Un clásico de la banca lugareña
El 7 de marzo la sucursal doméstica del Banco de la Nación Argentina cumplió 120 años de vida. Es una presencia añeja y fecunda asociada a la económica de Gualeguaychú. Aquí abordamos la historia de la entidad. Y también el presente, a través del gerente local Miguel Villafañe.
Marcelo LorenzoEn 1890 el país sufre una crisis de proporciones. El detonante fue la caída de la banca Baring Brothers. En los años anteriores Argentina había crecido de manera sorprendente.Era la época del apogeo del modelo agroexportador, atado al alza internacional de las materias primas. Los historiadores coinciden que durante ese ciclo se generó una burbuja financiera, producto de la afluencia de capitales extranjeros.Con el estallido de la crisis el Estado argentino entró en cesación de pagos y se declaró en bancarrota. Esto derivó en la quiebra del Banco Nacional, fundado en 1872.El "Banco de Sarmiento", como se lo llamaba, que dominaba los negocios financieros de la República, tenía una sucursal en Gualeguaychú. Funcionaba en calle 25 de Mayo y Solís (hoy España).Otras operaciones del banco se realizaban en la esquina donde hoy funciona el Club Neptunia. Se sabe que Osvaldo Magnasco, siendo joven, trabajó en la entidad, cuyo primer gerente fue Pastor Méndez Casariego.La crisis de 1890 no sólo se llevó puesto al banco. Provocó la caída de Juárez Celman y el ascenso de Carlos Pellegrini a la presidencia de la Nación, a quien le tocó pilotear la dramática situación financiera del país.El nuevo gobierno ordena entonces la creación del Banco de la Nación Argentina y mediante la Ley 2.841 dispone que el nuevo ente financiero tenga sucursales en todos los lugares en donde existiera una del Banco Nacional.Y Gualeguaychú era una de esas localidades. La entidad se creó en 1891, y al año siguiente, un 7 de marzo, empezó a funcionar en la ciudad, siendo su primer gerente Juan A. Ferreira. En retrospectiva, se trata de la banca que más años lleva desarrollando su actividad aquí.Días atrás, autoridades locales y el gerente de la sucursal, Miguel Villafañe, descubrieron una placa para recordar los 120 años de labor ininterrumpida de este banco que ya es un clásico en la ciudad, a cuyo quehacer económico contribuyó todo este tiempo.El Banco de la Nación, sin lugar a dudas, ha estado asociado a la historia lugareña, como una institución que financió los sueños de industriales, comerciantes, productores agropecuarios, y tantos vecinos emprendedores.Dado el crecimiento que tuvo la entidad, a poco de su apertura lugareña, hubo que salir a buscar una nueva sede. Para ello se adquirió en noviembre de 1926 a la familia Bidart el solar de calle 25 de Mayo y Alberdi.Entre 1928 y 1930 se construyó el nuevo edificio, con un proyecto del departamento de arquitectura del propio banco, siendo la empresa constructora Baldazarre, Zanni y Cía.El edificio, una soberbia construcción, ha sido remodelado en el tiempo, aunque no ha cambiado el estilo ecléctico, con rasgos neoclásicos, del conjunto original. Su fachada es característica: está ricamente decorada con pilastras acanaladas, bajos relieves y guardas grecas.La sucursal local del Banco Nación, por el valor que comporta, es patrimonio histórico-arquitectónico de Gualeguaychú. Y forma parte del circuito turístico del centro de la ciudad.Un banco de peso (((subtítulo)))Volviendo a la historia institucional del Banco de la Nación, no sólo es importante hace constar que la entidad fue creada como medio para resolver los embates de la crisis de 1890, que afectaba al sistema bancario existente en ese momento.Al principio la entidad se estructuró como banco privado, siendo los directores accionistas, y de ellos los dos tercios debían ser ciudadanos argentinos. Pero en 1904, cambia su estatus: se transforma en banco oficial.Deviene en agente financiero del gobierno federal, y en eje del sistema bancario nacional. En un país agropecuario como Argentina, el banco se convirtió pronto en herramienta para los productores del campo, que recurrían a él para financiar sus cosechas y la actividad pecuaria.Dada la función rectora que ha tenido en el conjunto del sistema monetario y bancario -piénsese que el Banco Central nació luego, en 1935- el Banco Nación, que en su giro abarcó a toda la geografía nacional, participó activamente en los principales acontecimientos de la vida económica del país.Una actualidad queretoma la misión histórica (((subtítulo)))Miguel Villafañe es el actual gerente de la sucursal local del Banco de la Nación. Este salteño de Metán ha hecho carrera en el banco. Siendo perito mercantil, entró a la institución en 1971, en Jujuy, como auxiliar.Fue pasando por toda la jerarquía del banco hasta encumbrarse como gerente, cargo que ocupa hace 20 años, en distintas sucursales que la institución tiene repartidas en el país.Casado, con dos hijos -"una nació en Salta y el otro en Rafaela, Santa Fe", según cuenta- está asombrado del tiempo que lleva en Gualeguaychú. "Pase los 5 años en febrero. Es raro que un gerente esté más de dos o tres años en un lugar", le comentó a El Día.Dice que él y su esposa están encantados con la ciudad, pero sospechan que en cualquier momento tienen que preparar las valijas. A él le tocó conducir los destinos de la sucursal local del banco, al cumplirse los 120 años de creación."El descubrimiento de la placa fue un homenaje muy emotivo. En la ocasión, el doctor Germán Dubosq trazó la interesante historia bancaria de la ciudad antes de la llegada del Banco Nación", apuntó.En su opinión, hoy el banco ha vuelto a ser lo que alguna fue o para lo que fue imaginado por sus mentores más de una centuria atrás: una palanca estatal para el desarrollo económico del país.Lo dice al recordar que la institución, en los '90, estuvo al filo de su desaparición, cuando de ella se decía que era la "última joya de la abuela", en el procesado de privatización iniciado con el gobierno de Carlos Menem.La importancia estratégica del banco, comentó, se vio en la crisis de 2001, cuando el grueso de la cartera de deudores del Nación comprometía el grueso del campo argentino y sus productores."Recuerdo en 2001 la situación de empresas agropecuarias quebradas, con deudas millonarias con el banco y sin posibilidad de pagarlas. Después el campo pasó al frente. Los productores pudieron pagar sus deudas refinanciadas. El patrimonio del sector se ha revalorizado, con el precio de la hectárea por las nubes", relató.Al hablar de la importancia financiera del Banco Nación, Villafañe comentó que en los últimos cinco años -que coinciden con su estada en Gualeguaychú como gerente- el Banco Nación ha aportado créditos por 15.000 millones de pesos a las pequeñas y medianas empresas del país, en todos los rubros.Un porcentaje de ese dinero, por cierto, ha sido destinado a las pymes de Gualeguaychú. "Además, nosotros en la sucursal, en este período, hemos dado 500 préstamos hipotecarios para la vivienda", destacó.El Banco Nación se ha convertido, en los últimos años, en el mayor banco comercial argentino. "Es primero en crédito, en depósitos, en ganancias, en patrimonio", señaló."Está primero en todo y los cuatro bancos que le siguen, juntos no llegan a alcanzarlo", precisó el gerente local, al hablar del poder hegemónico que tiene la entidad.¿Se podría pensar que esta proporción también se da en la plaza local? "Es probable, aunque no tengo el modo de probarlo", respondió Villafañe, al explicar que no tiene datos sobre el flujo monetario del resto de las entidades que funcionan aquí.Los créditos para pymes del Nación son muy atractivos. "El interés está en 14% anual. Otros bancos casi duplican ese porcentual. La filosofía es financiar la inversión, la compra de máquinas. De hecho se bonifican ciertas tasas para este propósito", explicó el directivo.Hay que pensar, por otro lado, que al ser ejecutor de la función de agente financiero del gobierno federal, el Banco Nación tiene la capacidad de regular todo el sistema bancario. En este sentido, la tasa de interés que fija es un valor referente en el mercado.El entrevistado destacó, por otro lado, que el actual presidente del banco, Juan Carlos Fábrega, es alguien de carrera. "Por lo general la presidencia fue un puesto político. Fábrega, en cambio, forma parte de los cuadros gerenciales de la institución, nació del banco", dijo.En otra parte, el gerente