Una médica del hospital fue brutalmente golpeada por menores para robarle
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Una mujer de 52 años, que se desempeña como una de las autoridades del nosocomio de Gualeguaychú, fue atacada ayer por la mañana por cinco menores cuando atravesaba la Plaza Belgrano.Faltaban diez minutos para las 7 cuando la médica partió de su casa rumbo a su trabajo en el Hospital Centenario. Según relató a ElDía, es común que concurra en su automóvil, pero como el clima de la mañana estaba lindo, decidió caminar.Cuando atravesaba la plaza Belgrano, cinco adolescentes de entre 14 y 16 años la rodearon. A esa hora no había muchas personas caminando, por lo que les fue muy fácil amedrentar a una mujer que caminaba sola e indefensa.Uno de ellos la empujó y "me pegó una piña en el ojo". La mujer cayó al piso y el mismo agresor comenzó a patearla en la cara mientras el resto hacía un círculo alrededor de ellos impidiendo la visión de cualquier transeúnte.Mientras le seguía pegando en la cara le decía que se quedara callada, que no gritara y la amenazaban con al menos tres navajas. A la rastra la sacaron de la zona del monumento central y la arrastraron hasta un lugar donde había césped. "Yo pensaba lo peor, pensé que de eso no zafaba", comentó la médica toda dolorida por los moretones que le quedaron en el rostro.Le pidieron plata y ella no dudó en entregar el dinero que cargaba en la billetera. Pero no quedaron satisfechos con los 500 pesos que le dio, y le exigieron que le diera el celular. Como no lo tenía consigo, le revisaron la cartera y a ella la palparon para ver si no tenía alguna alhaja de valor.No sabe cuánto tiempo fue que padeció lo ataques, porque le pareció una eternidad y cuando se pudo recomponer de la agresión - luego de arrastrarse unos metros hasta un banco de la plaza -se sintió "muy confusa". No llegó a perder el conocimiento, porque un hombre que pasó por el lugar cuando los menores se habían alejado, la interrogó para saber lo que le había ocurrido y fue él quien la acompañó caminando hasta su domicilio.Ella no quiso realizar ninguna denuncia porque sabe cómo terminan las denuncias que tienen como responsables a los menores de edad y además teme por algún tipo de represalias. La profesional prefirió no dar una opinión detallada sobre el estado de sus agresores, solo se animó a decir que le parecieron que estaban "muy excitados".
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