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Una familia rural que decidió cambiar, se diversificó y apostó a la nuez pecán

A tres kilómetros de Larroque, a la vera de la Ruta 51, sobre el camino a Irazusta, se encuentra el campo de la familia Fiorotto. El establecimiento tiene poco más de 90 hectáreas, que décadas atrás estaban dedicadas exclusivamente a la ganadería y agricultura, pero en la actualidad se ha diversificado y apostaron a 14 variedades de nuez pecán, sobre un lote de 9 hectáreas.

Fabricio y Sergio Fiorotto recibieron a ElDía en la fría y soleada tarde del jueves, en su plantación de pecan. Allí explicaron que “hace dos décadas decidimos cambiar un poco el sistema agropecuario”, en la época donde todo era hacer novillos y trabajar la tierra con trigo y lino. Es así que pensaron hacer algo distinto y fue allí que nació la idea de la nuez pecán.

“Era una producción que se estaba dando en diferentes puntos de la provincia. Nos decidimos y aquí estamos”, contó Sergio sobre el inicio del emprendimiento que en un principio contó con tres hectáreas. “Era algo que no sabíamos demasiado, sin embargo y con el correr del tiempo, comenzaron a verse los primeros frutos; y hoy trabajamos, en el campo de la familia, tres hermanos”, agregó orgulloso.

Su hermano Fabricio indicó que trabajar una producción de estas características requiere de una alta dosis de paciencia y perseverancia, porque es algo a largo plazo. “Los primeros resultados los apreciamos a los cinco años de haber implantado y para recuperar algo de lo que se invirtió se requiere entre 10 y 12 años”, explicó.

“Es muy diferente para aquellos que siempre trabajamos en el campo, acostumbrados a sembrar y que en seis meses trillábamos. O como tener un tambo, donde vendíamos la leche y a los pocos días teníamos el pago. Esperar tanto tiempo se hizo un poco difícil”, agregó Sergio·

Actualmente la superficie con nuez pecán en el campo de los Fiorotto ocupa 9 hectáreas y cuenta con un total de 870 ejemplares que fueron implantados en tres etapas. En cada una de estas etapas se colocaron 300 plantas y hubo algunas que se secaron, mientras que otras fueron atacadas por las hormigas.

Los hermanos coincidieron en que este tipo de producción “demanda atención todo el año” y que por ello “prácticamente todos los días en el lugar, debido a que hay que seguir la evolución de la planta, que no la ataquen las hormigas o alguna enfermedad”.

Junio es tiempo de cosecha que los hermanos realizan “a fuerza de brazo” porque no cuentan con maquinaria. Todo se hace en forma manual y en familia. Aunque ninguno de los dos descartó que en un futuro sumen tecnología para ahorrar esfuerzos.

Optaron por cuidar el campo, el recurso del suelo, que la planta crezca sola y en forma natural. Sergio recordó que en los primeros años, la venta se reducía a gente conocida, en Larroque o ciudades cercanas, y que en esa época vender el pecan no era una tarea sencilla. Incluso, hace cinco años atrás, debieron descartar parte de la producción porque no pudieron comercializarla.

Hoy la situación es otra. Se está exportando desde la provincia, Buenos Aires y Rosario. La demanda aumentó y la retribución también. “Si bien no es lo que uno pretende, teniendo en cuenta que se pela y envasa la nuez, generando estos trabajos un costo extra, el precio no deja de ser interesante”, destacó Fabricio.

Comentaron que el rinde promedio por planta oscila en los 7 kilos, lo que arroja un número de 5600 kilos de promedio. El kilo, según contó Sergio, se está pagando 121 pesos. “Hay que tener en cuenta el precio del flete y el porcentaje de llenado que tenga la pecán que normalmente de un kilo se sacan 500 gramos para la posterior comercialización de las pepas”, agregó.

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