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Vivir en cuarentena: historias, miradas y opiniones de los vecinos de la ciudad

ElDia convocó a seis vecinos de Gualeguaychú de distintas edades, profesiones y con una variada óptica sobre la realidad. Sobre un cuestionario común, quisimos saber cómo es vivir en cuarentena para los vecinos de Gualeguaychú.

CUESTIONARIO

1- Edad, ocupación y con quién vive. ¿Cómo afectó la cuarentena tus actividades habituales?

2- ¿Cuáles son las consecuencias más dañinas del encierro? ¿Qué cosas positivas se generaron puertas adentro?

3- Si pudieses elegir, ¿qué dos cosas te gustaría hacer que no podés?

4- ¿Creés que va a cambiar algo en nuestra sociedad después de la pandemia? ¿Qué y cómo?

Constanza Fragiácomo – 16 Años

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1- Soy estudiante, vivo con mi mamá Analía y mi papá Gustavo. Por la cuarentena y la suspensión de clases, estoy -al igual que todos los jóvenes- estudiando y haciendo tareas en mi casa. En cuanto a lo extraescolar, estoy entrenando en mi casa y aprovechando el tiempo para leer y hacer otras actividades que antes, por la rutina, no hacía.

2- Las consecuencias más dañinas, desde mi punto de vista, son el tener que acostumbrarnos a la fuerza a cambiar nuestro estilo de vida totalmente de un día para otro, modificar horarios, hábitos, entre otros. También, el tener que convivir 24 horas con la familia, algo que personalmente, casi no hacía, ya que por mis actividades y las de mi familia, sólo pasábamos juntos a la hora del almuerzo o la cena de lunes a viernes. Entre otras consecuencias negativas encuentro la económica: no se puede salir a trabajar, y mucha gente sufre las consecuencias de esto.

Por otro lado, hay muchas cosas positivas para rescatar. Entre ellas, poder conocernos mejor tanto entre nosotros, con mi familia y también conmigo misma. Tenemos más tiempo para reflexionar sobre nosotros mismos y nuestra vida en general. También, pude aprender a valorar más simples cosas, como lo son pasar tiempo al aire libre, tomar mates con mis papás. Y también, agradezco el hecho de poder acceder a una educación por internet, oportunidad que muchos chicos no tienen.

3- Si pudiese elegir, me gustaría visitar a mis abuelos sin ponerlos en riesgo, y volver a entrenar en mi club, con mis compañeras.

4- Creo que, como sociedad, vamos a empezar a valorar más a las personas que vemos a diario, el poder salir de casa a trabajar o estudiar, juntarnos con nuestros seres queridos a compartir algo que nos gusta, etc. Además, espero que tomemos consciencia para cuidar nuestra salud, tomando siempre las medidas de higiene necesarias, no solo durante una pandemia.

Carlos Atilio Rieger – 62 Años

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1- Soy jubilado de chofer de larga distancia. Vivo con mi hija mayor Maricel y sus hijos Malena, Melanie y Samir. La cuarentena incrementó mi soledad, luego de graves problemas de salud que tuve que atravesar, como un infarto y un ACV que tuve hace cinco meses. Gracias a Dios y a mi hija Maricel, pudimos superar este paso junto a mis nietos y pude tener un poco de compañía.

2- Lo que más me afectó fue la falta de mis amigos invaluables que partieron antes que yo durante este tiempo. Afortunadamente tengo hijos maravillosos, Francisco, Diamella y Carolina, que junto a Maricel han estado siempre cerca mío.

Estos días sirvieron para reflexionar sobre muchas cosas, sobre todo la gran falta de solidaridad que se ve en muchos sectores de la sociedad, pero también me sirvió para conocer amigos nuevos, que no los tenía en cuenta y que sin embargo estuvieron junto a mi en momentos muy difíciles sin pedir nada a cambio. También pude recordar viejos maestros del periodismo que tengo muy presentes.

3- Muchas cosas no puedo hacer porque me vi afectado mucho en la vista luego del ACV. Me encantaría poder dedicarme a mi amado TC del Litoral, más que nada a recorrer su historial de 40 años, hemos podido recopilar muchas cosas, pero quedaron cosas pendientes que me encantaría poder hacer. También me gustaría volver al ritmo habitual de mi vida, poder ir de pesca con mi hermano Omar y mi hijo, recuperar mi campamento del Ñandubaysal y volver a estar con mis amigos, que puedan volver a abrir sus talleros y compartir el tradicional asado de las peñas tuercas. Básicamente volver a disfrutar de los amigos que están, al igual que yo, contando los días del calendario de la vida.

4- Tengo mucha fe que vamos a salir de esto. En el corto plazo, creo que internamente tenemos grandes problemas de entendimiento por luchas de egos políticos, que debemos superar y tirar juntos del carro. Hay buen material humano todavía, solo que no sabemos conjugar el verbo solidaridad.

Elián Nani - 20 años

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1- Soy estudiante de Agronomía en La Plata, vivo con mis padres y mi hermana. A los estudiantes universitarios, la cuarentena nos afectó de manera importante. Estaba acostumbrado a cursar a la mañana y por la tarde juntarme con mi grupo de estudio. Y si surgía cualquier duda, la resolvíamos. Ahora intentamos hacer lo mismo, pero todo de manera virtual con videoconferencias.

En lo que respecta a la cursada, tuve la suerte de que mi facultad adoptó el modo de cursada virtual y nuestras cátedras suben mucho contenido. Esto es lo que me permitió seguir estudiando a distancia.

