Una periodista sueca prepara notas de la lucha ambiental
De visita en Gualeguaychú, la periodista sueca Liza Karlsson cuenta su mirada sobre la lucha ambiental. Anunció que propondrá a medios de Finlandia redactar notas que den cuenta del conflicto y reconoció que en Europa “la gente tiene muy poca información sobre lo que está ocurriendo” en la región.o
Entrevista G. Carbone / A. Pino
La periodista sueca Liza Karlsson visitó nuestra redacción, acompañada de amigos de Gualeguaychú (Familia de Agustina Zapata, con quien trabó amistad en España). Esta joven europea vivió en Málaga, España, y emprendió viaje a Sudamérica en su año sabático. Hoy vive en Valparaíso, junto a su novio chileno. Estudió periodismo en su país de orígen, en una escuela pública, donde recibió una intensa preparación práctica que complementó con sus estudios en Ciencia Política.
Liza destacó la enseñanza impartida en las escuelas públicas de Suecia y remarcó que en comparación con las universidades Latinas, “aquí tienen una formación más teorética que práctica”.
En un castellano casi perfecto y un acento duro, propio de su idioma, Liza arribó a Gualeguaychú gracias al contacto con la familia Zapata. Aquí descubrió el Carnaval y la lucha ambiental. En el diálogo con El Día, esta joven periodista relató sus primeras impresiones sobre la ciudad: “es obvia la inquietud de Gualeguaychú respecto de las pasteras y esto puede observarse en cualquier comercio y en la vía pública con los carteles No a las Papeleras”.
En Europa, hay mayores controles
Liza dijo que en Suecia, muy cerca de su domicilio, “está en funcionamiento una fábrica de papel grandísima, aunque no tenemos fábricas de pasta celulósica cerca, que tienen distinto proceso”. En cuanto a los olores y otros efectos que estas fábricas puedan provocar en la población, Liza Karlsson remarcó que en Suecia “hay fuertes controles respecto de las industrias” contaminantes, hay regulación en este sentido y los parámetros de tolerancia son mucho más bajos que el resto de los países de Europa. Así lo manifestó Liza y añadió que las emanaciones de gases y otras sustancias tóxicas “son severamente castigadas con multas”.
Con orgullo, Liza contó que en Suecia ya tienen cincuenta años trabajando en la concientización y cuidado del medio ambiente. “Nosotros tenemos bien incorporada la idea de mejorar, reciclar y cuidar el ambiente”, señaló. Karlsson agregó que “cada lata de gaseosa se recicla, lo mismo sucede con las botellas de bebidas, con el cartón, los metales y los plásticos. Todo eso va a supermercados o grandes centros de acopio para su reciclado. En Suecia cada familia hace su acopio y clasifica, luego lo traslada a los lugares de mayor concentración de deshechos”, contaba con la naturalidad propia de los países que han incorporado estas prácticas.
Reconoció que de las pasteras “hay poca información en Suecia” y en relación a la instalación y funcionamiento de Botnia en el Río Uruguay existe información “muy acotada en medios de Finlandia”. Liza explicó que en internet “lo único que encontré es un artículo muy chiquito en el diario El Capital, que destaca que la planta de Botnia es la inversión más importante fuera del país; también menciona el conflicto generado entre Uruguay y la Argentina y que la planta por fin inició su funcionamiento, pero deja más dudas que certezas, sobre todo respecto del conflicto. No se entiende a qué se debe el conflicto cuando uno lee”, remarcó.
Sin pasteras
Ante la consulta sobre la existencia de pasteras en Suecia, Liza dijo no tener conocimiento de que existan plantas de este tipo. Recalcó que en su país “hay protestas y reclamos de la ciudadanía como en cualquier parte del mundo. Pudieron haber existido un montón de conflictos, yo no lo sé, pero en la actualidad no existen problemas”, indicó.
La lucha ambiental, ¿llegará a Finlandia?
En este año en el que Liza Karlsson no está trabajando regularmente, parte de sus ingresos provienen de su actividad como periodista free lance. La sueca comentó que por una serie de unos 10 artículos sobre Chile, el periódico para el que trabaja en Suecia le paga “unos 800 euros”. En esa misma línea y ante el asombro que le causó la lucha ambiental de Gualeguaychú, Liza anunció que su intención es regresar a Chile e iniciar consultas y propuestas a diarios de Finlandia que se publican en sueco para redactar notas sobre el conflicto que generó en el Río Uruguay la instalación de Botnia y la lucha de la Asamblea Ambiental y el pueblo de Gualeguaychú. Nos comentó que a través de las páginas Web buscará generar espacios en los medios de Suecia y de Finlandia.
“Voy a producir información sobre las pasteras y el conflicto que tienen aquí y los enviaré por Internet a un periódico de Finlandia que se publica en sueco”, anunció, debido a que “allá (en Europa) la gente recibe muy poca información de las protestas y reclamos contra la contaminación de Botnia”.
Navegando por la Web
Liza Karlsson trabaja para el sitio de internet del periódico. En este año mantiene un contacto fluido con el medio, para el que envía noticias e imágenes para los soportes digitales y la edición papel. En cuanto a las rutinas de trabajo, Liza contó que “hay periodistas especialmente dedicados al trabajo para la página web del diario. En mi caso, sólo trabajo con informaciones de último momento, que no duran más de 40 minutos on line”. De todas maneras, remarcó la necesidad del trabajo integrado en la redacción, donde mantiene un contacto permanente con los periodistas que trabajan para la edición impresa: “muchas veces subimos un adelanto y dejamos el desarrollo de la noticia para los periodistas que publican en papel; les avisamos del tema y le pasamos algún contacto para que ellos profundicen”, sintetiza.
También contó que “muchas veces vamos con nuestras computadora sy actualizamos la información desde el mismo lugar en el que ocrren los hechos: subimos fotos, videos y la información”, explicó.
100% Internet
Según relató la periodista sueca Liza Karlsson, “prácticamente toda la población sueca cuenta con Internet, acceden sin problemas. Hay distintos servicios en Internet: hay paquetes completos que tienen un costo mensual de unos 100 pesos y que incluyen acceso a telefonía, Internet y TV. También hay costos menores, según la cantidad de servicios. Pero cualquiera tiene acceso a internet, porque el que no tiene acceso en su casa, lo puede hacer en las bibliotecas públicas, en las universidades…”.
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