“Tuve novias, me gustaba salir, pero sentí el llamado de Jesús”
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/690/0000690703.jpg)
Jorge Lozano tuvo una infancia feliz y una adolescencia de estudio y trabajo. Vivió en un conventillo junto a cinco familias; trabajó en una fábrica de alpargatas y hasta hizo sonido en boliches. Se enamoró dos veces y proyectó una carrera universitaria. Pero el llamado de Jesús fue más fuerte y decidió dedicarle su vida al sacerdo Mónica Farabello La vida de los religiosos es una incógnita para muchos. ¿Cómo fue su vida antes? ¿Por qué deciden entregar su vida a una vocación?El Obispo de Gualeguaychú, Jorge Lozano es conocido por su trabajo social, sus escritos, su postura frente a cuestiones políticas actuales, pero poco se conoce sobre el hombre detrás del Obispo.Nació en 1955 en Barracas. Es el hijo mayor de un matrimonio de obreros que no pudieron terminar sus estudios. Tiene un hermano que vive en la provincia de Buenos Aires y asegura que cuando se le presentó el llamado de Jesús, se resistió. ¿Cómo fue su infancia?-Somos dos hermanos; yo soy el mayor. Cuando éramos chicos vivimos en una casa antigua de tipo inquilinato. Era un conventillo con varias habitaciones: éramos cinco familias que vivíamos en esa casa. Compartíamos un par de patios, el baño y cada familia tenía una pequeña cocinita.La propiedad era de mi abuelo. Mi abuelo y mi abuela eran españoles. Yo nací en esa casa, en ese barrio, y después cuando yo tenía unos 12 años nos mudamos a un departamento en el barrio de La Boca. Hice la escuela primaria en la escuela parroquial Santa Lucía y la secundaria la hice en una escuela técnica de La Boca.¿Sus padres de qué trabajaban?-Mi papá trabajaba en una fábrica de alpargatas. Era albañil, después constructor. Terminó cuarto año de la secundaria cuando yo era chiquito. En ese tiempo la escuela técnica entregaba títulos intermedios, así que con ese cuarto año se fue con un título de constructor.Mi mamá también había trabajado en esa fábrica hasta que nací yo. Después, ella trabajaba tejiendo haciendo oferta y venta de pullóveres. Yo también trabajé en esa fábrica de alpargatas un par de años, antes de entrar al seminario. Ingresé ahí porque estaba mi papá trabajando, así que íbamos juntos a trabajar y nos levantábamos a las 5.15 para tomar mates juntos.¿Su familia era religiosa?-Mi papá y mi mamá no eran practicantes. Eran creyentes y tenían un buen trato con la escuela religiosa parroquial. Yo integraba el grupo de aspirantes de acción católica en la parroquia de Barracas y participaba de los grupos. También me gustaba jugar al fútbol en la calle. Los chicos que vivíamos en la cuadra solíamos jugar en la calle porque había muy poco tránsito vehicular y cuando nos mudamos a La Boca nos mudamos a un barrio que era de monoblocks, que había hecho el Banco Hipotecario, y que tiene aún y en ese tiempo tenía muchos espacios verdes. Entonces todos los chicos del barrio nos juntábamos a jugar al fútbol.¿Tuvo una linda infancia?-Muy linda. Con mi hermano nos visitamos medianamente seguido. Ahora está viviendo cerca de Buenos Aires y cada tanto lo veo. Fue una infancia y una adolescencia de muchos amigos. Nosotros ahí en el barrio teníamos un grupo lindo de amigos. Los más cercanos éramos 6 o 7, y el grupo más grande éramos de 25-30. A veces coincidíamos para irnos juntos de vacaciones, para salir a pasear. Me gustaba mucho salir.Cuando era adolescente ¿Le gustaba salir a bailar?-Sí. Me gustaba mucho y de hecho salía bastante. Durante los últimos tres años de la escuela secundaria, junto con otro compañero del colegio estudiábamos electrotécnica. Me gustaba mucho estudiar electrotecnia. Justo, conocimos circunstancialmente a un par de muchachos un poco más grandes. Tenían un taller de reparación de equipos de audio y hacían sonido para recitales, fiestas. Entonces, los viernes, sábados y domingos íbamos a hacer sonido a fiesta, bailes y recitales.Eso me gustaba mucho. También hicimos sonido en los bailes de carnaval en un club, y después nos quedábamos en la fiesta.En ese momento se escuchaba mucho Charly García y León Gieco; muchas bandas del Rock Nacional.¿Se enamoró cuando era joven?-Estuve dos veces de novio.¿Cómo era esa chica?-Era del mismo barrio, de Barracas. Con ella estuvimos un poquito más de tiempo y después tuve otra novia que era del barrio de Caballito. Con ella estuvimos menos tiempo de novios.¿Por qué terminaron esas relaciones?