2- El encierro es una de las consecuencias peores del aislamiento social. Lo veo en los niños, que quizás estaban acostumbrados a estar con sus amigos y eso cambió de un día para el otro al no verlos más, y quizás pase mucho tiempo en que puedan volver a verlos.

Lo positivo es que al final pude organizar mis tiempos. Trato de levantarme temprano, estudiar a la mañana, almorzar, dormir una siesta y después meterle estudio de nuevo. Tengo bien marcado los horarios de estudio y no perder el tiempo.

3- Elegiría poder ir al parque y tomar unos buenos mates al rayo del sol. Creo que no hay mejor sensación que esa. Salir a andar en bici, hacer ejercicios. Estas dos cosas son las que haría si no estuviésemos en cuarentena.

4- La sociedad va a cambiar para bien, porque quizás lo que antes nos parecía común y corriente, ahora lo valoramos más. Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Yo extraño ir a la facultad, poder ver a mis amigos, o simplemente ir al supermercado tranquilo. Por lo tanto, el aislamiento nos va a enseñar a valorar mucho la rutina.

Elvira Solari - 76 años

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1- Soy fonoudióloga jubilada y vivo sola. Mis actividades habituales fueron afectadas en lo social y en mi independencia: manejarme sola, comprar mis cosas, cobrar mi jubilación. Extraño mucho además a la persona que me ayuda con los quehaceres en casa, porque aunque tenga buena salud, el cuerpo de alguien de alguien de 76 años no da para todo. Extraño mucho su compañía y su amistad.

2- Las consecuencias más dañinas del encierro para los que vivimos solos es la soledad. De a rato, durante la cuarentena, he hablado sola, tenía diálogos entre mi "yo" y mi "otro yo", le explicaba por qué hacía las cosas. Ya no miro TV porque te deja sin cerebro y sin ánimo, por eso durante el aislamiento me hice más amiga del celular. Fue divertido volver a los diálogos telefónicos. Cada vez que hablaba con alguien me he acostado contenta. También la radio me ayudó mucho.

La cuarentena me generó muchas cosas positivas puertas adentro: me di cuenta que puedo vivir sola y con poco miedo. Y también fue maravilloso demostrarme a mi misma que podía hacer todo en mi casa: cocinarme, lavar la ropa, barrer y pasar el trapo fueron tareas mucho más fáciles de los que creía.

3- Las dos cosas que quisiera hacer y no puedo es juntarme con mis hijos y mis hijos del corazón, poder ver a mis nietos y estar con mis amigos charlando y compartiendo un chocolate o una cerveza.

4- Quisiera la unión del pueblo argentino, sin distinción de clases o ideología. Y que se mejore la atención de la salud, dando presupuesto para investigación y prevención de enfermedades. Y que haya trabajo para todos y que todos colaboremos con el Gobierno para salvar la economía del país, con paz y con amor a la Patria y a nuestros hermanos.

Ciro Broggi – 9 Años

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1- Soy estudiante de escuela primaria y vivo con mi mamá Verónica, mi papá Sebastián y mi hermano menor Romeo. La cuarentena me afectó porque tuve que dejar de ir a fútbol, a la escuela y a visitar a mis amigos, o que ellos vengan a mi casa.

2- Tenemos muchas tareas y la verdad que me cuesta sentarme a hacerlas, mandan más tarea ahora que antes cuando íbamos a la escuela. Como positivo, hemos hecho muchas actividades con mis papás, cocinar, campamentos y juegos.

3- Si pudiera salir, lo primero que haría sería visitar a mis amigos e ir a jugar al fútbol, extraño mucho eso.

4- La gente va a aprender a cuidar la naturaleza, va a ser más cuidadosa, no van a andar tocando todas las cosas como hacemos ahora y creo que nada va a ser como antes.

Osvaldo Marcusse - 47 años

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1- Soy dueño de un taller mecánico, vivo con mi mujer y mi hija de 10 años. Los primeros días fueron muy angustiantes porque mi hogar depende de mi trabajo. Fue muy duro no saber cuñando podía volver a abrir el taller. Fue más la incertidumbre que la realidad lo que me afectó. Por suerte, la mía fue de las primeras actividades en rehabilitarse.

2- Creo que lo peor del encierro es que con mi mujer, además de padres, tuvimos que aprender también a ser maestros. Nuestra hija realiza tareas online con la escuela, pero perdió el contacto directo con la maestra. No es lo mismo aprender en tu casa que en una escuela. Y lo cierto es que mi mujer y yo muchas cosas que vimos en la primaria ya ni nos acordamos. ¡Casi nos volvemos locos con el tema de las fracciones!Y lo positivo es que aprendimos a tolerarnos los tres mucho más. Como familia somos ahora más solidarios entre nosotros y más unidos.

3- Las únicas dos cosas que no sé cuándo volveré a hacer es darle un abrazo a mi mamá y volver con la peña del taller, estar con mis amigos, comer un asado y hacer las mismas pavadas que antes hacíamos una o dos veces por semana. No es lo mismo comer un asado sólo que comerlo con amigos. Es como que la carne no tiene sabor a nada si no la compartís.

4- No estoy tan seguro que algo vaya a cambiar. Es verdad que me sorprendió que tanta gente haya acatado el aislamiento, porque al principio pensé que en Argentina iba ser cualquier cosa, un desastre. Pero no. Sin embargo, creo que el ser humano no va a cambiar su esencia y cuando vuelva todo a la normalidad vamos a volver a ver las mismas injusticias de siempre.

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