Un homenaje a los granaderos
Los últimos 80 Granaderos entraron silenciosamente en la ciudad y, como si se tratara de guerreros vencidos y no de magníficos centauros de la victoria, fueron entregando uno a uno sus sables, en la casa de Gobierno en el año 1826 y el General San Marín ya había partido al exilio; se había convertido en mala palabra para los señores Porteños. Por Eduardo BonanniOpinión "No queda ni un solo español armado en la América", declaró a viva voz el Oficial de mayor rango de la columna a las autoridades nacionales que los recibían en Buenos Aires con sospecha y recelo. De inmediato, se desarmó el glorioso regimiento que había formado San Martín, que había fundado la caballería profesional en las Provincias Unidas y que había vivido triunfos y derrotas, aventuras y amargas proezas por medio continente, y que había estado a la vanguardia de la guerra de la Independencia.El actual regimiento recreado en el año 1903, no es sino, un homenaje más o menos formal de aquel verdadero grupo de comandos, que San Martín convirtió en una escuela de honor y en una máquina de guerra. Aquellos primeros Granaderos, lejos de la imagen pasteurizada que nos venden los manuales escolares y la historia oficial, eran en realidad feroces soldados profesionales que temían más a su líder que al enemigo.La épica de los Granaderos fue utilizada políticamente por liberales y nacionalistas, y capturada por dictaduras militares. Pero sobrevivieron a esas manipulaciones y mantienen, con justicia, un halo de heroísmo ejemplar e intocable. Mi generación jugaba de chico con soldados y Granaderos a caballo; y no hay escuela que no desee tener un Granadero en un acto Patrio. Este regimiento de homenaje y fanfarria, que está a cargo literalmente de la custodia presidencial, mantiene el glamour de las viejas glorias.Un país que no puede rendirles culto a los héroes, es un país errático y descompuesto destinado al eterno fracaso.El hijo célebre de Yapeyú tenía una frase bastante gráfica para explicar las mezquindades desesperadas en las que suelen caer quienes sienten que están perdiendo el poder. El Gran Capitán decía: "El que se ahoga no repara en qué se agarra". D.N.I. 5.221.921Ex Director en el Tribunal de Cuentas de la Pcia. de Buenos Aires.ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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