elogió la economía de Gualeguaychú: "Es muy diversificada. En otros lugares donde me tocó actuar, no es así. Por ejemplo, en Catamarca hay lugares donde el 90% son empleados públicos. Acá hay agro, ganadería, industria, comercio y sobre todo turismo, que es una actividad muy importante. Además, he comparado el comercio local con el de Concordia, en reuniones zonales de gerente. En la oportunidad he dicho que el nivel del comercio de Gualeguaychú, su calidad, es muy superior".Cabe consignar que el Banco de la Nación se distribuye en dos zonas en Entre Ríos: hay una cabecera en Paraná que dirige todas las sucursales del oeste, y otra situada en Concordia que tiene jurisdicción en la Costa del Uruguay, de la que depende la casa local.++++++++++++++++++++++++++++ recuadro aparte ++++++++++++++++++++++Orígenes de la banca local (((título)))Antes de que el poderoso Banco de la Nación Argentina, al abrir su sucursal aquí, pasara a dominar virtualmente el sector bancario local, hubo distintas entidades que se dedicaron al negocio del dinero.Como ya se apuntó, la entidad creada por Pellegrini se montó sobre la liquidación del banco de Sarmiento (el Nacional), que funcionó aquí por una década (entre 1878 y 1890).Pero el origen remoto de la banca doméstica se remonta a mediados del siglo XIX, cuando aquí se instaló un banco del vizconde de Mauá, según refiere el profesor de historia Oscar Blanc, en un interesante artículo sobre el tema aparecido en el libro 'Gualeguaychú, fragmentos de su historia' (un trabajo de compilación de Marcos Henchoz).Blanc especula que la presencia de un banco de origen portugués obedecería a las alianzas y amistades que Justo José de Urquiza tejió con el Imperio del Brasil, para derrocar a Rosas en Caseros.El banco de Mauá tuvo sede en la esquina de Urquiza y Salta (hoy Seguí). Al parecer, entrado 1870 su situación económica no era la mejor y debió cerrar al poco tiempo.El banco más nombrado por los lugareños, cuenta Blanc, fue el de don José Benites o Benítez, que era portugués y habría sido contrabandista. Según la crónica, don José era un próspero comerciante, saladeril y armador, una de cuyas propiedades sufrió el ataque, en 1845, de Giuseppe Garibaldi.En 1866 el gobierno provincial hizo entrar a la familia Benites en el negocio bancario. Aquí el banco atendía al público desde las 10 de la mañana a las 3 de la tarde en la esquina de 24 de Enero y Europa (ahora 25 de Mayo e Italia).En la primavera de 1878, doce años después de su apertura, el banco de los Benites cerró sus puertas.Por entonces había un competidor en el rubro: la entidad de Domingo Garbino y Juan Oxandaburu, dos prósperos comerciantes de la zona, los cuales abrieron también sucursales en otras localices entrerrianas.En 1872 se produjo la quiebra comercial de Oxandaburu, lo que lleva a que el banco se liquide como sociedad. Pero Domingo Garbino logró sin embargo seguir solo con el banco.El "Banco de los Garbino" emitía billetes (algunos con imágenes de sus hijas) hasta que el gobierno decidió terminar con la anárquica emisión de los bancos particulares, y eso puso fin al experimento bancario."A fines de 1878, el Banco Nacional que vino a reemplazar a los particulares anunciaba 'el rechazo de las notas del Banco de Garbino'", según hace constar en su escrito Blanc.Según el historiador, hubo intentos fallidos de creación bancaria. Uno tenía que ver con el Banco Provincial, que no llegó a tener sucursal local. El otro es el Banco Hipotecario Nacional -en 1875- que sólo abrió locales en Paraná y Concepción del Uruguay, pese al reclamo de los vecinos.En 1887, en tanto, aparecen los periódicos locales una invitación para suscribir acciones para el Banco Territorial de Gualeguaychú, que tenía entre sus planes promover la instalación de la Usina de Gas.Instalado en 25 de Mayo y Chacabuco, su primer gerente fue Antonio Daneri. Blanc refiere: "La vigencia de este banco, en medio de la crisis de 1890, es un hito que marca el espíritu emprendedor de personas comprometidas con el crecimiento de la ciudad".Y añade: "El Territorial es un eslabón entre el pasado y lo porvenir en la presencia de los bancos de Gualeguaychú. Con la sucursal del Banco de la Nación -aparentemente en el mismo lugar que estuvo el de Mauá, primer banco de la ciudad- comenzará otra historia".
