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Valentía, temor, dolor y entereza: las gualeguaychuenses rompen el silencio contra los abusadores y golpeadores

El relato de las que vencieron el miedo y denunciaron y el de las que todavía no pueden por temor a una golpiza más fuerte. El foco puesto sobre el Estado, que avanza en materia de género pero a paso lento y con falencias imperdonables. ¿Aumentaron los casos de violencia de género durante la cuarentena?

Por Rodrigo Peruzzo

“Estaba yendo a mí casa con los auriculares puestos (como siempre que camino en la calle) y veo que se acerca un hombre en bicicleta, pero no le di mucha importancia. Nunca pensé que me fuera a hacer algo. Seguí caminando por Alsina, y faltando tres cuadras para llegar a mí casa… de repente sentí como me metió la mano por la cola, y me apretó los genitales. Yo le pegué en la mano pero que me quedé paralizada. Esta persona siguió andando, se frenó y se quedó riéndose de mí. ‘¿Te asustaste?’ -me preguntó, y siguió riéndose”.

¿Estremece, no? Este es el relato de Mara Kreick, de 18 años, a ElDía, sobre el abuso que sufrió por parte de un uruguayo de 34 años, el mediodía del martes 9 de junio.

De repente sentí como me metió la mano por la cola, y me apretó los genitales

“Para mí todo duro un montón de tiempo, pero fue un minuto, según la cámara de seguridad”, expresó la joven, que tuvo el coraje de ir enseguida a realizar la denuncia. “A él le hicieron un allanamiento y lo metieron preso en jefatura 2 días, y después que hice la rueda de reconocimiento lo mandaron a la casa con domiciliaria por 20 días, pero sin tobillera electrónica”, informó la gualeguaychuense, que deseó que “ojalá no le pase a nadie más”.

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Finalmente, informó la fiscal del caso a ElDía que el uruguayo fue deportado con una pena condicional de ocho meses, sujeto a normas de conducta. No podrá cometer otro delito por diez años, sino la pena será efectiva.

Este caso llamó la atención por el modo en que fue abordada la víctima en la vía pública, pero también hay otros que se producen en el seno intrafamiliar, como fue el caso de Fernánda, también de 18 años, que contó días atrás los abusos que sufrió por parte de su abuelo. Su caso, revelado por ElDía, provocó tres denuncias más contra este hombre, algunas por hechos que morían en el silencio hace más de 30 años.

Una noche, tres víctimas y las falencias del Estado al desnudo

La madrugada del sábado anterior la comisaría tercera fue un caos. Por temor, las víctimas prefirieron que se reserve su identidad.

Una de ellas, que hace años viene teniendo esta problemática, fue a denunciar acompañada de un familiar. Contó que su agresor tiene la restricción de acercarse a ella, pero fue otra vez a la casa a pegarle, y que le dejó un brazo muy lastimado.

Horas más tarde, el hombre nuevamente la estaba esperando cerca de su casa. Finalmente, fue detenido. Sin embargo, dos días después fue liberado.

Otra mujer de unos 30 años, con moretones a simple vista y una mano quebrada, llegó a la comisaría luego de pasar por el hospital, y relató a ElDía que ella y un familiar fueron golpeados por su ex pareja, una vez más.

Pese a que pasaron más de diez años desde que estuvieron juntos y desde la primera denuncia en su contra en 2009, el hombre la sigue hostigando física y verbalmente cada vez que caducan las órdenes de restricciones. Ante este caso, luego actuó el Juzgado de Familia otorgándole el botón antipático, entre otras medidas.

Pese a que pasaron más de diez años desde que estuvieron juntos y desde la primera denuncia en su contra en 2009, el hombre la sigue hostigando física y verbalmente cada vez que caducan las órdenes de restricciones

Esa noche, al momento de tomarle las declaraciones a ella, un oficial le dijo que “no hay papel” para asentar la denuncia, y le preguntaron “si estaba segura si había sido esa persona”. Además, le manifestaron que había mucha gente adentro, por lo que tenían que irse a sus casas volver en una hora.

Ella se rehusó al igual que la otra mujer y esperaron en el lugar, y en ese momento llegó corriendo otra vecina más. El policía le comentó lo mismo, que tiene que volver en una hora. Ella le intentó explicar que su pareja la estaba persiguiendo, cuando el hombre entró y agredió a la mujer. Intervino un oficial y lo retiró del lugar, ante los insultos y las amenazas del agresor hacia ella.

