Valiero dice que no se estudia colocar bonos en el mercado
Para el ministro de Economía no están dadas las condiciones para que la colocación de títulos públicos, letras de Tesorería o bonos resulte una alternativa conveniente que permita resolver los problemas de financiamiento. Valiero prefiere hacer un monitoreo diario de los ingresos y controlar que no se instalen nuevos costos fijos. El funcionario aguarda que el panorama vaya mejorando levemente, pero tampoco tiene confirmaciones ni indicios.
El Estado nacional resuelve buena parte de su funcionamiento gracias a la colocación de bonos, sin embargo –por la experiencia con los Federales—esta alternativa de financiamiento quedó prácticamente satanizada en el discurso político comarcal.
Incluso, el propio justicialismo ha ayudado a consolidar esa idea al vincular la emisión de letras de tesorería con la ineficiencia en la gestión de las cuentas públicas y el latiguillo ha sido usado sistemáticamente ante cada crítica proveniente del radicalismo.
Lo cierto y concreto es que se trata de un medio que le permitiría, a un Estado (o una empresa), sobrellevar coyunturas difíciles sin tantas restricciones presentes.
Se trata, nada más y nada menos, de situaciones que están afrontando casi todas las provincias. Por eso mismo en la constelación de medios ha empezado a rebotar la consulta.
Respecto si se consideró en algún momento la chance de incorporar bonos al paquete de instrumentos de planificación y administración financiera, aunque más no sea para proveedores y contratistas, Valiero respondió: “Nosotros no lo hemos analizado de momento porque no es un asunto cualquiera insertar un bono en el mercado”.
De todos modos, aclaró que “al proveedor ordinario el Estado le tiene que pagar con la partida presupuestaria, no con bonos”, más allá de que en la práctica, los gobiernos echan mano de un crédito compulsivo cuando reciben la prestación de parte de un proveedor y demoran el pago porque no tiene recursos.
En la perspectiva del reporteado, los bonos podrían usarse ante obras de envergadura, “como alguna vez pasó con la construcción de los tres hospitales o con la extensión del colector cloacal noreste en Paraná”.
En aquella ocasión, se utilizaron para pagar una parte de las certificaciones con bonos Clase C, emitidos por 70 millones de pesos/dólares bajo autorización de la Legislatura. “Fue un bono organizado en base a un sistema de repago garantizado a futuro”, recordó Valiero, antes de opinar que “era otro contexto”.
En ese sentido, expuso que “la garantía de la Provincia para colocar un bono sería la coparticipación y, en medio de un ciclo en el que esos recursos están menguados, sin que sepamos a ciencia cierta cuándo se reacomodarán las piezas, podemos concluir en que este no es el mejor momento para instrumentar algo por el estilo”.
Fue más allá de la situación entrerriana, incluso. “No creo que ninguna provincia logre sortear esta dificultad porque, obviamente, la tasa de devolución debería ser tan alta que la opción perdería atractivo financiero”, señaló. (El Diario)
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