Vitale le solicitó al Juez de Garantías que cite a declarar a cuatro policías
Han transcurrido ocho meses y medio de la muerte de Bruno Rodríguez y a diferencia de lo que ha ocurrido con otras causas judiciales instruidas en el nuevo sistema, hasta el momento no hay imputados. El querellante apunta contra cuatro de los seis policías que estuvieron en el procedimiento en la madrugada de la Navidad del 2013. Alfredo Vitale, el abogado que representa a la familia de Bruno Rodríguez, muerto de dos balazos en un confuso episodio ocurrido el 25 de diciembre de 2013, le solicitó al juez de Garantías Mariano López que cite a declarar como imputados a cuatro de los seis uniformados que participaron del procedimiento la madrugada del hecho.Según contó, el fiscal Guillermo Biré no los llamó a declarar como imputados porque "no corresponde en este momento", fue lo que le argumentó a Vitale y por ello el querellante acudió al Juez de Garantías porque cree que el Ministerio Público Fiscal no está haciendo las cosas como corresponde.Para pedir una citación a declarar como imputados "solo basta la mera sospecha de que la persona participó en un delito", indicó. En el legajo sobre la muerte del joven de 20 años "se encuentra la prueba balística, el dermotest que le dio positivo a los cuatro policías, pericia médica que dice que Rodríguez murió a causa de las balas 9mm, declaraciones de testigos. Hay suficientes pruebas que fueron pedidas por el fiscal"."Los dos orificios en el cuerpo de Rodríguez se corresponden con el de un calibre 9mm, el mismo que utiliza la Policía", señaló Vitale y opinó: "las personas de bajos recursos no cuentan con una justicia con celeridad como en otros casos". "Lo mató la Policía" Para Alfredo Vitale no hay dudas que Rodríguez fue víctima de un gatillo fácil. "Los dos proyectiles que extrajeron del cuerpo de él son de 9mm y se corresponden a las armas de la Policía", deslizó el abogado.La causa en un principio fue instruida por la fiscal Costa, que reemplazaba al fiscal Guillermo Biré que se encontraba con licencia por cuestiones de salud, pero a su regreso en mayo las actuaciones quedaron bajo su órbita. En todo este tiempo se llamaron a personas a brindar testimoniales y según informó Vitale: "Todos los testigos coinciden en que Bruno no tenía arma de fuego en su mano".Reiteró que "obviamente la Policía disparó a matar, porque uno de los proyectiles pegó en el lado derecho del cuerpo, afectándole el pulmón y el corazón se dijo en la autopsia y el otro pegó en la ingle, cerca de la arteria femoral"."La Gendarmería dice lo del dermotest, pero los testigos dicen que cuando Bruno cayó la Policía puso una especie de sabana tapando el cuerpo y vieron que personal policial tocó el cuerpo antes de la llegada de la Gendarmería, por eso la sospecha. Mas allá de eso, en nada se justifica que la Policía utilizó el arma reglamentaria para matar y no para disuadir", manifestó.La Gendarmería realizó inspecciones oculares, croquis y planos de la escena del crimen, y por lo poco que ha trascendido sobre el caso, muchas de las pericias han sido favorables al accionar policial, siendo la del dermotest la prueba más importante con que se revalidará la teoría de la legítima defensa. El hecho Una supuesta pelea entre bandas antagónicas en la madrugada del 25 de diciembre originó que los vecinos de la zona del Hospital centenario llamaran a la Policía. Cuando la fuerza arribó, algunos de los protagonistas comenzaron a agredir a los uniformados con piedras y otros elementos contundentes, mientras retrocedían por calle Gervasio Méndez hasta San Vicente de Paul.Según informó la gacetilla policial en aquella oportunidad, uno de los integrantes del grupo sacó un arma y comenzó a disparar, razón por la cual los efectivos respondieron hasta que los disparos impactaron en el cuerpo de Bruno Ariel Rodríguez, que cayó malherido y minutos después falleció.Según trascendió, el joven presentaba dos disparos de bala, con orificios de entrada y salida y habría tenido en una de sus manos, al momento de morir, un arma calibre 38 con balas y en la otra un pedazo de hierro.Al estar involucrado personal policial, se solicitó la colaboración de la División Criminalística e Investigaciones del Escuadrón 56 de Gendarmería Nacional, para la realización de las distintas pericias. De esa manera, se secuestraron dos vehículos policiales, un automóvil Chevrolet Aveo y una camioneta Ford Ranger, que resultaron seriamente dañados por balas y piedras; las armas de los seis efectivos policiales y la que portaba el joven fallecido.
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