SU ENCUENTRO CON LUISANA LOPILATO Y CÓMO HALLÓ SU ESTILO PROPIO
Yari Casanova, un artista gualeguaychuense en ascenso
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2023/04/yari_casanova_2.jpg)
En la última década ha logrado un importante crecimiento y exposición. Sus obras embellecen bares, cafeterías y estudios profesionales. Varias casas particulares, también. Su foto con el matrimonio Lopilato-Bublé; las carrozas estudiantiles; el mundo que lo espera. “Mi idea, ahora, es enfocarme en la pintura”, dice.
Por Luciano Peralta
Hace algunas semanas el nombre de Yari Casanova fue noticia. La actriz argentina Luciana Lopilato compartió una historia de Instagram junto a él y a su esposo, el cantante canadiense Michel Bublé, luego de comprarle un cuadro.
“Tenemos una amiga en común en Vancouver (Canadá) y, bueno, charlando y se dio la posibilidad de mostrarle mis trabajos. Justo Luisana estaba acá, porque hacían Casados con Hijos, entonces coordinamos. Tenía que ir a Buenos Aires por trabajo y me recibieron en su casa, estaba toda la familia de ella, gente re macanuda. Estaba Darío, el hermano de Luisana, que también me compró un cuadro, fue un momento muy lindo”, dice Casanova, sentado en una de las banquetas altas de La Cómoda, el bar de arte que inauguró hace poco menos de una década atrás, en Bolivar 666.
“Mi hermano dibujaba mucho de chico, mi viejo es sastre, que tiene su parte de diseño, y a mí siempre me gustó el arte. Con el Jeta (Adrián) Ghiglia dibujábamos mucho y hacíamos cosas artísticas: la Quema de Judas, las Carrozas Estudiantiles. Gualeguaychú siempre fue un buen lugar para inspirar a artistas. Después me fui a estudiar arquitectura a la UBA, pero nunca dejé de tener contacto con la ciudad”, cuenta.
Con 42 años, Casanova ha desandado un camino que va de las réplicas de Molina Campos, Miró o Dalí, que hacía mientras armaba maquetas para la facultad, hasta el diseño de escenarios internacionales e impensados, como el del año pasado, cuando estuvo a cargo de la estética de Susset Strip 2022,el show de Hernán Cattaneo en Argentina.
“De a poco, con el pasar de los años, fui encontrando un estilo propio. Para ser autodidacta, en cuanto al arte, creo que lo pude lograr pronto”, dice. Y cuenta que le gusta hacer muebles, esculturas y “un poco todo”, pero en esta etapa ha logrado afianzar su “punto de fuga”, en el que la pintura es protagonista.
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/media/2023/04/yari_casanova_1.jpg)
“Soy bastante inquieto, siempre me gusta estar haciendo algo. Me pasó que en Buenos Aires conocí mucha gente que es buena haciendo lo que hace y eso, con el tiempo, me abrió puertas. Muchos compañeros arquitectos me encargan cuadros para sus obras, por ejemplo; otros tienen restaurantes y pasa lo mismo. Ya en la facultad hacíamos muestras con Timoteo Lacroze, un amigo. In duplo se llama nuestra marca, porque nos juntábamos a pintar un cuadro y lo hacíamos entre los dos”, relata el gualeguaychuense.
Un par de décadas después, el año pasado ambos fueron los responsables de la estética de Susset Strip 2022,el show de Cattaneo: “Fueron 450 placas de fenólico cortadas con láser e intervenidas. Decoramos todo el acceso al pórtico, las cuatro torres de sonido, los accesos secundarios, el VIP. También, trabajamos con Benito Fernández en el Paseo Alcorta, le hicimos unos osos de telgopor vestidos con la ropa de su colección. Estaba chocho con eso, fue muy bueno”.
Con su otro amigo, el de la juventud, también ha podido trabajar. “Con El Jeta hicimos cuatro caballos para el Abierto de Polo que quedaron muy bien. Después, he hecho muchas cosas para productoras o marcas. Me gusta laburar así porque los desafíos siempre son distintos, siempre digo que sí, pero soy consciente que me subo a un barco en el que no puedo fallar, y eso me gusta porque estoy respaldado por un gran equipo”, dice, sonriente.
“Mi idea, ahora, es enfocarme en la pintura. Afortunadamente, tengo muchos amigos en varias partes del mundo, así que les mando cuadros y vamos pensando cosas para hacer. A Nueva York mandé ocho prints y me compraron varios, a España también. Y hay mucha movida para hacer en México y en Chile. Se busca mucho arte de acá, mi idea es empezar a mandar originales y a viajar con mi familia. Acá también, dentro del país. Ahora vamos a organizar dos muestras en Mendoza, a donde vamos a ir en familia, a trabajar y a pasear”, disfruta.
“En este momento me estoy stockeando, hace bastante no tomo pedidos porque necesito tener más obras propias -continúa-. Yo pinto y entrego, así que nunca puedo hacer una muestra mía porque no tengo material. Ahora estoy en esa. Muy contento de que las cosas salgan como están saliendo y de poder vivir de lo que me gusta, que es el arte”.