-Porque la relación no anduvo. Con una de ellas seguimos siendo amigos y cada tanto nos vemos. Pero no andaba la relación. Cuando yo decidí entrar al seminario ya hacía más de un año que había terminado.Jesús me llamó en muchas oportunidades Muchas personas que dedican su vida a la religión, cuentan que sienten un llamado de Jesús; algo irrenunciable de lo que no pueden escapar. La historia de Jorge no es distinta."Sentí en mi corazón que Jesús me llamaba para hacer esto. Y no una vez, sino varias", expresó el Obispo.Sentado en un sillón y con la mirada fija, Lozano recordó: "Estaba en un grupo de jóvenes universitarios de la Facultad de Ingeniería. Nos reuníamos cada tanto para estudiar unos documentos de la Iglesia y para hablar sobre problema sociales o políticos que se veían en la Universidad. En una oportunidad con este grupo fuimos a una charla que daba un Diácono en una casa religiosa. Era una charla para jóvenes sobre algunos documentos de Doctrina Social de la Iglesia. Me acuerdo que esa tarde la charla estaba muy buena, muy interesante pero me distraía permanentemente, pero más que pensando en lo que él nos decía, me distraía pensando en lo que él estaba haciendo con nosotros.Ahí sentí que Jesús me pedía que yo hiciera eso. Después rezamos un rato y ahí tuve esa sensación de cercanía de Jesús; él quería que yo dedicara mi vida a acercar a otros a la vida de la enseñanza evangélica".¿Lo habló con alguien antes de tomar la decisión?-Te confieso que me asustó mucho y no quería. Me llevó tres meses de pelear la decisión. Yo tenía un buen trabajo, un buen sueldo y estaba empezando la carrera deIngeniería Electrónica. Tenía un proyecto de vida bien encaminado y hasta ese momento no había pensado en ser sacerdote. No lo había pensado.Fue algo espontáneo. Me acuerdo que pocos meses antes había estado en un velatorio de un sacerdote y me había conmovido cómo la gente lloraba porque no lo tenía más.En ese momento no me vino ese deseo pero hay una pregunta que surgió como diciendo "¿ahora quién va a venir acá?"¿Cómo fueron esos meses hasta decidirlo?-Esos tres meses me costaron mucho y cada vez que me sentaba me volvía esto a la mente y volvía a sentir lo mismo, entonces arreglé con el jefe de la fábrica para hacer horas extras para no tener descanso.Trabajaba de 6 de la mañana a 6 de la tarde. De ahí salía y me iba a la facultad. Llegaba a casa a las doce de la noche y me dormía.Trabajaba el domingo de 5 de la mañana a 5 de la tarde. Era la manera que encontraba de no pensar. Después de tres meses no aguanté más ese ritmo y fui a una consulta médica en la fábrica. El médico me revisó y me dijo que estaba todo bien; entonces me preguntó: ¿Vos no tenés que tomar alguna decisión importante? ¿Cómo sabe eso?, le dije yo y le respondí: "La verdad que sí".Entonces fui a hablar con el Diácono que había visto en esa charla. Le conté lo que me estaba pasando y me ayudó a discernir y ver lo que esto significaba. Ahí fue cuando pude decidirme.¿Cómo lo tomó su familia?-En principio lo tomaron bastante mal. Con mi papá éramos muy compinches, trabajábamos en la misma fábrica. Tomábamos mates todos los días antes de las 5:15 de la mañana; almorzábamos juntos en la fábrica, teníamos muy buena relación.Hay que imaginarse que si a mí me había sorprendido, a ellos les había sorprendido mucho más.Además tenían que interrumpir o cambiar un proyecto que ellos imaginaban de un hijo ingeniero. Para ellos que no habían terminado la escuela secundaria, tener un hijo universitario era un logro familiar.Ya no iban a tener esos nietos que soñaban, todo eso fue un golpe bastante duro. Después de tres años comenzaron a aceptarlo y me visitaron en el seminario. Para mí fue importante su resistencia porque me confirmaba mi firme convicción.¿Por qué los sacerdotes no pueden tener hijos?-Cuando sentimos la vocación, sentimos que nos absorbe y nos toma toda la vida. Yo no elijo no casarme, sino que elijo entregar mi vida en este camino. Y entregar mi vida en este camino implica no casarme. No tengo vocación de soltero, sino vocación sacerdotal que es saber que entrego la vida entera por todos.¿Alguna vez dudó sobre su fe?-La duda no es contraria a la fe. Uno puede tener fe y tener dudas de fe. De hecho en la biografía de varios santos aparece que han tenido dudas, que les ha costado creer. Que tengamos fe no significa que no tengamos dudas, problemas o dificultades. Sabemos que la palabra de Dios es una palabra que está para iluminar y para acompañar nuestra vida y que nos muestre todo lo que necesitamos para ser felices y experimentar esta cercanía de Dios que nos salva y que no da vida eterna.La Iglesia hoyLozano analiza y dice: "Si miro estos 50 años después del Concilio Vaticano Segundo, ha habido un proceso creciente de mayor cercanía con la sociedad. Venimos haciendo en la Iglesia un camino de remodelación o de adecuación y de cambios importantes. Por primera vez hemos tenido un Papa polaco, uno alemán que renuncia por primera vez, y luego un Papa Latinoamericano.Me parece que a nivel universal la Iglesia va dando señales de cambios y mayor cercanía.En estos meses también noto, después de la elección del Papa Francisco, una especie de incentivación al cambio, donde nos invita a tener un estilo de vida más sencillo, más humilde y de mayor cercanía con los pobres; es una actitud más misionera. En este sentido veo que en la Iglesia hay un reacomodamiento del modo de vivir la fe. Con una actitud más misionera y sencilla, las celebraciones de la fe son más lindas, mas cuidadas, más participativas".
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


