Una aproximación a la excelencia
Este trabajo pretende ser una visión innovadora, Fue estimulado por los alumnos y por el entorno que con sus inquietudes e interrogantes, diálogos e intercambios, incitaron al desarrollo del mismo.Por Guillermo Ricardo Pellegrini*Opinión En toda vida en grupo hay fuerzas oponentes que dividen o unifican, la gente trabaja o va a la huelga, forman hermandades religiosas o se lanzan a luchas sectarias.Por eso la organización de una comunidad, de un grupo o empresa en un tiempo dado, representa el equilibrio entre fuerzas centrífugas o centrípetas.Por lo tanto cuando los hombres trabajan juntos para obtener metas comunes su comportamiento se llama cooperación, cuando se oponen unos contra otros se llama oposición. La cooperación y la oposición son dos procesos básicos de la vida en grupo.Hay que desarrollar la cooperación, la creatividad, la imaginación, el equipo, el espíritu solidario, siendo esto responsabilidad de los líderes y de su entorno.El liderazgo es una herramienta, no es una esencia. Qué quiere decir: que el líder mediante esa herramienta debe ejercer esa jefatura, esa maestría, para conducir, capacitar, orientar, fortalecer y unir a las personas, ya sean simples ciudadanos o miembros de una comunidad - empresa.Si no nos comprometemos con el hacer, es que estamos esperando que lo haga otro, se debe convocar permanentemente al trabajo, al taller, al "work station", debe proyectarse la tangibilidad de ese acto importante que es la conducción. En democracia, cada lugar en el sistema debería ser una estación de reflexión y trabajo, de crecimiento y riqueza.El dirigente, el supervisor o el maestro que puede ser un gran líder o un líder común, debe saber que el liderazgo es un "cargo" que se confiere por "encargo" de ir a algún lado, algún lugar, que deberá ser mejor y espiritualmente mas elevado, es una responsabilidad de conducción, es plasmar la legitimidad ciudadana.No se debe confundir poder hacer, formar a la gente, con poder tener, o sea conformarse como hacen algunos dirigentes con los honores y su posición.Sin liderazgo no hay movilidad social y no habría entonces movilidad en la sociedad.Las asociaciones, las empresas y la sociedad crecen gracias a sus líderes, pero todos deben ser líderes en su medida.Cuanto más virtuosa es la sociedad en su conjunto, mejores son sus miembros, o sea que podríamos decir que líder igual a trabajo, igual a compromiso, igual a virtud.Por eso observamos que algunos líderes quieren servirse a sí mismos, no iluminar el camino. Se adoran en la vanidad. Buscar la vocación de servicio, buscar el bien común es buscar la comunidad, es buscar la común-unidad, es buscar el compromiso. Es la unión de la sociedad; a la larga es integración, es crecimiento.La sociedad no es culpable, pero sí responsable de que los líderes no trabajen, no formen a su gente, no ejerzan la conducción.Hay que saber elegir, es un permanente ejercicio. Las dos culpas más importantes en el derecho romano, durante el Imperio, eran en latín "Inelgendo" e "Invigilando", quiere decir no supe elegir, no supe vigilar.Hay que asumir, hay que hacerse cargo del trabajo, del día a día, en la sociedad y en la empresa, cada reunión debe irradiar luz, energía, sabiduría y trabajo, hacer crecer a sus miembros como personas más y mejores ciudadanos, más y mejores líderes para nuestra sociedad.Hay que asumir: no se puede perder más tiempo, -mañana es tarde-.Este lugar es el porvenir, esta comunidad es el porvenir, aunque seamos pequeños, seamos pequeños líderes en un marco de integración regional y federal.Veamos afuera en la sociedad, que buscan la comodidad en la vanidad.En el día a día, nos encontramos con los opuestos, con el sí y el no, luz y sombra, negro y blanco, bueno y malo. Cuando el líder se encuentra con el mal, no debe destruirlo, debemos multiplicar la virtud, tenemos que multiplicar la acción del bien ante el mal, ante la comodidad, ante la negligencia. Tenemos que hacer más bien, más trabajo, no tratar de destruirlo, nos lleva tiempo, perdemos el tiempo en eso. Debemos trabajar más y mejor, ir más allá.Muchos buenos, no hacen mucho, por eso el mal, la comodidad, la desidia se instala.Los líderes deben saber delegar, saber confiar. El mal no esta encuadrado, pues hay mediocridad, es más cómodo no hacer, no ver, dejar pasar, "laissez faire" "laissez passer".Necesitamos más potencia espiritual, más trabajo, más conducción, no confrontar; sino contener, crecer, construir, liderar. * Licenciado en Ciencia Política
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