Un gran Maestro y Poeta de las Siete Colinas
Los montes, los pájaros; sus ríos y arroyos; las islas; el silencio habitado de sus noches, las lunas ribereñas, la sencillez hospitalaria de su gente, han invitado e invitan a muchos de sus hijos a pensar y sentir de un modo diferente.
Colaboración: Osvaldo Delmonte
No es casual entonces que de aquí surgieran poetas como Mastronardi, Marcelino Román, Juan L. Ortiz, Reinaldo Ros, Gervasio Méndez, Andrade por mencionar solo algunos de los que ya no están. Entre estos grandes escritores, entrerrianos y universales, cabe mencionar también y en forma muy especial a GASPAR LUCILO BENAVENTO. Este fenomenal poeta nació en Victoria, y claro un 6 de enero del año 1902. Sus padres: Rafael Benavento y Ramona Gonzáles. Tuvo tres hijos con Estela Luisa Larrosa: Gaspar Lindor, Arnol Iranzio y Herman Rafael a quienes dedica uno de sus más hermosos libros: "Entre Ríos Tierra de Horneros".Herman Rafael vive en Gualeguaychú desde hace muchos años a quien agradezco en forma muy especial haberme hecho depositario de algunos libros, fotos y recuerdos de su padre.En 1920 -Benavento- egresó de la Escuela Normal Alberdi. Estos maestros que orgullosamente se decían "Alberdinos" llevaron, tal el caso de Gaspar, por todos los rincones de la patria un pedacito de Entre Ríos.El lejano y desolado Chubut lo tuvo de maestro. El Territorio Nacional del Chaco conoció su empuje fundador y varias escuelas del impenetrable su inspiración docente. Fue Profesor de Castellano en el "Otto Krause" e Inspector General de Escuelas y junto a Fermín Estrella Gutiérrez, allá por el año 1948, escribió "Historia de las escuelas para adultos"; colaboró para los Diarios: "La Prensa ", "La Nación","Clarín" y las Revistas: "Mundo Argentino", "el Hogar" y "Nosotros" por mencionar solo algunas de las publicaciones de tirada nacional. La radio también conoció su talento.Agotaría las palabras destinadas al artículo en detallar premios y reconocimientos a su vida y a su obra, son muchos también los libros publicados, como: "Sol de Amanecer", "Tierra Maldita", "Ciudad de Vera de las Siete Corrientes", "Madre", "La de las Siete Colinas", "Entre Ríos", además de los libros de lectura escolar.
En una de las principales Plazas de Resistencia existe un busto en su homenaje y muchas Bibliotecas y arcones de los abuelos aún conservan esos maravillosos libritos de lectura de su autoría como "Albricias" o "Afan y Fe", con ilustraciones patrióticas, paisajes y dibujos que los niños en los días de lluvia aprendimos a copiar.Pero volvamos a Victoria y a su infancia.Sin dudas todos los aromas, los pájaros y los árboles de Entre Ríos como una gran "revelación" atropellaron el alma de Gaspar y de pronto este humilde y sencillo muchacho montaraz -para dicha y dolor- se descubre Poeta. "Salgo por estas calles de extramuros" / a respirar un aire de manzanas. La tarde esta vestida de noviembre / Y habla un idioma como de guitarras. Saben las rosas de mi atrevimiento / y el duelo que les causo se lo callan,¡Ah, ya sabrás lo que es desangrarse en rosas ¡/ dice el zorzal herido entre las ramas" (1)Gaspar no tiene vergüenza en proclamar su descubrimiento y lo grita sin pudores. -"El verso es mío, doña Margarita. / Llevo bajo la blusa una calandria;estoy lleno de nidos como un árbol / y es todo flor de horizonte de agua ¡ (2) El monte lo nutre al igual que el río, el campo y su comarca. Esto quedó plasmado en su libro "La de las siete Colinas", para orgullo de la ciudad de Victoria y de todos los entrerrianos. "La esencia vegetal de mis raíces / busca la hondura de la tierra parda.Todo el amor y el sueño de la tierra / Por mis trenzadas fibras se levantaY el afán vertical que me dirige / impreca al cielo por la luz y el agua". (3)
Pero no todo será dicho y gozo del paisaje en la vida de Benavento. La tristeza mas honda y profunda llegará al poeta .En el sur helado dejó su juventud y un hijo nacido en la desolación cordillerana. "¡Ay, soledad de piedra¡ / Ay , piedra¡ ¡ Ay cielo de piedra ¡ / Ay juventud petrificada.Impotencia de hierba en el salitre / y agonía de pájaro en la escarcha ¡......) " del sembrador que enloqueció de angustia / por no tener la comprensión de otra alma / y arrojabale piedras a los astros / para matar la estrella renegada ; / del sembrador que fabricó la cuna, / y que fuera mejor no fabricarla /por que tras la cuna, la herramienta / iba a servir para construir la caja. " (..........). También yo iba a caer sobre los surcos / y preferí quemarme las entrañas.Una luna de sangre me mordía / la juventud, el pulso y la palabra. (4)
Esta sensibilidad poética y humana no podía estar ajena a los vaivenes políticos de su patria, y cuando Lugones proclama "la Hora de la Espada" alentando una salida militarista; Gaspar L Benavento no se deja deslumbrar por las declamaciones sonoras y marciales del fascismo vernáculo; por el contrario, el 7 de enero de 1933 en el periódico la "Vanguardia" de Buenos Aires publica a modo de réplica estas estrofas dedicadas a Juan B. Justo.
"Mil escuelas, los niños olvidados / de toda la República, reclaman: / los que crecen arando las llanuras, / los que viven trepando las montañas, / los que se echan al mar con sus enseres, / los que salen al monte con sus cargas, / los que cruzan las calles mendigando, / los que exprimen sudores en las fábricas".
"Eso dice un Maestro, y un maestro/ de escuela, hace suyas las palabras/ y con el sol de todas las auroras /en homenaje al que alentó su marcha / por los niños de toda la República / las mil escuelas con amor reclama". (5)
Para finalizar quisiera recordar con palabras de Benavento aquellas Navidades sencillas de villancicos y pesebres, de cuando aún el gordo vestido de rojo no se reía satisfecho por nuestros consumos urgentes e innecesarios. En Navidad, en Año Nuevo y Reyes / crecen los paraísos de mi infancia, bailan fiestas mis trompos de colores / en patio jubiloso de guitarras,rueda el arco de tina sobre el césped / y trota leguas mi corcel de caña (6) Para Herman Rafael Benavento y su familia en la Navidad del 2010.
1-Revelación (La de las Siete Colinas), poemas2-Revelación (La de las Siete Colinas), poemas3- Monte (La de las siete Colinas), poemas4-Canción al Magisterio Patagónico (La Patria está en el Canto), poemas5-Miranda, Guido, Los dones tutelares de Gaspar L. Benavento, Revista Fulgor del Desierto Verde, Editorial Región6- Evocación (La de las Siete Colinas), poemas
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