Ciudad |

Una pueblada en defensa del territorio

manifestacionfamationa

La noticia indicaba que vecinos de Famatina y Chilecito (La Rioja) realizaban una pueblada en defensa de su territorio, en riesgo por la decisión del gobernador Beder Herrera de autorizar a la explotación del cerro Famatina.


Sergio Giachino*
Especial para elDía

Y entonces decidimos estar ahí para conocer de cerca este ‘nuevo Gualeguaychú’. Fueron más de 700 kilómetros hasta llegar a destino, donde tuvimos que atravesar por las intensas lluvias en Córdoba, hasta que poco a poco pasamos a calor pesado en La Rioja, y al llegar a Famatina, nos recibió el microclima que privilegia a la ciudad, ubicada al pie del cerro Famatina, que tiene su copa nevada durante todo el año.

Los ciudadanos de Famatina y Chilecito son cordiales y atentos, y así lo sentimos apenas llegamos a Alto Carrizal, el lugar donde desde el 2 de enero se bloquea en forma selectiva el acceso al cerro (Mineros y funcionarios provinciales no pasan).

“Estoy feliz y emocionada  porque esta bandera es de todo el pueblo de Famatina y Chilecito”, nos dice Jenny Luján, una representante histórica de los autoconvocados. Estos argentinos luchan desde hace 7 años contra la instalación de las megamineras.

En marzo de 2007 echaron a la Barrick Gold, y ahora tienen el desafío de que no se instale la canadiense Osisko que pretende extraer oro, cobre, plata, entre otros minerales. Y si bien como mencionamos arriba esta lucha lleva años, la ‘gota que rebalsó el vaso’ fue cuando a mediados de diciembre los vecinos encontraron, en un hotel local donde habían estado alojados los mineros, una carpeta que contenía una ‘lista negra’, donde figuraba el nombre, apellido y profesión cada uno de los asambleístas, además de caracterizarlos como ‘violentos, agresivos y terroristas’.

Esta situación los llevó a realizar la denuncia en organismos de Derechos Humanos, recibiendo el apoyo de Adolfo Pérez Esquivel y hasta del escritor uruguayo Eduardo Galeano. Pero el malestar siguió y entonces al enterarse que el próximo 16 de enero el gobernador podría autorizar el paso de la empresa, fue que se apostaron en la ruta para impedir que Osisko explote el Famatina.

“El 16 vencería el plazo para el ingreso al campamento de la mina, y el gobernador Beder Herrera deberá resolver si permite el ingreso de los mineros o no. En el caso de que lo permita nos van a encontrar otra vez en la ruta”, advierte Luján; y sigue: “estamos esperando que el 16 pase algo, pero nosotros vamos a responder como siempre lo hemos hecho: en forma pacífica. Y nos tendrán que sacar de la ruta pero si no vienen es un gran triunfo del pueblo”.

El cura párroco de Famatina, Omar Quinteros, acompaña el reclamo de la ciudadanía y participa de las guardias como cualquier vecino. Querido y respetado por todos, cuenta que está trabajando para que “la cúpula de la iglesia tome la decisión de acompañar a los pueblos en esta defensa de la vida. Esta causa no tiene porque ser ajena, porque a dios no le es ajeno nada. Sobre todo cuando está en riesgo los derechos fundamentales”. Hace pocos días, fue el propio gobernador riojano que se comunicó con el arzobispado provincial para pedir el traslado de Omar “seguramente con intenciones de sacarme del medio, pero ellos tienen que saber que voy a seguir acompañando a la gente”.

Pero como ese pedido fracasó, el mandatario pidió al arzobispado que se le prohibiera al sacerdote tocar las campanas de la iglesia. Esto se debe a que el religioso permite que, frente a un hecho de urgencia, en donde se necesita la participación de la ciudadanía, se toquen las campanas para convocar a los vecinos a la plaza principal.

“El gobernador argumenta que estoy haciendo un uso político de las campanas, cuando esta es una comunidad que siempre se autoconvocó con ese sonido ante un bautismo, un casamiento, una muerte o frente a un conflicto social. Lo que desconoce el gobernador es que esta manera de organización social surgió cuando en 2009 las asambleístas Marcela Crabbe y Carina Díaz Moreno fueron golpeadas por un grupo de empresarios mineros y funcionarios provinciales. Al sonido de las campanadas, la ciudadanía inmediatamente se reunió en la plaza principal y repudio el episodio”, señaló Omar.

El conflicto social desatado en La Rioja por la lucha por la tierra, también trajo divisiones políticas aunque se las nieguen. El intendente de Famatina, Ismael Bordagaray, hasta hace poco aliado a Beder Herrera y a Cristina Fernández, tomó la decisión de acompañar al pueblo ya que considera que “este pueblo no le entrega la licencia social a las mineras”.

Ante nuestra consulta Bordagaray niega una división dentro del kirchnerismo riojano, y se muestra cuidadoso a la hora de opinar del cambio de actitud de Beder (que en 2007 afirmó que la minería implicaba un saqueo del agua, y ahora es defensor acérrimo de la actividad).

Pero sus allegados nos confesaron que esperan represarías económicas para el municipio. “Yo sigo siendo justicialista y del Frente para la Victoria, tengo muchas coincidencias con el gobernador, pero en el tema minero no coincidimos”, insistió el jefe comunal. Cuando regresábamos pudimos observar cómo el grupo parapolicial BAO (Brigada de Acción Operativa, grupo de choque de la policía provincial) estaba ubicada en el ingreso a la ciudad: detenía a los vehículos, les pedía documentación y los amedrentaba con preguntas.

Los vecinos están al tanto de esta persecución política pero están dispuestos a seguir con su lucha. La aparición de la ‘lista negra’, el accionar del grupo BAO, sumado a que 8 asambleístas están procesados por el gobierno, tuvimos la sensación de estar transitando por una de las épocas más oscuras de nuestro país.

Así mismo, fuimos testigos de que el pueblo de La Rioja está escribiendo la historia. Con su resistencia, los riojanos nos aportaron la esperanza que la construcción de un país más justo y democrático es posible. 

* Ipodagua.com

Dejá tu comentario