Un cordón cuneta obstaculizado transforma una calle en una pesadilla cada vez que llueve

Es una vecina que vive en la zona sudeste de la ciudad. Hicieron el cordón cuneta en su cuadra, pero no despejaron el montículo de tierra que impide que el agua escurra cuando llueve. Su madre, que sufrió un ACV y tiene Alzheimer, debe hacer un tratamiento diario, pero con tormenta no puede sacarla de su casa.

María Alejandra Velázquez viva en la zona sudeste de Gualeguaychú, más específicamente sobre calle 17 de Agosto. Hace unos meses hicieron el cordón cuneta en su calle, y creyó que empezaba una nueva etapa en su vida urbana. Sin embargo, un montículo de tierra al final de la obra transformó a cada día de lluvia en una auténtica pesadilla.

Es que cuando llega una tormenta a la ciudad, el agua que viene en bajada se encuentra con el montón de tierra que le impide salir y se comienza a estancar, inundando poco a poco primero la calle y luego las veredas, llegando incluso al borde de su hogar cuando las lluvias son prolongadas en el tiempo.

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El montículo que impide salir el aguar

“Cuando llueve más de diez minutos sin parar se me inunda hasta el portón de mi casa. Lo que hicieron hizo que no exista una salida para el agua, entonces desde la mitad de la calle de mi cuadra hasta donde yo vivo se transforma en terreno intransitable. No puedo entrar ni salir de mi casa, porque al estar el montículo de tierra toda el agua que viene en bajada se estanca ahí”, contó Velázquez a ElDía.

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“Estoy quejándome sobre esta situación desde marzo o abril de este año, pero parece que cuando en la Municipalidad oyen mi nombre pareciera que se escapan de mí. Y la verdad es que no se puede vivir así, con las calles en este estado. Estamos a la deriva”, afirmó angustiada la damnificada, quien señaló que tiene los impuestos al día, que no debe ni siquiera una boleta de luz y que tiene su casa con escritura. “Ya no sé qué hacer para que esto se solucione”, sostuvo desahuciada.

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Porque la mayor angustia de Velázquez no es la incomodidad que este tipo de situaciones le causan a ella, sino por el delicado estado de salud que transita su madre: “Mi problema es que mi mamá tuvo un ACV con infarto cerebral y tiene Alzheimer con demencia y el neurólogo me dijo que es imprescindible que la lleve todos los días al kinesiólogo para que no se le sigan muriendo las neuronas. Tiene que estar en movimiento, estar en actividad y haciendo ejercicios específicos”, relató.

Finalmente, María Alejandra sostuvo que habló con funcionarios municipales, sobre todos directorios de área, y hubo uno que le prometió antes de las elecciones para Intendente de junio pasado que el Municipio iba a buscar una solución: “Hablé con este funcionario, pero no pasó nada y lo más curioso es que después no me pude comunicar nunca más con él. También llamé a la Municipalidad e hice los reclamos correspondientes, pero tampoco pasa nada. Sinceramente, ya no sé qué hacer para que alguien me ayude”.

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