“Uno sentía que se le helaba la sangre”
Fue el relato del ex secretario de Gobierno, Sergio Delcanto, cuando describió el momento en el que tomaba conocimiento del desfalco a la Municipalidad el 30 de junio de 2005. También declaró el intendente Bahillo y el ex intendente Emilio Martínez Garbino.Carlos RieraLos protagonistas de la última audiencia a testigos en el juicio que se desarrolla en la Cámara del Crimen de Gualeguay, fueron el intendente Juan José Bahillo, el ex secretario de gobierno de Irigoyen, Sergio Delcanto, el ex director de asuntos legales de la Municipalidad de Gualeguaychú Mariano Fiorotto y el ex intendente Emilio Martínez Garbino.Por cuestiones de agenda del intendente Bahillo, ingresaron en el orden descrito anteriormente. Poco después de las 10.30 ingresó al recinto el Presidente Municipal de Gualeguaychú y respondió con mucho criterio cada una de las consultas para las que fue requerido.Había sido convocado por la defensa de Daniel Irigoyen y por ello, el abogado defensor Luis Leissa comenzó con las preguntas. Puntualmente, Bahillo respondió sobre el proceso de creación y firma de los cheques que son remitidos por la Municipalidad para pago de proveedores.Esta pregunta estaba orientada a demostrar el trabajo del Intendente, el cual sería el mismo que realizaba Irigoyen durante su gestión. Bahillo explicó que en su caso firma un cheque luego que fue emitido en Tesorería y que llega a su oficina con la firma del Tesorero y posteriormente con la del Secretario de Hacienda.Además, cada cheque debe estar acompañado de la documentación pertinente. La orden de libramiento, el expediente para el pago, deben coincidir todos los números y - como se dijo anteriormente- acompañado de las dos firmas.Tomados y explicados estos recaudos, Bahillo mencionó que en su función sería imposible seguir el curso de cada cheque que firma porque en un día puede llegar a firmar entre 200 y 300. De los 1700 cheques mensuales que emite la Municipalidad, todos llevan su firma. Ente las preguntas que se le hicieron a Bahillo, mencionó que durante su gestión de gobierno hubo un inconveniente menor que fue resuelto el mismo día por el actual Tesorero de la Municipalidad. Aclaró que él no hace ningún control particular porque sino sería imposible gobernar, "para eso están los colaboradores, para controlar".Se hiela la sangreEl ex secretario de Gobierno, Sergio Delcanto, fue muy gráfico en su descripción al momento de enterarse de la faltante en la Municipalidad. En primer lugar relató pormenorizadamente cada paso que hizo cuando Mariela Watters le contó lo sucedido.El cuento es el mismo que se ha venido escuchando hasta el momento, desligó de cualquier tipo de vinculación con el desfalco a los demás imputados y ratificó lo dicho por muchos otros testigos, que Giménez habría confesado ser el autor del hecho porque había retirado fondos municipales por un problema personal."Trabajábamos en el mismo barco pero uno nunca se imaginó que el jefe del taller nos iba a dinamitar la sala de máquinas", ironizó con su relato Delcanto y agregó que "uno sentía que se le helaba la sangre cuando escuchaba todo lo que había ocurrido en Tesorería".Rememoró las palabras que tuvo Daniel Irigoyen hacia su equipo en el momento en que se enteró de lo sucedido: "Esto no debe inmovilizarnos, debemos redoblar el esfuerzo, a la Justicia habrá que facilitarle todo, no vamos a ocultar nada, en esto vamos hasta el hueso".Más de lo mismoEl relato del ex director de Asuntos Legales de Daniel Irigoyen, Mariano Fiorotto, fue un poco más de lo mismo. Describió como sucedieron las cosas luego de la denuncia de Watters y corroboró todo lo dicho anteriormente por Delcanto.Respecto al momento en que se ingresó a Tesorería para confirmar la denuncia, Fiorotto respondió al Ministerio Público Fiscal que "se miró documentación, nunca se sacó nada ni se destruyó nada" e incluso explicó que para preservar cualquier tipo de daño se cambió la cerradura de la puerta de Tesorería.Respecto al principal imputado, Fiorotto dijo que lo veía "abatido". El abogado fue el encargado de notificarle la separación del cargo a Ángel Giménez después de la supuesta confesión y en ese momento "estaba quebrado".Finalmente, y luego de una pausa de mediodía, prestó declaración el ex Intendente Emilio Martinez Garbino, propuesto por la defensa de Daniel Irigoyen. En la parte sustancial de su declaración y con referencia a la firma diaria de numerosos cheques, habló del componente de confianza sobre sus colaboradores que acompaña a todo gobernante, sin el cual sería imposible su desempeño. Para ilustrar, citó un libro que a él lo influyó mucho: "Los Felices 90" de Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía. En esa obra, el autor hacía referencia al emblemático caso "Enron", un gigante mundial que cayó al descrubrirse cómo los balances eran falseados por sus gerentes. Y en base a ese componente de confianza defraudada, la justicia norteamericana condenó a aquellos gerentes, en tanto que eximió de responsabilidad a sus superiores, que también habían sido engañados.En el cierre, el Presidente de la Cámara, Darío Crespo, ratificó las fechas asignadas para los alegatos que se iniciarán el miércoles 9 con los de la querella (representante de la Municipalidad) y la Fiscalía, en ese orden. El jueves 10 lo harán las defensas de Giménez e Irigoyen y finalmente el miércoles 11, las de Néstor Pérez y Pedro Pomés.Quienes han venido siguiendo las alternativas de esta prolongada causa ven cada vez más como posible que la misma pueda culminar con un solo condenado, como sería el ex tesorero. Es más: algunos a esta altura y teniendo en cuenta la orientación de los interrogatorios en esta última etapa, hasta se preguntan si efectivamente habrá acusación en su momento o sostenimiento de la querella para los otros tres funcionarios.
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