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Comisaría Tercera, ubicada en la zona norte de la ciudad
Comisaría Tercera, ubicada en la zona norte de la ciudad

Había solo dos oficiales esa noche en la tercera, y las víctimas seguían sin poder hacer la denuncia. Ante este panorama, cuando ya eran las 2 de la mañana, Macarena (referente barrial que se encontraba en el lugar) se comunicó con Belén Biré, “por que sentí que no las estaban escuchando”. Ante la intervención de la titular del Área de Género y del sub jefe de Policía Yari Sosa, es que accionaron y tomaron las denuncias, a las cuatro de la mañana.

La cultura machista en la Policía, en la Justicia, y en la calle

Macarena dejó claro en su charla con ElDía que “no tenemos nada contra los oficiales de la tercera, en varios robos ellos han accionado correctamente y siempre nos ayudan; pero en este tema falta más capacitación y contención a las víctimas, que les tomen las denuncias sin dudar ni hacer comentarios como ‘que alterada que estás’ o ‘¿estás segura que fue él?’ o ‘fue una pelea entre los dos, no violencia de género’”.

"Que alterada que estás" "¿estás segura que fue él?" "Fue una pelea entre los dos, no violencia de género’”.

La referente barrial explicó que “si una va a denunciar tiene es porque juntó muchísimo valor para ir, porque queda el qué dirán. Las tres chicas me dijeron ‘ya hemos denunciado y nunca pasa nada’, además me enteré que hubo otro caso, pero ella me dijo que si denuncia le va a pegar peor”.

Esto también depende de los jueces, a los dos días liberaron de nuevo a uno de los violentos, y en la semana ella se tuvo que presentar nuevamente porque él la estaba hostigando por teléfono”, aseveró.

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Belén Biré, encargada del Área de Género y Diversidad Sexual, aseguró a ElDía que “el sub jefe de Policía me explicó la situación de desborde que había en la comisaría y que fue por eso el inconveniente, luego se les tomaron las denuncias”. Acotó que “hemos tenido conocimiento de dificultades que se han presentado para la toma de las denuncias, pero como este caso puntual nunca había pasado”.

no puede ser que andar en la calle al mediodía sea peligroso para las mujeres

Con respecto al caso de abuso de Mara, Biré contó que habló con ella. “Me manifestó que le habían pedido que se quede en la casa para cuidarse”, a lo que reflexionó: “Tenemos que seguir profundizando que no somos las mujeres las que tenemos que quedarnos encerradas para estar protegidas. No tenemos que educar a las mujeres para defenderse, sino a los hombres para que no ejerzan violencia. Uno de los concejos que recibió Mara fue que no puede andar sola en la calle, y eso no puede pasar más, no puede ser que andar en la calle al mediodía sea peligroso para las mujeres”.

Las deudas del Estado

La problemática no se agota en la denuncia. “Luego viene todo lo otro, si se cumple o no se cumple todo lo posterior, como las órdenes de restricción”, afirmó Biré.

Si seguimos teniendo un femicidio todos los días es porque falta”, reconoció la funcionaria.

El punitivismo no es una salida real a esto, sino que es la educación

La principal deuda del Estado -para ella- es pensar espacios de aprendizaje para los varones que ejercen violencia de género. “El punitivismo no es una salida real a esto, sino que es la educación”, opinó.

Marcó que hay que avanzar en leyes con perspectiva de género, y comentó que en cuarentena uno de los reclamos más fuertes es la recarga del trabajo sobre las mujeres, entre lo doméstico y el oficio remunerado. “Me quedó grabada la frase ‘En cuarentena trabajé como nunca antes en mi vida’”, dijo Biré.

¿Aumentaron los casos de violencia durante el aislamiento?

La falta de estadísticas oficiales hace muy complejo responder la pregunta. Es una falencia que el Estado aun no logra saldar, a esta altura ya de manera inexplicable.

La titular del Área de Género respondió que “estadísticas no tenemos porque no somos un lugar de denuncia, sino que lo es Fiscalía. Contamos con los datos de los ingresos a la Casa de la Mujer ‘Alas Desatadas’ (se incrementaron levemente) y un sondeo en base a la reunión con referentes de los distintos barrios. También tenemos comunicación permanente con el Jefe de la Comisaría de la Mujer, y nos manifestaron que el nivel de denuncias venía siendo el mismo de siempre”.

