Policiales |

Tras el intenso trabajo de búsqueda, de localizarlo, detenerlo y trasladarlo, el gitano recibió la libertad

José Ostolaza, el mismo que defendió a Nahir Galarza en el recordado juicio por el crimen de Fernando Pastorizzo, logró lo que parecía imposible, que el juez de Garantías Ignacio Telenta no le dictara la prisión preventiva al hombre de 30 años detenido en Posadas por un caso de estafa en Gualeguaychú.

Jonathan Fernando Miguel pasó poco más de 24 horas detenido en la Jefatura hasta que el magistrado decidió su libertad. Fue durante la audiencia de prisión preventiva que se realizó cerca del mediodía en los Tribunales de Gualeguaychú.

Para la fiscal Natalia Bartolo había sobradas pruebas de la autoría del hecho y del riesgo procesal, por lo cual requirió que el detenido que había sido trasladado desde Misiones y llegado a Gualeguaychú en la madrugada del miércoles, continuara detenido porque existía el peligro de fuga y el entorpecimiento de la investigación.

Tras escuchar a las dos partes, en donde Ostolaza planteó que las pruebas de las cámaras de seguridad no son categóricas, Telenta decidió conceder la libertad de Miguel. A su criterio, la investigación está prácticamente terminada por lo cual no podrá entorpecerla y dictó una serie de medidas que neutralizarían la posibilidad de fuga.

Telenta ordenó que el imputado permanezca en libertad en su domicilio en Posadas bajo responsabilidad y cuidado de su padre, concurriendo una vez por día a la comisaría más cercana para permanecer a derecho, está impedido de salir del país, de regresar a Gualeguaychú y de mantener contacto con la víctima. Pero además, el magistrado trabó un embargo sobre un vehículo del padre por 200 mil pesos como caución real.

Es decir, la causa sigue su curso, pero el imputado aguardará por el futuro juicio en libertad, aunque es muy posible que el Ministerio Público Fiscal, a través de Natalia Bartolo, apele la medida de Telenta en las próximas horas y sea la Cámara de Gualeguay la encargada de resolver sobre la sentencia. Mientras tanto, Miguel fue liberado y regresó a la provincia de Misiones.

Aún quedan muchas pericias por realizar. Se tiene que peritar su teléfono celular, desgrabar conversaciones, realizar entrecruzamiento de llamadas y mensajes, además de determinar quiénes son los coautores, que tomaron el rol de nieto e hija de la víctima. Incluso se deben realizar tareas investigativas en Gualeguaychú y en Posadas para dar con los autores y con el dinero sustraído.

La acusación

En mayo se registró un nuevo “cuento del tío” en Gualeguaychú y la modalidad no fue muy diferente a las que se conoció en abril del 2016, que tuvo a cuatro personas de la comunidad gitana condenadas por las estafas telefónicas y como víctimas a varias abuelas de la ciudad.

En esta ocasión el estafador se llevó 40 mil dólares y 23 mil pesos en una caja de seguridad existente en el domicilio de una anciana de 93 años, que vive en calle Lavalle, entre Urquiza y 25 de Mayo.

Esta abuela recibió un llamado telefónico de un sujeto que dijo ser su nieto. Una vez que la víctima creyó que la persona que estaba del otro lado era efectivamente el hijo de su hija, le dijo que se encontraba en un banco en Buenos Aires junto a su madre y requería de todos los ahorros que tuviera en su casa.

La llamada duró más de una hora y media, y durante ese tiempo la víctima habló con su supuesto nieto y su supuesta hija, que le reclamaban que necesitaban los ahorros de la mujer. Incluso le dijeron que por estar en Buenos Aires y por necesitar de urgencia el dinero, por la casa iba a pasar “Arturo Sánchez”, un hombre de su plena confianza.

Efectivamente, “Arturo Sánchez” pasó pocos minutos después por el domicilio de la anciana y terminó de perpetuar el engaño. No sólo la dueña de casa cayó en el ardid, sino también la mujer que la acompañaba que trabaja como acompañante de la víctima. Las dos creyeron “el cuento” que les hicieron.

Pero “Arturo Sánchez” fue rápidamente identificado una vez que la estafa salió a la luz. Este hombre que pasó a buscar el dinero, bien vestido, fue captado por cinco cámaras de seguridad. Fue tomado en Urquiza y Lavalle y en las dos manzanas contiguas por donde pasó con la camioneta.

Se obtuvo el dominio del rodado y no le llevó mucho tiempo a la Policía descubrir que esa camioneta había ingresado ese mismo día a Gualeguaychú. E incluso, el llamado al teléfono de la víctima se realizó pocos minutos después que la cámara de seguridad en el acceso a la ciudad tomó el ingreso de la camioneta.

Una comitiva policial viajó a Corrientes a buscar a este hombre que fue identificado, porque era en esa provincia donde estaba asentada la camioneta, pero los resultados no fueron los esperados. Se liberó una orden de detención en todo el país y la semana pasada, cuando este hombre intentó cruzar desde Posadas hacia Encarnación, fue retenido por Gendarmería Nacional.

Dejá tu comentario