A moverse sin improvisación
No es lo mismo mantener una actividad física frecuente y sostenida en el tiempo, que un día despertar con ganas de iniciarse en una rutina teniendo más de cuarenta años. El control médico se hace indispensable para evitar sustos.
Por Elsi Rodrí[email protected] El movimiento es de gran importancia para el mantenimiento de un buen estado de salud. Es lo que nos va a permitir poder estar bien activos, con un organismo preparado para enfrentar la rutina diaria. Obviamente el paso de los años hará que las actividades deban estar ajustadas a los requerimientos y capacidades individuales. No es lo mismo la intensidad y el tipo de estímulo que se le puede exigir al cuerpo a los 18 años, que a los 30 y mucho menos pasados los 40. Todo debe estar acorde y en su justa medida.Tomar conciencia de los riesgos que pueden acaecer por exigencias fuera de los límites posibles o por no estar el organismo en condiciones equilibradas al momento de iniciar la actividad física es básico y aconsejable.Después de la cuarta década, “quien va a tomar un proyecto activo porque le dijeron que tenía mucha “panza”, o porque le encontraron la presión alta, o simplemente porque quiere comenzar a moverse, es necesaria la visita al médico clínico para realizarse un chequeo básico de salud que asegure el buen estado físico. De estos exámenes previos, se determinará si existe alguna anormalidad, en cuyo caso se solicitará la derivación a alguna de las especialidades médicas”, así se sumó el Dr. Carlos Petronio, médico especialista en cardiología, a esta propuesta de promoción de salud, sobre este tema tan actual del movimiento después de los 40 años. ¿En qué se basa este chequeo?Este chequeo básico incluye no sólo algunos estudios, sino en primer término una charla con el paciente para un armado de su historia clínica y poder encontrar qué factores de riesgo quizás estén presentes. Por qué, de qué sirve dar el visto bueno por ejemplo a una mujer de 42 años para que haga actividad, pues su presión arterial es normal y su corazón funciona bien, si estamos frente a una persona que no visita a su ginecólogo hace cinco años y hace dos que no se realiza ni papanicolaou, ni colposcopía. Es decir, es necesario ser coherente y responsable, tanto la persona cuando toma la decisión de iniciar una actividad física, como el profesional médico al momento de tener que autorizarla. ¿A nivel articulaciones sería bueno un control?Si nunca tuvo una vida activa físicamente, luego de la visita al clínico, sería lo más aconsejable la consulta con el traumatólogo. Esto lo simplifico didácticamente con el siguiente ejemplo: una persona que tiene de nacimiento y nunca lo supo, un centímetro más corta una pierna que la otra; al salir a caminar o trotar, lo más probable es que dentro de tres meses esté con dolores de cintura, de columna o de rodilla y no encuentre la causa de sus dolores. ¿Por qué cada vez más se insiste en controles aunque uno esté aparentemente sano?Muchas son las patologías que pasan desapercibidas y que sólo en el tiempo son detectadas por signos o síntomas que aparecen, pero entonces ya están instaladas. De allí la importancia de los controles anuales médicos, no para sentirse que se está buscando encontrar una enfermedad, sino para estar tranquilos que todo está bien y si algo se encuentra, al realizar las consultas con la frecuencia mencionada, nos aseguraremos de poder estar tomándola a tiempo como para poder hacer lo necesario para controlarla o hacerla desaparecer. Muchos compran la ropa deportiva y se lanzan a correr ¿estarían jugando con los riesgos? Lo habitual es que al decidirse a iniciar una rutina de ejercicios, lo primero que uno se preocupa es por ir a comprarse las zapatillas, la remera y el pantalón que mejor y más cómodos me queden y programar el día y el horario en el que lo realizaremos. Pero en realidad, ese es el segundo peldaño y como consecuencia de que en el primer escalón, el del chequeo médico, salió todo bien y tengo el visto bueno para comenzar a moverme. Debemos entender que a determinada edad el cuerpo comienza a padecer algunas afecciones como consecuencia del tipo de vida que se llevó hasta la actualidad o por una predisposición propia que por nuestras conductas las desencadenamos. Con el control médico estaremos visualizando el presente de ese organismo para poder proyectar saludablemente su futuro. Finalmente, el Dr. Petronio nos dejó un mensaje claro sobre lo importante del chequeo preventivo previo a iniciar una actividad física:Todos no somos iguales, eso lo sabemos muy bien; por lo tanto sería conveniente tener en cuenta dos parámetros a la hora de decidirse a este comienzo activo. En el primero menciono que más allá de las individualidades, obviamente los riesgos se incrementan a medida que avanzan los años, no es lo mismo no haber hecho nunca nada y decidirse al movimiento a los treinta años, que comenzar a los cincuenta y mucho más los riesgos que se pueden presentar a los ochenta. En segundo término quiero destacar que cada uno tiene capacidades y habilidades para algún tipo de actividad y no para otras; ejemplo: una persona que mide dos metros de altura es más efectiva su respuesta física en una cancha de básquet o en una pista de atletismo que montado arriba de una bicicleta; una persona que tiene deteriorada su rodilla puede tener dificultades para caminatas, pero seguramente podrá desarrollar un buen entrenamiento en un natatorio. Entonces, el chequeo médico es una de las condiciones rigurosas a la que tenemos que hacerle frente cuando decidimos poner a nuestro cuerpo en movimiento.
