“Una vez que el viaje empieza, nunca termina”
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/267/0000267033.jpg)
Lina Moreno es colombiana. Estuvo en Gualeguaychú, de paso, en un solitario raid motoquero que comenzó en su Colombia natal hace casi un año. La experiencia de una joven que salió a buscarse y se encontró.Estela GigenaLina es oriunda de Bogotá, pero vive en Villavicencio, Colombia, desde donde partió hace poco menos de un año buscando un cambio en su vida, queriendo crecer, conocerse y conocer sus límites. Llegó a Ushuaia y ahora está volviendo. - ¿Qué te hizo decidir a emprender este viaje? - Era una idea muy vaga que tenía hace a algún tiempo. De pronto pasaron muchas cosas que me hicieron un click y dije: 'me voy'. En seis meses prácticamente organicé todo lo que tenía que hacer; terminé la facultad, estudié enfermería. - ¿Al viaje lo hacés sola?-Sí. -Es todo un desafío. Se puede pensar que la mujer está más expuesta. ¿Qué tuviste que organizar para dejar tu vida en Colombia?-Salí sin rumbo, sin nada. Salí sin plata, con la idea de trabajar. No me alcancé a graduar; terminé materias pero no me gradué. Tenía que pasar la moto a nombre mío para poder sacarla del país, el pasaporte era lo que más me preocupaba. Del resto salí con lo que tenía. Todo lo fui consiguiendo.- ¿Planeaste un itinerario? -No. Mi primera idea era llegar a Riobamba, Ecuador. De pronto se me fueron poniendo más cosas en el camino, pero hubo gente que me ayudó un montón. Al comienzo mi familia no me apoyó mucho, pero después, cuando se dieron cuenta que lo podía hacer y que lo estaba haciendo sola, me empezaron a apoyar realmente.Salí de mi casa y en la primera noche hice Bogotá. De ahí empecé a bajar hacia el sur de Colombia. Hice mi primera frontera en Ecuador. Recorrí casi toda la costa, la selva y algo de la Amazonía ecuatoriana. Bajé a Perú. Entré por la costa. Hice todo el desierto peruano. Subí a Cuzco. Fui a Machu Pichu. Subí por casi la frontera de Bolivia y de ahí me fui para Chile. De Chile bajé hasta Calera. Y de Calera entré por Pasos Libertadores en invierno a Mendoza. Crucé por la ruta 7 hasta Buenos Aires y de Buenos Aires bajé por la ruta 3 hasta Ushuaia. Fui a Punta Arenas antes de llegar a Ushuaia donde hubo un Moto Encuentro. De ahí me fui a Ushuaia y cuando regresé llegué a Río Gallegos. Desde allí fui con unos amigos hasta el Calafate y de ahí volví llegué a Río Gallegos, fui a La Pampa, a Río Negro, Choel- Choel, volví a La Pampa y de ahí volví a Buenos Aires y ahora paso por Gualeguaychú.- ¿Tenés amigos, hacés amigos en la ruta, gente que hace lo mismo que vos?-Sí. Es una comunidad bastante grande. Es muchísimo el apoyo que he recibido de la comunidad. Aparte he conocido muchísima gente. VALORACIONES-¿Qué es lo que buscas en este viaje?- Necesitaba un cambio. Necesitaba hacer amigos, porque era una persona demasiado sola. Toda mi vida fue en torno a mi familia. Al trabajo, a estudiar. Siempre me esmeré por ser muy buena estudiante. Y llegó un punto donde dije: 'no quiero más esto. Quiero otra vida. No quiero más la vida estructurada. No quiero pasarme la vida detrás de un escritorio trabajando o encerrada en una clínica'. Aparte quería un cambio total de mi vida y quería crecer. Quería conocerme. Conocer mis límites.-¿Encontraste eso?-Sí. -¿Qué te dio el viaje?-Me dio tantas cosas... Me dio muchas alegrías. Me siento muy orgullosa de lo que hago. Me di cuenta que soy una mujer de acero, porque superé muchísimas cosas, superé mis miedos. Me enfrenté a muchos peligros. Supe lo que era estar totalmente sola y a valorar la soledad, a valorar los momentos en solitario, a valorar el silencio. Pero también a valorar los momentos cuando estás con muchísima gente. Me dio muchos amigos, una familia enorme. Pasé de estar muy sola, de no tener a nadie, sólo a mi familia, a tener una familia demasiado grande y a tener muchísimos amigos. MOMENTOS DIFÍCILES -¿Cuáles son los momentos más duros que pasaste hasta ahora?-En Perú hubo momentos donde no había para comer, no había trabajo. También tuve problemas con la moto. Estuve tres meses en Chile con la moto rota. Tuve que mandar a traer todos los repuestos de Colombia. Con el viento de la Patagonia paré en lugares totalmente sola. Acampé en lugares con mucho frío. Pero son cosas que en su momento las ves como difíciles, como cosas malas, hasta que lo superás y te das cuenta que todo fue bueno y aprendés. -¿Cómo sobreviviste un año?-Empecé vendiendo pulseritas. Un amigo me enseñó a hacer unas pulseritas súper básicas y las empecé a vender en las estaciones de servicio. Con eso quería combustible. No quería nada más. Si tenía combustible ya era totalmente feliz porque en muchas estaciones de servicio me dejaron dormir. La comida en ciertos momentos me faltó, pero fueron momentos muy específicos. Después aprendí a hacer unas motos con botones y alambres e hice unos llaveros que empecé a venderlos. trabajé en los Moto Encuentros. Los clubes te apoyan un montón. Y así poco a poco fui avanzando, aprendiendo a hacer una cosa y otra.-¿Qué vas a hacer cuando llegues a Colombia?-Tengo muchos planes. La idea es hacerme un chequeo médico. Lo primero que tengo que hacer es graduarme. Recibir mi título. Tengo que empezar un negocio. Quiero montar un negocio y dejarlo funcionando. Mi idea es seguir viajando. - Lo planteas como una manera de vivir... -Ya es un estilo de vida. Creo que una vez que el viaje empieza, nunca termina.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


