Vandalismo en una Escuela rural en Costa Uruguay Sur
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/713/0000713313.jpg)
Después de más de 100 años, la escuela N° 17 Francisco Troise, cerró definitivamente sus puertas en el 2012. En diciembre del 2011, egresaron los dos últimos alumnos Fabián MiróHoy es objeto de vandalismo por parte de sujetos, que poco a poco están desmantelando el edificio en el cual se educaron cientos de chicos.La escuela, o lo que queda, apenas se divisa en el camino vecinal. El avance de la naturaleza es incesante, como también el de personas sin escrúpulos que según lo informado por unos pocos vecinos que todavía habitan en la zona, actúan en horas de la noche rompiendo y robando.Las puertas del aula están abiertas de par en par y en el interior de la misma, se observan algunas cajas y suciedad por todas partes. Las ventanas fueron rotas y los vidrios quedaron esparcidos entre los pastos y en el aula, todo lo que se refiere al cableado, desapareció. Lo arrancaron de cuajo.En las ventanas donde había rejas, fueron levantadas en un "trabajo" que requirió su tiempo. Casi dos años, es tiempo suficiente para el vandalismo. La puerta de uno de los baños fue destruida en su totalidad. Quedan los escombros diseminados en el lugar y en el sanitario mismo la conexión para el inodoro también desapareció.Daiana tiene 20 años, cursó sus estudios de nivel primario en la Francisco Troise y no puede salir del asombro por el estado en que se encuentra su escuela: "Vine desde jardín hasta sexto grado. Éramos 14 chicos que empezamos y todos terminamos, pero después con el correr de los años, la mayoría emigró a la ciudad, hasta que hace poco más de un año cerraron el establecimiento", recordó."Verla así me causa una tristeza enorme. Los patios que ahora están tapados por los yuyos, eran todos de cementos. Inclusive teníamos unos bancos en donde nos sentábamos", contó la ex alumna, quien además opinó que una de las soluciones para que no sigan los robos a propiedad del Estado, porque en definitiva de eso se trata una de las soluciones sería "prestarle la escuela a alguna familia que no tenga vivienda y que se haga cargo de la misma".Marcelo (44) concurrió en los años 70 a la escuela y en ese entonces el número de alumnos, oscilaba en los treinta chicos y el lugar estaba lleno de vida. Ahora reina un silencio sepulcral. "Todo esto duele, porque forma parte de nuestra vida, aparte gente del Club Land Rover siempre nos dio una mano con varios elementos para la escuela y ahora si llegan a venir por esta zona, no sé qué le vamos a decir."SobrevivienteMarcelo es uno de los pocos que siguen viviendo en el lugar: "Queda poca gente. Ante vivían colonos que tenían cien hectáreas o menos y enviaban a sus chicos a estudiar, pero ahora se siembra todo y abundan las taperas. Y uno de los grandes problemas que tenemos es que caen diez milímetros y no podemos salir. Cada tapera que se divisa, algunas no se ven por los árboles, pastizales que han copado la zona es una familia que vivía y ahora ya no está más" indicó."Es muy triste, pero es una realidad que nos golpea", dijo. El productor pasa a diario y mira el edificio con la esperanza de no encontrarse con un nuevo faltante. Comentó que tenía un campito cerca de la escuela, pero tuvo que arrendarlo. "Me cansaron con las carneadas, no era vida la que pasaba" sostuvo.Carlos es un hombre que pasó los cincuenta años. Uno de los tantos prestadores de servicios en agricultura. Siembra y trilla. Ayer hizo un alto con su tractor e indicó que cuando gurí concurrió a la 17: "Éramos unos 60 chicos y teníamos dos maestras. Hacía mucho que no venía a la escuela, pero lamentablemente se están robando todo. Está quedando poco y nada".El cierreLa Directora Departamental de Escuelas, Marta Irazábal de Landó, explicó que la escuela se cerró después que egresaran los últimos dos chicos en 2011. "Retiramos todas las cosas de valor. Los libros quedaron en la Departamental y el mobiliario se distribuyó en distintos establecimientos".Acotó que luego de una "denuncia del profesor Giordan, un grupo de ex alumnos se hizo cargo del establecimiento. Inclusive, agregó, les dimos las llaves del establecimiento, para que mantengan limpio el mismo"La funcionaria, remarcó que nadie solicitó permiso alguno "para habitar la escuela y mantener la misma".Destacó que se recuperó la Escuela 104 de Nuevo Rincón en lo que deja de ser una buena noticia.Sin chicos, no hay escuelasLa realidad es cruda. A la Escuela Francisco Troisse la están desmantelando y poco y nada pueden hacer, vecinos, ex alumnos, ex docentes de una de las tantas escuelas rurales que cerraron, porque cada vez quedan menos chicos en el campo. Si hasta falta el escudo que hasta hace unos siete días se encontraba al frente del establecimiento.En la entrada al aula, se encuentran placas conmemorativas de los cien años que cumpliera el establecimiento como tal en el 2005. Una de la Vicegobernación de Entre Ríos, otra del Senador Majul. También una que recuerda al Gobernador Héctor Maya (1946-1950), tiempos en que los chicos llegaban al galope a la escuela. Hoy el paisaje cambió. Pasan maquinarias agrícolas, camionetas y algún que otro lugareño a lomo de caballo.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios




