Trasladaron a El Potrero al ex senador Yedro que fue condenado por la usurpación de un campo
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Desde el lunes estaba alojado en la cárcel de Gualeguay luego que la Justicia rechazó el recurso por el cual Mario Alberto Yedro trató de evitar las rejas, pero hoy fue trasladado a Gualeguaychú para cumplir la condena de cuatro años y seis meses de prisión.Sus 62 años y unos aparentes problemas de salud propiciaron para que el exlegislador pueda recurrir a la cárcel de mínima seguridad de Entre Ríos. Llegó ayer al mediodía proveniente de Gualeguay y fue alojado en el pabellón 2 de la Granja Penal. La causaEl 22 de diciembre de 2005, la Sala Penal de la Cámara de Apelaciones de Concordia lo halló culpable del delito de enriquecimiento ilícito y lo condenó a una pena de 3 años de prisión en forma condicional, el pago de una multa de 90.000 pesos, la inhabilitación por el término de 10 años para ejercer cargos públicos y el decomiso de un campo de 2.164 hectáreas, ubicado en Raíces Norte, en el departamento Tala, valuado en 7 millones de dólares.Yedro argumentó que la expropiación había sido irregular, y siguió explotándolo en su provecho. Más aún, en septiembre de 2010, el exsenador provincial pidió que ese campo le fuera devuelto. Argumentó que la Justicia lo condenó a él por enriquecimiento ilícito, pero terminó condenando a un "tercero", la sociedad Delrubio y Hunmendi, que era propietaria del campo en litigio.Esa sociedad estaba integrada, además de Yedro, por sus hijas, Fátima, Luciana y Lara, quienes pasaron a formar parte del consorcio en 2003, tras la separación del exlegislador de su esposa, Silvia Torres. Esta última cedió a sus hijas -en forma gratuita- su participación accionaria. El 3 de abril de 2003, y ante escribano público, Yedro y Torres, hicieron el reparto de bienes; el mismo día y ante el mismo escribano, Daniel Corsini, la mujer donó a sus hijas su participación accionaria en la empresa.La Justicia no le dio la razón. En vez de eso, se le abrió una causa por usurpación, y la condena en el fuero civil se unificó con la anterior, dictada en el fuero penal, y terminó convirtiéndose en efectivo, y llevándolo finalmente a la cárcel, informó Entre Ríos Ahora.
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