Vacaciones de invierno: Gualeguaychú apuesta a las decisiones de último momento
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El sector turístico local atraviesa una etapa de marcada cautela. Hoteleros y gastronómicos coinciden en que el nivel de reservas se mantiene muy bajo y que las promociones vigentes buscan apuntalar la demanda. Ante este escenario, las expectativas se centran en los viajes programados sobre la hora y en la llegada de visitantes bonaerenses durante los próximos dos fines de semana.
A pocos días del inicio del receso invernal en gran parte del país, el panorama turístico en Gualeguaychú dista mucho del optimismo que tradicionalmente acompaña a una de las temporadas más importantes del año para la actividad. La ocupación hotelera continúa en niveles bajos, las consultas son escasas y las reservas prácticamente no aparecen.
La preocupación atraviesa a todos los rubros. Hoteles, complejos turísticos, restaurantes y prestadores locales coinciden en que la demanda continúa muy por debajo de lo esperado y que, por ahora, las vacaciones de invierno no muestran señales de convertirse en el impulso que el sector necesita para revertir un semestre complejo.
"El panorama viene muy flojo. La verdad es que estamos esperando que la gente decida reservar a último momento", resumió Marisa Yabrán, responsable del Hotel Aguay y referente del sector hotelero local.
La empresaria explicó que ni siquiera el receso escolar de Uruguay, que hace unos años generaba un movimiento adicional hacia la ciudad, logró modificar la situación: “Estamos en plena semana de vacaciones de Uruguay y no movió para nada el tema de las reservas ni la presencia de turistas uruguayos”.
El diagnóstico no es individual. Durante una reunión realizada esta semana entre integrantes de la Asociación de Hoteleros y Gastronómicos, el panorama fue prácticamente unánime. “Estamos todos iguales”, afirmó Yabrán.
Las próximas semanas concentran las vacaciones escolares de Entre Ríos y otras provincias que no representan un volumen importante de visitantes para la ciudad. Por eso, muchas de las expectativas están depositadas en el inicio del receso de la provincia de Buenos Aires, principal mercado emisor de turistas hacia Gualeguaychú.
Sin embargo, incluso ese escenario aparece rodeado de incertidumbre. "Esperamos que las vacaciones de Buenos Aires sean mejores, pero hoy la realidad es que todavía no tenemos reservaciones: no hay de Uruguay, ni tampoco las relacionadas a nuestras vacaciones, ni de Buenos Aires. Esperamos que los turistas se decidan a venir sobre la hora”, sostuvo Yabrán.
La preocupación también alcanza a la gastronomía, uno de los sectores que depende directamente del movimiento turístico. Un empresario del rubro reconoció que las expectativas están "muy apagadas" y describió un escenario de fuerte desaliento entre los prestadores: "La expectativa es muy baja. Estamos todos desalentados. En la reunión de prestadores, los hoteleros comentaban exactamente lo mismo: el teléfono no suena y eso preocupa", explicó.
Según indicó, la situación no responde únicamente a una realidad local: "Lo mismo está pasando en muchas ciudades. Se nota muchísimo la falta de dinero. La gente hoy tiene otras prioridades y eso se refleja directamente en el consumo".
El empresario aseguró que la esperanza pasa por captar escapadas cortas provenientes de Buenos Aires, aprovechando la cercanía geográfica: “Estamos esperando que, por la distancia, la gente decida venir, aunque sea dos días durante un fin de semana”.
Promociones que no alcanzan
Frente a la retracción de la demanda, el sector intenta sostener el atractivo del destino mediante promociones y campañas comerciales. Una de las iniciativas impulsadas por la Asociación de Hoteleros y Gastronómicos consiste en ofrecer una promoción de tres noches al precio de dos, buscando incentivar estadías más largas durante el receso invernal.
La propuesta logró difusión y repercusión, aunque todavía no se tradujo en un aumento significativo de reservas. “Se lanzó una campaña de 3x2 que tuvo un buen impacto, pero la realidad es que hoy nada alcanza”, lamentó el empresario gastronómico.
La situación, agregó, ya no se limita exclusivamente a las vacaciones: “Los fines de semana largos también pasan prácticamente desapercibidos. Antes eran fechas que garantizaban movimiento para toda la ciudad y hoy muchas veces no generan diferencias importantes. Eso es peligrosísimo para el sector”.
Crisis generalizada y sin atisbos de reacción
Detrás de la caída del turismo aparecen diversos factores que los prestadores vienen observando desde hace meses. El contexto económico llevó a muchas familias a reducir gastos vinculados al ocio, priorizando el pago de servicios, alimentos y deudas.
Al mismo tiempo, quienes deciden viajar suelen optar por estadías más breves, reservar a último momento y controlar mucho más el presupuesto destinado a gastronomía, recreación y compras.
Ese comportamiento impacta directamente en destinos como Gualeguaychú, cuya economía turística depende no sólo del alojamiento sino también del consumo que realizan los visitantes durante su permanencia.
Por eso, el nivel de ocupación hotelera suele ser apenas uno de los indicadores que reflejan la actividad. Si las personas permanecen menos tiempo o reducen sus gastos, el efecto se multiplica sobre restaurantes, comercios, excursiones y distintos servicios vinculados al turismo.
Mientras tanto, el sector mantiene una expectativa cada vez más minúscula de que las vacaciones de invierno logren generar una reacción de último momento, por primera vez en muchos años, el inicio del receso encuentra a la ciudad con hoteles sin reservas confirmadas, restaurantes sin expectativas de un repunte inmediato y una sensación compartida de que el turismo todavía no sólo no logra recuperarse, sino que no deja de caer.

