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Un homenaje al Príncipe Felipe de Edimburgo

A los 99 años de edad, el consorte de la Reina Isabel II, Felipe de Eimburgo ha fallecido. Con pesar la monarquía constitucional se viste de luto y da paso a una nueva era que muy probable traiga cambios en la realeza. A pesar de tan lamentable noticia, a los súbditos les agrado saber que el príncipe falleció pacíficamente en el castillo de Windsor. Recodemos que su alteza real, hace poco había sido intervenido por una deficiencia cardíaca, de la que había salido con éxito.

Como fue su juventud

Poco se sabe de la vida del príncipe Felipe. A pesar de los muchos intentos tanto de partidarios como detractores de la familia real, la vida de su Alteza Real sigue siendo un enigma. Lo que si se sabe es que por nacimiento pertenecía a la casa real griega, siendo hijo del príncipe Andrés de Grecia y Dinamarca junto con su esposa la princesa Alicia de Battenberg.

El príncipe tuvo cuatro hermanas mayores, todas casadas con príncipes alemanes. Felipe fue bautizado a pocos días de su nacimiento en la iglesia de San Jorge ubicaba en Corfú. Además, estudió en Scholss Salen en Alemania y en una escuela ubicada al norte de Escocia llamada Gordonstoun.

A pesar de ser de la familia real griega, el príncipe no hablaba el idioma pues su padre fue desterrado de las tierras y desde que Felipe era bebé se fueron a vivir a Francia. Con el paso del tiempo, decidió aprender un poco de su lengua materna, por lo que llegó a considerarse danés aunque su familia hablara más francés, inglés y alemán.

Con tan solo 7 años, Felipe se mudó a Reino Unido, donde fue educado y asesorado por su tio, Lord Luis Mountbatten. Adoptando el apellido de su madre y la nacionalidad británica, Felipe pudo servir en la Marina Real, obteniendo el grado de teniente. Esto le permitió escalar niveles para lograr tener un matrimonio noble, y sí que logro este objetivo.

La carrera militar del Príncipe Felipe

Felipe siempre fue un buen estudiante, es así como logro convertirse en el mejor cadete de su promoción. Sirvió en las fuerzas militares británicas para la Segunda Guerra Mundial, mientras que sus cuñados, lucharon en las tropas alemanas.

Para 1940 es condecorado como guardiamarina, titulo con el que pasó cuatro meses en HMS Ramillies, con el fin de proteger a la Fuerza Expedicionaria Australiana. Otras expediciones más cortas que vivió junto a su tropa fueron HMS Ken, en Celían y en HMS Shropshire. También participó en el acorazado HMS Valiant de la Flota del Mediterraneo después de haber vivido la Guerra greco-italiana.

No por nada fue uno de los militares con mayores placas conmemorativas pues estuvo en la Batalla de Creta, la Batalla del Cabo de Matapán y la Invasión aliada de Sicilia. Estuvo en la firma de la redención japonesa en la Bahía de Tokio, para luego ser enviado en 1946 como instructor para El HMS Royal Arthur.

Un funeral emotivo

A pesar de los altibajos vividos, el príncipe vivió y formó parte de siete décadas de historia de la monarquía británica. En el marco de una pandemia, las medidas de distanciamiento social requeridas y el mismo deseo del propio príncipe, el funeral se llevará a cabo este 17 de abril en un evento sin tanta dimensión pública. La ceremonia íntima se llevará a cabo en la capilla de San Jorge del mismo castillo de Windsor, lugar donde dijeron adiós a su Alteza Real.

En una situación normal, a este evento funerario podrían asistir hasta 800 personas. Sin embargo, las restricciones por la pandemia llevaron a que la Reina Isabel II decidiera reducir la lista a tan solo 30 invitados ente los que se mencionan familiares directos.

Los restos del príncipe serán transportados a la capilla en el Land Rover especial, mismo que él diseñó para tal finalidad. Los invitados de la familia real caminarán justo detrás del ataúd, mientras que la Reina llegará por separado a la capilla.

Una de las noticias que más ha causado conmoción es la presencia del príncipe Harry quien acudirá al funeral sin su esposa debido a su estado de embarazo. Aunque se predijo situaciones tensas luego de la entrevista de Harry y Megan con Oprah Winfrey en donde acusaron a la monarquía a de racista, parece que la familia se ha alegrado de estar junto a él en estos moentos de tanto dolor.

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