"Lo llamativo es que bajaron todos los delitos en cuarentena menos los femicidios"

“Sin tener los datos duros, la percepción es que no hubo un aumento alarmante de denuncias”, concluyó la funcionaria, pero resaltó que “lo llamativo es que bajaron todos los delitos en cuarentena menos los femicidios”.

Los avances, la esperanza

“Vimos cómo tomaron repercusión nuestras denuncias, cómo desde el Área de Género nos atendieron a las dos de la mañana, cómo la policía después incluso acompañó hasta la Casa de la Mujer a una de las víctimas, y eso nos llena de esperanza”, expresó Macarena.

Hoy este tipo de denuncias son parte de la agenda y generan indignación social, antes pasaban desapercibidas”, complementó Biré.

La funcionaria expuso que desde el Municipio cuentan con la Casa de la Mujer, que funciona como un lugar de alojamiento transitorio para las víctimas, donde se las contiene y protege.

“Hace poco se aprobó un protocolo de activación para trabajadoras del Municipio. Se han creado también en sindicatos, tenemos que avanzar en eso porque marca una línea política”, destacó Biré, que agregó que "a nivel nacional se realizó el programa Potenciar Trabajo, que incluyó a mujeres trans y en situaciones de violencia, y desde el municipio lo llevamos a cabo con los centros de salud, que están en el territorio con las mujeres del barrio”.

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Marcha en Gualeguaychú por los derechos de las mujeres trans
Marcha en Gualeguaychú por los derechos de las mujeres trans

Además, con respecto a las dudas que se generaron en las mujeres por el aislamiento, el Municipio lanzó la campaña “en cuarentena no estás sola”, para que continúen realizando las denuncias, teniendo permitido salir de sus casas a la comisaría más cercana, ya que todas están obligadas a recepcionarlas. También realizaron la campaña del “barbijo rojo”, con la cual se da aviso en las farmacias. Sino, las víctimas pueden comunicarse por teléfono al 144.

La batalla a largo plazo

El cambio es cultural, no hay dudas. “Es muy importante la educación sexual integral (ESI) en las escuelas, los chicos tienen que crecer con otro concepto de masculinidad, los vínculos tienen que ser sanos. Hay que hablar de los noviazgos violentos, de cuáles son las primeras alarmas y poder detectar eso en los jóvenes. Esa es la forma de erradicar la violencia, es un largo camino”, opinó Biré.

Hay que hablar de los noviazgos violentos, de cuáles son las primeras alarmas y poder detectar eso en los jóvenes

Destacó que “lo más interesante es que son nuestros gurises los que la demandan y llevan debates al aula, incluso con las resistencias que van surgiendo, como la agresión de un padre a un docente por dar la ESI”.

Por otro lado, aseguró que la ciudad cuenta con varios programas en prevención de violencia. “Uno de ellos es juguemos por la equidad de género, que pone en cuestión que pasa con algunos deportes que siempre han sido masculinizados, y desde allí generar nuevas formas de ver la vida”.

“Además –continuó- estamos trabajando en una red con mujeres de diferentes barrios, nos estamos juntando cada dos semanas para debatir que está pasando en los distintos territorios. Venimos pensando estrategias, además de absorbiendo las demandas”.

"Se conformará una mesa con todas las instituciones que formamos parte de la protección de las mujeres contra la violencia de género"

A raíz de ello, adelantó a ElDía que se conformará una mesa con todas las instituciones que formamos parte de la protección de las mujeres contra la violencia de género, allí estará la policía, el área de género, representantes de la salud y de la justicia.

El objetivo es avanzar en las capacitaciones, en todas las áreas y tejiendo lazos con la comunidad”, concluyó.

Heridas *

¿Cómo estás de tus golpes?, me preguntaron hoy, como años atrás. El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es una elección. Porque me dolía más el alma, el corazón. ¡Porque duelen más las injusticias! Nos duele la vergüenza, la falta de amor y empatía. Nos duele la decidía, el estado ausente. Nos duele no ser escuchadas. Duele más que cualquier insulto y que cualquier golpe. Porque duele desde adentro, y esas heridas no sanan con el tiempo. Pero las mías si lo harán, poco a poco, porque hoy ya no nos callan más... ¡Hoy ya no estamos solas!

*Por una víctima de violencia de género de la ciudad, para ElDía.

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