
Bajo una hermosa noche de verano, la vieja casona ubicada sobre calle Jujuy y San Luis, fue escenario ayer de un espectáculo que tuvo como eje principal recorrer "Los increíbles años 60 y 70".Como sucede desde el inicio de la gestión del actual gobierno municipal, el área de Cultura desarrolla un evento que tiene como principales protagonistas a los museos de la ciudad. En el primer año se realizó en la Casa de Aedo y los dos años posteriores se trasladó a la Azotea de Lapalma.El espectáculo de anoche tuvo como eje temático las décadas del 60 y 70, y el público acompañó esta propuesta que comenzó pasadas las 21. En primer lugar, a medida que llegaban a la Azotea, los visitantes podían apreciar la exposición de diferentes elementos expuestos en las salas.Una rica exposición de fotografías de la época, discos, indumentaria y cosas de la vida cotidiana estaban al alcance de la vista en cada uno de los rincones del interior del viejo edificio. Alrededor de 100 objetos fueron presentados, todos ellos cedidos para la ocasión por ciudadanos de Gualeguaychú, como ser un tocadiscos que funcionó durante toda la velada y el primer televisor que llegó a la ciudad.Poco después de las 21.30, el público se fue acomodando en el frondoso jardín para disfrutar del inicio de la velada que comenzó con una emotiva presentación de Raúl Ingold de un texto del reconocido escritor Eduardo Galeano.Finalizado este momento literario, el ballet de Nina Fuentes, integrado por seis de sus bailarines bailó para todos los presentes con vestuarios de Mary Butalla, encargada de la indumentaria para la ocasión.La banda de jazz, Swing Tonic inició su show finalizada la primera presentación del ballet. Dos de sus integrantes, Jorge Reynoso y Daniel Villagra, en el intervalo de cada tema musical, contaron anécdotas de sus vivencias en aquella época y sobre cómo evolucionó la música hasta nuestros tiempos.Luego de esta presentación de Swing Tonic, el ballet de Nina Fuentes volvió a escena para compartir junto al grupo una actuación en conjunto, la cual fue muy aplaudida por todos los presentes.El evento finalizó cerca de la medianoche y hay que destacar que también hubo una pantalla gigante que proyectó fotografías de la época con bandas musicales de aquellos años.Los responsables de este evento, la museóloga y encargada de los museos de la ciudad, Natalia Derudi y Silvio Egui se mostraron muy contentos de cómo salió el espectáculo y agradecieron a "Funky" encargado del sonido y la iluminación, además del asesoramiento de la arquitecta Marta Badaraco para el armado de la muestra.El jueves 25 de febrero se realizará la segunda edición de este evento, con la presentación de la obra de teatro que dirige Renata Dallaglio -"Noche de misterio en la Azotea"- y la música experimental de Gustavo Níssero.