MUJERES EMPRENDEDORAS
Tres amigas empezaron creando un plato en base a yerba mate y hoy son un ejemplo nacional de sustentabilidad
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Etimo Biomateriales es un estudio que produce materiales 100 % biodegradables a partir de residuos gastronómicos.
Este emprendimiento, surgido del deseo de tres amigas de hacer un aporte al cuidado del ambiente, desarrolló una taza con la que impulsa un modelo de negocio circular y sostenible.
El 49 % de nuestros residuos son orgánicos. Con esta premisa, Camila Castro Grinstein preparaba en 2018 su tesis de grado en Diseño Textil, en la que estudiaba el reciclado de residuos orgánicos para encontrar alternativas al plástico.
A comienzos de 2022, enfocada en la divulgación e investigación decidió impulsar el uso en la vida cotidiana de objetos elaborados con residuos biodegradables. A su idea se sumaron dos amigas. Primero Sofía, con experiencia gastronómica, conocimientos del mercado y las ganas de potenciar la producción de materiales y productos a partir de residuos gastronómicos.
Y luego Malena, en el área de comunicación y fotografía, con la misión de dar a conocer el proyecto y generar mayor conciencia. Así nació el estudio Etimos, un emprendimiento que a través de un proceso de economía circular, convierte residuos gastronómicos en materiales 100 % biodegradables destinados a la industria gastronómica.
En esta línea, por ejemplo, comenzaron con un plato elaborado a base de yerba mate. Uno de los desafíos clave es mantener las texturas, colores y aromas originales de las materias primas en los nuevos materiales para dar una experiencia diferencial en los objetos.
Las emprendedoras eligieron la borra de café como material principal para desarrollar sus proyectos. El primer producto que desarrollaron fue una goma espuma para utilizar como packaging sustentable de una marca de joyas. Una vez abierto, el material podía compostarse o desechar en tierra y abonar las plantas. Haber elegido este material no fue algo aleatorio sino una elección: la borra de café es un residuo fácil de conseguir y, además, valoran su color y, especialmente, su aroma distintivo. Consideran que, entre todos los residuos gastronómicos, la borra de café es la que conserva su aroma por más tiempo.
“Una vez que desarrollás el material empezás a encontrar un montón de otras aplicaciones potenciales. Hoy podés hacer la taza y mañana el plato o una bandeja u otra cosa”, dice Camila. En esa línea, a partir de la goma espuma hecha con borra de café vislumbran realizar paneles acústicos.
Taza Borra
Las emprendedoras también vieron en la borra de café la materia prima para buscar una solución al problema de la gran cantidad de basura que se genera por el uso de vasos descartables en las cafeterías. Así nació la idea de confeccionar la taza Borra. “Sabíamos era muy complejo de realizar por la escala y también las necesidades técnicas del material”, explica Camila.
Durante esta búsqueda, trabajaron estrechamente con inventores y diseñadores industriales para perfeccionar el producto. También contaron con el asesoramiento de expertos para desarrollar un modelo de negocio que impulsara el crecimiento de su propuesta hacia nuevos tipos de producción.
Tras más de un año de trabajar el modelo, hoy el proceso de producción empieza con la recopilación de la borra en cafeterías. Luego se mezcla con otros aglutinantes, siempre biodegradables, y ―con la fusión―se produce un nuevo material. Para dar el salto a un producto masivo, fue necesario hacer testeos para que este material pudiera ser trabajado en maquinaria de industria plástica. Por inyección, hoy se llenan los moldes de la taza Borra. Camila destaca que el uso de moldes es un avance para quienes manejan las máquinas industriales. “Hoy en día el que trabaja con esta maquinaria puede poner nuestro material y por inyección se llena el molde de nuestra taza que es un diseño propio. De esta manera no solo nos aseguramos de tener una buena cantidad de tazas y poder abastecer, sino también de que después se puedan fabricar otros productos”.
Este diseño de taza fue pensado para poder complementarlo en un futuro con una tapa y ofrecerlo como taza take away a las cafeterías. Actualmente se está testeando en distintas cafeterías, con el objetivo de venderlas el año próximo.
RED/ACCIÓN
