especial.En un primer momento, Santa Rita trabajaba con niños recién nacidos pero luego fue incorporando niños y en la actualidad cuentan con alumnos adolescentes y adultos.La institución es un Centro Privado Educativo Integral. Al respecto, se diferencia de la educación ciclada como sería el primero, segundo grado que lo tienen las otras instituciones como es "Emanuelito", Rizzuto, IDEEA, la Escuela de sordos, pero nosotros tenemos otra modalidad", explicó la directora."Como los chicos no pueden acceder a la lecto escritura como otros niños, se implementan actividades que favorezcan el aprendizaje de otras cuestiones como el manejo en la vida diaria, mejorar su calidad de vida, siempre haciendo hincapié en la lecto escritura pero no como actividad escolar propiamente dicha". La fiesta de fin de añoAl trabajar bajo una modalidad diferente, padres, personal de la asociación y alumnos realizan un festejo todos los fines de año. "Nosotros hacemos informes trimestrales y a los papás les vamos contando cómo va progresando su niño o adolescente. A fin de año solemos hacer una fiesta de fin de año donde se pone de manifiesto todo lo que hemos trabajado en lo artístico y en lo expresivo pero sin una libreta con calificaciones", relató Leticia Ronconi.En cuanto a la financiación de Santa Rita, la directora expresó a elDía que se encuentran "dentro de lo que es gestión privada así que nuestros sueldos son pagos en parte por la provincia y el resto lo paga la asociación. La minoría de los padres paga una cuota porque muchos papás tienen escasos recursos y además trabajamos con Obras Sociales".Además, profundizó respecto al tema y explicó que "la provincia paga los sueldos a los maestros. Somos 22 por provincia; 7 técnicos: kinesiólogos, fonoaudiólogos, psicólogos, trabajadoras sociales, terapista ocupacional, maestros y un director".En cuanto al material con el que trabajan en las diversas aulas, son compradas con dinero de la asociación, al igual que los transportes u otra necesidad extra para alguna actividad. Integrar los niños a la sociedadActualmente, la Asociación Santa Rita cuenta con una matrícula de 110 niños que va variando según las necesidades de las familias. En este sentido, su directora explicó que "si nace un niño este mes que necesita ingresar al Centro, no podemos decirle que espere al año próximo; entonces nuestra matrícula es muy variable".Por otra parte, Leticia Ronconi se manifestó respecto a la función social y educativa que cumple el Centro dentro de la ciudad. "Nuestra idea es ayudar a los papás en la recuperación de sus hijos. Ese es el lema que siempre sostuvimos y para eso necesitás todas las áreas", expresó.Respecto a la relación y la comunicación de los niños y padres con la sociedad en general, Ronconi opinó que "hay buena interacción y este es un centro siempre dispuesto a abrir sus puertas. Los estudiantes del ISPED vienen y aunque no permitimos prácticas con los niños porque son muy chiquitos, intentamos poder trabajar junto a ellos".En cuanto a las prácticas con los chicos, la directora explicó que los motivos por los que no se permite realizarlas es porque "respetamos mucho al niño, a la familia y además cuando son bebés tenemos que trabajar además con lo que es el duelo de la situación".Por otra parte, según Ronconi, la mayoría de los niños y adolescentes que asisten a Santa Rita "son paralíticos cerebrales y tienen alguna otra discapacidad asociada. Son discapacidades múltiples pero la persona siempre tiene que estar antes que la discapacidad; siempre hay que hacer más hincapié en la persona y no en la problemática que tiene".Además explicó que "la parálisis cerebral es un problema que hay a nivel central del cerebro, donde deja alguna parte que no puede tener actividad; no pueden caminar, hablar, o hay una afección motora que impide que tenga un desarrollo normal".Santa Rita, IDEEA, la escuela de sordos e hipoacúsicos, Fundación Incluir, Asociación Síndrome de Down, El Establo, Taller y Escuela Emanuel, Francisco Hirsuto y muchos centros educativos más, trabajan en pos de los niños especiales de la provincia.En Gualeguaychú, existen espacios que son de referencia en Entre Ríos y es por el trabajo y dedicación de padres, familias y profesionales que dedican sus vidas para conseguir que estos chicos puedan acceder a una mejor calidad de vida.
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