Marcelo LorenzoEn 1890 el país sufre una crisis de proporciones. El detonante fue la caída de la banca Baring Brothers. En los años anteriores Argentina había crecido de manera sorprendente.Era la época del apogeo del modelo agroexportador, atado al alza internacional de las materias primas. Los historiadores coinciden que durante ese ciclo se generó una burbuja financiera, producto de la afluencia de capitales extranjeros.Con el estallido de la crisis el Estado argentino entró en cesación de pagos y se declaró en bancarrota. Esto derivó en la quiebra del Banco Nacional, fundado en 1872.El "Banco de Sarmiento", como se lo llamaba, que dominaba los negocios financieros de la República, tenía una sucursal en Gualeguaychú. Funcionaba en calle 25 de Mayo y Solís (hoy España).Otras operaciones del banco se realizaban en la esquina donde hoy funciona el Club Neptunia. Se sabe que Osvaldo Magnasco, siendo joven, trabajó en la entidad, cuyo primer gerente fue Pastor Méndez Casariego.La crisis de 1890 no sólo se llevó puesto al banco. Provocó la caída de Juárez Celman y el ascenso de Carlos Pellegrini a la presidencia de la Nación, a quien le tocó pilotear la dramática situación financiera del país.El nuevo gobierno ordena entonces la creación del Banco de la Nación Argentina y mediante la Ley 2.841 dispone que el nuevo ente financiero tenga sucursales en todos los lugares en donde existiera una del Banco Nacional.Y Gualeguaychú era una de esas localidades. La entidad se creó en 1891, y al año siguiente, un 7 de marzo, empezó a funcionar en la ciudad, siendo su primer gerente Juan A. Ferreira. En retrospectiva, se trata de la banca que más años lleva desarrollando su actividad aquí.Días atrás, autoridades locales y el gerente de la sucursal, Miguel Villafañe, descubrieron una placa para recordar los 120 años de labor ininterrumpida de este banco que ya es un clásico en la ciudad, a cuyo quehacer económico contribuyó todo este tiempo.El Banco de la Nación, sin lugar a dudas, ha estado asociado a la historia lugareña, como una institución que financió los sueños de industriales, comerciantes, productores agropecuarios, y tantos vecinos emprendedores.Dado el crecimiento que tuvo la entidad, a poco de su apertura lugareña, hubo que salir a buscar una nueva sede. Para ello se adquirió en noviembre de 1926 a la familia Bidart el solar de calle 25 de Mayo y Alberdi.Entre 1928 y 1930 se construyó el nuevo edificio, con un proyecto del departamento de arquitectura del propio banco, siendo la empresa constructora Baldazarre, Zanni y Cía.El edificio, una soberbia construcción, ha sido remodelado en el tiempo, aunque no ha cambiado el estilo ecléctico, con rasgos neoclásicos, del conjunto original. Su fachada es característica: está ricamente decorada con pilastras acanaladas, bajos relieves y guardas grecas.La sucursal local del Banco Nación, por el valor que comporta, es patrimonio histórico-arquitectónico de Gualeguaychú. Y forma parte del circuito turístico del centro de la ciudad.Un banco de peso (((subtítulo)))Volviendo a la historia institucional del Banco de la Nación, no sólo es importante hace constar que la entidad fue creada como medio para resolver los embates de la crisis de 1890, que afectaba al sistema bancario existente en ese momento.Al principio la entidad se estructuró como banco privado, siendo los directores accionistas, y de ellos los dos tercios debían ser ciudadanos argentinos. Pero en 1904, cambia su estatus: se transforma en banco oficial.Deviene en agente financiero del gobierno federal, y en eje del sistema bancario nacional. En un país agropecuario como Argentina, el banco se convirtió pronto en herramienta para los productores del campo, que recurrían a él para financiar sus cosechas y la actividad pecuaria.Dada la función rectora que ha tenido en el conjunto del sistema monetario y bancario -piénsese que el Banco Central nació luego, en 1935- el Banco Nación, que en su giro abarcó a toda la geografía nacional, participó activamente en los principales acontecimientos de la