Por Elsi Rodrí[email protected] El movimiento es de gran importancia para el mantenimiento de un buen estado de salud. Es lo que nos va a permitir poder estar bien activos, con un organismo preparado para enfrentar la rutina diaria. Obviamente el paso de los años hará que las actividades deban estar ajustadas a los requerimientos y capacidades individuales. No es lo mismo la intensidad y el tipo de estímulo que se le puede exigir al cuerpo a los 18 años, que a los 30 y mucho menos pasados los 40. Todo debe estar acorde y en su justa medida.Tomar conciencia de los riesgos que pueden acaecer por exigencias fuera de los límites posibles o por no estar el organismo en condiciones equilibradas al momento de iniciar la actividad física es básico y aconsejable.Después de la cuarta década, “quien va a tomar un proyecto activo porque le dijeron que tenía mucha “panza”, o porque le encontraron la presión alta, o simplemente porque quiere comenzar a moverse, es necesaria la visita al médico clínico para realizarse un chequeo básico de salud que asegure el buen estado físico. De estos exámenes previos, se determinará si existe alguna anormalidad, en cuyo caso se solicitará la derivación a alguna de las especialidades médicas”, así se sumó el Dr. Carlos Petronio, médico especialista en cardiología, a esta propuesta de promoción de salud, sobre este tema tan actual del movimiento después de los 40 años. ¿En qué se basa este chequeo?Este chequeo básico incluye no sólo algunos estudios, sino en primer término una charla con el paciente para un armado de su historia clínica y poder encontrar qué factores de riesgo quizás estén presentes. Por qué, de qué sirve dar el visto bueno por ejemplo a una mujer de 42 años para que haga actividad, pues su presión arterial es normal y su corazón funciona bien, si estamos frente a una persona que no visita a su ginecólogo hace cinco años y hace dos que no se realiza ni papanicolaou, ni colposcopía. Es decir, es necesario ser coherente y responsable, tanto la persona cuando toma la decisión de iniciar una actividad física, como el profesional médico al momento de tener que autorizarla. ¿A nivel articulaciones sería bueno un control?Si nunca tuvo una vida activa físicamente, luego de la visita al clínico, sería lo más aconsejable la consulta con el traumatólogo. Esto lo simplifico didácticamente con el siguiente ejemplo: una persona que tiene de nacimiento y nunca lo supo, un centímetro más corta una pierna que la otra; al salir a caminar o trotar, lo más probable es que dentro de tres meses esté con dolores de cintura, de columna o de rodilla y no encuentre la causa de sus dolores. ¿Por qué cada vez más se insiste en controles aunque uno esté aparentemente sano?Muchas son las patologías que pasan desapercibidas y que sólo en el tiempo son detectadas por signos o síntomas que aparecen, pero entonces ya están instaladas. De allí la importancia de los controles anuales médicos, no para sentirse que se está buscando encontrar una enfermedad, sino para estar tranquilos que todo está bien y si algo se encuentra, al realizar las consultas con la frecuencia mencionada, nos aseguraremos de poder estar tomándola a tiempo como para poder hacer lo necesario para controlarla o hacerla desaparecer. Muchos compran la ropa deportiva y se lanzan a correr ¿estarían jugando con los riesgos? Lo habitual es que al decidirse a iniciar una rutina de ejercicios, lo primero que uno se preocupa es por ir a comprarse las zapatillas, la remera y el pantalón que mejor y más cómodos me queden y programar el día y el horario en el que lo realizaremos. Pero en realidad, ese es el segundo peldaño y como consecuencia de que en el primer escalón, el del chequeo médico, salió todo bien y tengo el visto bueno para comenzar a moverme. Debemos entender que a determinada edad el cuerpo comienza a padecer algunas afecciones como consecuencia del tipo de vida que se llevó hasta la actualidad o por una predisposición propia que por nuestras conductas las desencadenamos. Con el control médico estaremos visualizando el presente de ese organismo para poder proyectar saludablemente su futuro. Finalmente, el Dr. Petronio nos dejó un mensaje claro sobre lo importante del chequeo preventivo previo a iniciar una actividad física:Todos no somos iguales, eso lo sabemos muy bien; por lo tanto sería conveniente tener en cuenta dos parámetros a la hora de decidirse a este comienzo activo. En el primero menciono que más allá de las individualidades, obviamente los riesgos se incrementan a medida que avanzan los años, no es lo mismo no haber hecho nunca nada y decidirse al movimiento a los treinta años, que comenzar a los cincuenta y mucho más los riesgos que se pueden presentar a los ochenta. En segundo término quiero destacar que cada uno tiene capacidades y habilidades para algún tipo de actividad y no para otras; ejemplo: una persona que mide dos metros de altura es más efectiva su respuesta física en una cancha de básquet o en una pista de atletismo que montado arriba de una bicicleta; una persona que tiene deteriorada su rodilla puede tener dificultades para caminatas, pero seguramente podrá desarrollar un buen entrenamiento en un natatorio. Entonces, el chequeo médico es una de las condiciones rigurosas a la que tenemos que hacerle frente cuando decidimos poner a nuestro cuerpo en movimiento. ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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