GRAN PREOCUPACIÓN EN EL ÁMBITO EDUCATIVO
Al menos dos escuelas de Gualeguaychú debieron activar el protocolo por amenaza de tiroteo
En las últimas horas, distintas instituciones educativas de Gualeguaychú activaron protocolos preventivos tras la aparición de amenazas de tiroteo escolar, en el marco de un fenómeno que se replica a nivel nacional bajo consignas virales en redes sociales.
Uno de los establecimientos que intervino fue la Escuela de Educación Técnica N° 2, desde donde se informó a las familias que, ante la detección de escritos intimidatorios dentro del edificio, se actuó de acuerdo a los protocolos vigentes. La situación fue puesta en conocimiento de la Supervisión, la Dirección Departamental de Escuelas y la Policía, con quienes se coordinaron medidas preventivas que comenzarán a aplicarse de inmediato.
Desde la institución buscaron llevar tranquilidad y remarcaron que todas las acciones se tomaron priorizando la seguridad y el bienestar de los estudiantes.
También el Colegio La Salle Gualeguaychú emitió un comunicado en el que confirmó la implementación de estrategias de protección en articulación con la Dirección de Educación de Gestión Privada y la Policía local. Entre las recomendaciones, sugirieron que los alumnos asistan acompañados por un adulto responsable, siempre que sea posible, para reforzar su contención.
Cómo es el protocolo de actuación
Ante este tipo de amenazas, el Consejo General de Educación de Entre Ríos difundió un protocolo de aplicación inmediata para supervisores y equipos directivos, que establece una serie de lineamientos claros.
El eje principal es priorizar la seguridad física y emocional de la comunidad educativa, evitando al mismo tiempo la interrupción innecesaria de las clases. En ese sentido, se indica que la presencialidad debe sostenerse salvo que exista una indicación expresa de las fuerzas de seguridad.
Entre las primeras acciones a realizar, se establece no eliminar los mensajes amenazantes, registrarlos como prueba, informar de inmediato a los directivos y dar aviso al 911 para radicar la denuncia correspondiente. A su vez, se debe notificar a las autoridades educativas y evaluar junto a la Policía los pasos a seguir.
El protocolo también prevé medidas concretas como la presencia policial en los ingresos, el control de personas externas y la revisión de los espacios comunes dentro de los establecimientos.
Intervención ante situaciones de riesgo
En caso de que existan indicios concretos de peligro, como la presencia de un arma o una amenaza inminente, las indicaciones son claras: no confrontar, comunicarse de inmediato con la Policía, evacuar o confinar según lo dispongan las autoridades y no retomar las actividades hasta contar con autorización.
Otro aspecto central es la comunicación. Se recomienda informar a docentes, estudiantes y familias de manera clara y sin generar alarma, evitando la difusión de rumores y promoviendo un uso responsable de las redes sociales.
Acompañamiento y marco legal
El protocolo también contempla el acompañamiento socioemocional, con la intervención de equipos de orientación escolar para contener a estudiantes y docentes, y trabajar en temas como la convivencia, la resolución pacífica de conflictos y el impacto de la violencia.
Además, recuerda que las amenazas de este tipo constituyen un delito, contemplado en el Código Penal, por lo que puede intervenir la Justicia incluso sin denuncia formal, con posibles consecuencias penales también para menores.
Mientras se refuerzan las medidas de prevención, las autoridades insisten en llevar tranquilidad a la comunidad y en la importancia de actuar con responsabilidad ante este tipo de situaciones, que generan preocupación pero requieren respuestas coordinadas y sin alarmismo.