vida económica del país.Una actualidad queretoma la misión histórica (((subtítulo)))Miguel Villafañe es el actual gerente de la sucursal local del Banco de la Nación. Este salteño de Metán ha hecho carrera en el banco. Siendo perito mercantil, entró a la institución en 1971, en Jujuy, como auxiliar.Fue pasando por toda la jerarquía del banco hasta encumbrarse como gerente, cargo que ocupa hace 20 años, en distintas sucursales que la institución tiene repartidas en el país.Casado, con dos hijos -"una nació en Salta y el otro en Rafaela, Santa Fe", según cuenta- está asombrado del tiempo que lleva en Gualeguaychú. "Pase los 5 años en febrero. Es raro que un gerente esté más de dos o tres años en un lugar", le comentó a El Día.Dice que él y su esposa están encantados con la ciudad, pero sospechan que en cualquier momento tienen que preparar las valijas. A él le tocó conducir los destinos de la sucursal local del banco, al cumplirse los 120 años de creación."El descubrimiento de la placa fue un homenaje muy emotivo. En la ocasión, el doctor Germán Dubosq trazó la interesante historia bancaria de la ciudad antes de la llegada del Banco Nación", apuntó.En su opinión, hoy el banco ha vuelto a ser lo que alguna fue o para lo que fue imaginado por sus mentores más de una centuria atrás: una palanca estatal para el desarrollo económico del país.Lo dice al recordar que la institución, en los '90, estuvo al filo de su desaparición, cuando de ella se decía que era la "última joya de la abuela", en el procesado de privatización iniciado con el gobierno de Carlos Menem.La importancia estratégica del banco, comentó, se vio en la crisis de 2001, cuando el grueso de la cartera de deudores del Nación comprometía el grueso del campo argentino y sus productores."Recuerdo en 2001 la situación de empresas agropecuarias quebradas, con deudas millonarias con el banco y sin posibilidad de pagarlas. Después el campo pasó al frente. Los productores pudieron pagar sus deudas refinanciadas. El patrimonio del sector se ha revalorizado, con el precio de la hectárea por las nubes", relató.Al hablar de la importancia financiera del Banco Nación, Villafañe comentó que en los últimos cinco años -que coinciden con su estada en Gualeguaychú como gerente- el Banco Nación ha aportado créditos por 15.000 millones de pesos a las pequeñas y medianas empresas del país, en todos los rubros.Un porcentaje de ese dinero, por cierto, ha sido destinado a las pymes de Gualeguaychú. "Además, nosotros en la sucursal, en este período, hemos dado 500 préstamos hipotecarios para la vivienda", destacó.El Banco Nación se ha convertido, en los últimos años, en el mayor banco comercial argentino. "Es primero en crédito, en depósitos, en ganancias, en patrimonio", señaló."Está primero en todo y los cuatro bancos que le siguen, juntos no llegan a alcanzarlo", precisó el gerente local, al hablar del poder hegemónico que tiene la entidad.¿Se podría pensar que esta proporción también se da en la plaza local? "Es probable, aunque no tengo el modo de probarlo", respondió Villafañe, al explicar que no tiene datos sobre el flujo monetario del resto de las entidades que funcionan aquí.Los créditos para pymes del Nación son muy atractivos. "El interés está en 14% anual. Otros bancos casi duplican ese porcentual. La filosofía es financiar la inversión, la compra de máquinas. De hecho se bonifican ciertas tasas para este propósito", explicó el directivo.Hay que pensar, por otro lado, que al ser ejecutor de la función de agente financiero del gobierno federal, el Banco Nación tiene la capacidad de regular todo el sistema bancario. En este sentido, la tasa de interés que fija es un valor referente en el mercado.El entrevistado destacó, por otro lado, que el actual presidente del banco, Juan Carlos Fábrega, es alguien de carrera. "Por lo general la presidencia fue un puesto político. Fábrega, en cambio, forma parte de los cuadros gerenciales de la institución, nació del banco", dijo.En otra parte, el gerente elogió la economía de Gualeguaychú: "Es muy diversificada. En otros lugares donde me tocó actuar, no es así. Por ejemplo, en Catamarca hay lugares donde el 90% son empleados públicos. Acá hay agro, ganadería, industria, comercio y sobre todo turismo, que es una actividad muy importante. Además, he comparado el comercio local con el de Concordia, en reuniones zonales de gerente. En la oportunidad he dicho que el nivel del comercio de Gualeguaychú, su calidad, es muy superior".Cabe consignar que el Banco de la Nación se distribuye en dos zonas en Entre Ríos: hay una cabecera en Paraná que dirige todas las sucursales del oeste, y otra situada en Concordia que tiene jurisdicción en la Costa del Uruguay, de la que depende la casa local.