Vacaciones
Durante estas semanas de enero o febrero suele haber menos actividad en la calle. ¿Lo notaste, verdad? Estés donde estés, los chicos no van a al escuela, y unos cuántos toman un tiempo de descanso en sus empleos. Por monseñor Jorge Eduardo Lozano* Algunos se pueden ir de paseo unos días al campo, la playa, la montaña... en el país hay lugares hermosos para ir de vacaciones.Para quienes no tengan posibilidades de salir, también se puede aprovechar para un buen descanso ya que el simple hecho de interrumpir las tareas cotidianas ya nos cambia de algún modo la rutina del trabajo diario.Dedicarse a una buena lectura, visitar amigos que hace rato no vemos, salir a pasear o jugar en familia, arreglar algo en casa es tiempo bien invertido si tenemos tiempo libre.Tiempo de vacaciones, decíamos, implica descanso de las actividades habituales.Pero no de toda clase de actividades. Conozco a muchas personas que vienen adoptando hace varios años "destinos solidarios" para su tiempo de descanso. En familia o con amigos encaran junto con sus grupos parroquiales o compañeros de organizaciones no gubernamentales (Ong's) el acercarse y convivir con otras personas que, en sus distintas realidades y con sus carencias y riquezas, afrontan el día a día con algunas necesidades básicas no resueltas.Así hay grupos que ayudan a construirse su casa a familias que no la tienen, o acompañan procesos de alfabetización de niños, jóvenes y adultos en lugares muy alejados de los centros educativos tradicionales, y otras tantas iniciativas solidarias más.Junto con estos positivos impulsos de solidaridad social, también unos cuántos jóvenes dedican su tiempo de descanso a ir a misionar. Comunicando la alegría de la fe, visitan con una imagen de la Virgen a las familias, ayudan en "parroquias hermanas" en situación carenciada económicamente a pintar sus templos, comedores, salones parroquiales. Esto es puro testimonio de fraternidad.También varios grupos realizan en estas semanas iniciativas solidarias en colonias de vacaciones para chicos pobres, enseñando a nadar o practicando deportes.Qué bueno si podemos darle un valor agregado al tiempo de vacaciones. Tiempo en el que elegimos libremente en qué ocupar la mente y el corazón, proponiendo bienestar tanto para nosotros como para quienes nos rodean.Dios quiere estar cerca de nosotros también en vacaciones. * Obispo de Gualeguaychú y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ÉSTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

