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Volvieron a vandalizar el Polideportivo: rompieron el techo, robaron y orinaron dentro

Sucedió entre la noche del jueves y la madrugada del viernes. Entraron de manera ilegal levantando unas chapas y rompieron y robaron en el interior del edificio. No conformes, hicieron sus necesidades sobre varios elementos usados para hacer deportes.

A primera hora de la mañana, personal directivo y de ordenanza del Centro de Educación Física Número 6 descubrieron que otra vez ingresaron al edificio durante la noche para vandalizar el lugar. Sucedió entre la noche del jueves y la madrugada del domingo y levantaron una chapa del techo para ingresar al Polideportivo CGE Prof Giusto.

Ingresaron por el lado sureste del edificio, el que está justo detrás de uno de los arcos de la cancha donde cada fin de semana se disputan partidos de futsal.

Por el modo de ingresar y lo complicado que levantar las chapas, se presume que fue más de una persona la que ingresó al lugar. Una vez dentro, desarmaron y se llevaron la térmica, y por lo que ElDía pudo apreciar, habrían pasado la noche en el lugar: los cobertores que estaban en el arco aparecieron tirados en el piso, lo que presupone que los usaron para dormir. Inclusive, en otro sector del edificio encontraron diferentes lugares donde orinaron dentro.

El hecho no es nuevo para la gente que trabaja en el polideportivo: la directora del Polideportivo, Valeria Martinelli, señaló que “para nosotros es casi una rutina encontrar que han roto algo. Pensamos que algunos chicos, como en anteriores ocasiones, lo habían hecho para entrar y jugar a la pelota. Pero esta vez nos llamó la atención la manera en la que habían forzado las chapas”.

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“Y una vez dentro nos dimos cuenta que habían usado las colchonetas para dormir y que nos habían robado los disyuntores y las térmicas. Más allá de lo poco que robaron, el Poli no tiene el dinero para reponer: nos encontramos con un daño importante en las chapas, debido a que las reventaron y las cortaron, y reponer ese material no está a nuestro alcance”, se lamentó.

“Lo único que podemos hacer es por la buena voluntad del personal de ordenanza, que con una tenaza y un poco de alambre solucionaron parcialmente el problema”.

“Nos genera mucha impotencia esta situación, porque los que trabajamos en el Poli tenemos un alto sentido de pertenencia con el lugar. Es nuestra segunda casa, donde pasamos muchas horas de nuestras vidas pensando en cómo seguir en pié y en cómo mejorar lo que tenemos. Y que rompan y no pase nada, que no podamos estar por el olor a orín que hay por todos lados es muy frustrante”, manifestó a ElDía.

La titular del Polideportivo contó que solicitaron más de una vez que se le otorgue a la institución deportiva un sereno para que recorra el lugar en los horarios nocturnos, pero el Consejo General de Educación (CGE) aún no ha podido designar a uno.

“Si los que levantaron las chapas utilizaran esa energía para trabajar, seguramente tendrían un mejor salario que el que les da robar elementos de un establecimiento que es de todos, además de una mayor dignidad”, les reprochó a los perpetradores.

Lo cierto es que el personal que trabaja en el Centro de Educación Física afirma que cuando llega la noche el lugar se transforma en tierra de nadie, una zona donde prácticamente no hay controles.

El lugar que los jóvenes deberían utilizar como lugar de encuentro y vida sana, se transformó en un territorio para el consumo y el daño por las noches; y si bien hay un paredón en el límite con calle Güemes, el descampado que da al lado oeste y al lado sur hacen que sea muy sencillo ingresar.

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