++++++++++++++++++++++++++++ recuadro aparte ++++++++++++++++++++++Orígenes de la banca local (((título)))Antes de que el poderoso Banco de la Nación Argentina, al abrir su sucursal aquí, pasara a dominar virtualmente el sector bancario local, hubo distintas entidades que se dedicaron al negocio del dinero.Como ya se apuntó, la entidad creada por Pellegrini se montó sobre la liquidación del banco de Sarmiento (el Nacional), que funcionó aquí por una década (entre 1878 y 1890).Pero el origen remoto de la banca doméstica se remonta a mediados del siglo XIX, cuando aquí se instaló un banco del vizconde de Mauá, según refiere el profesor de historia Oscar Blanc, en un interesante artículo sobre el tema aparecido en el libro 'Gualeguaychú, fragmentos de su historia' (un trabajo de compilación de Marcos Henchoz).Blanc especula que la presencia de un banco de origen portugués obedecería a las alianzas y amistades que Justo José de Urquiza tejió con el Imperio del Brasil, para derrocar a Rosas en Caseros.El banco de Mauá tuvo sede en la esquina de Urquiza y Salta (hoy Seguí). Al parecer, entrado 1870 su situación económica no era la mejor y debió cerrar al poco tiempo.El banco más nombrado por los lugareños, cuenta Blanc, fue el de don José Benites o Benítez, que era portugués y habría sido contrabandista. Según la crónica, don José era un próspero comerciante, saladeril y armador, una de cuyas propiedades sufrió el ataque, en 1845, de Giuseppe Garibaldi.En 1866 el gobierno provincial hizo entrar a la familia Benites en el negocio bancario. Aquí el banco atendía al público desde las 10 de la mañana a las 3 de la tarde en la esquina de 24 de Enero y Europa (ahora 25 de Mayo e Italia).En la primavera de 1878, doce años después de su apertura, el banco de los Benites cerró sus puertas.Por entonces había un competidor en el rubro: la entidad de Domingo Garbino y Juan Oxandaburu, dos prósperos comerciantes de la zona, los cuales abrieron también sucursales en otras localices entrerrianas.En 1872 se produjo la quiebra comercial de Oxandaburu, lo que lleva a que el banco se liquide como sociedad. Pero Domingo Garbino logró sin embargo seguir solo con el banco.El "Banco de los Garbino" emitía billetes (algunos con imágenes de sus hijas) hasta que el gobierno decidió terminar con la anárquica emisión de los bancos particulares, y eso puso fin al experimento bancario."A fines de 1878, el Banco Nacional que vino a reemplazar a los particulares anunciaba 'el rechazo de las notas del Banco de Garbino'", según hace constar en su escrito Blanc.Según el historiador, hubo intentos fallidos de creación bancaria. Uno tenía que ver con el Banco Provincial, que no llegó a tener sucursal local. El otro es el Banco Hipotecario Nacional -en 1875- que sólo abrió locales en Paraná y Concepción del Uruguay, pese al reclamo de los vecinos.En 1887, en tanto, aparecen los periódicos locales una invitación para suscribir acciones para el Banco Territorial de Gualeguaychú, que tenía entre sus planes promover la instalación de la Usina de Gas.Instalado en 25 de Mayo y Chacabuco, su primer gerente fue Antonio Daneri. Blanc refiere: "La vigencia de este banco, en medio de la crisis de 1890, es un hito que marca el espíritu emprendedor de personas comprometidas con el crecimiento de la ciudad".Y añade: "El Territorial es un eslabón entre el pasado y lo porvenir en la presencia de los bancos de Gualeguaychú. Con la sucursal del Banco de la Nación -aparentemente en el mismo lugar que estuvo el de Mauá, primer banco de la ciudad- comenzará otra historia".
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