Alta definición
La séptima Marcha al Puente del domingo pasado marcó una alta y positiva definición, sobre Gualeguaychú. La convicción para defender exitosamente una lucha tan injusta como desigual, se mantiene sólida, con el respaldo contundente de los datos de la realidad, y la solvencia del sentido común.No obstante hubo "viento" y hubo "marea" que intentaron, administradas por distintos factores, debilitar y destrozar si hubiese sido posible para ellos, una movilización social tan importante en lo cuantitativo, pero mucho más en lo cualitativo.En este último aspecto, porque sólo aquí se gestó un levantamiento universal tan contundente, en contra de los grandes intereses desentendido de los valores, la dignidad y los derechos humanos más elementales. Y aún todo sigue igual. O peor para nosotros por las consecuencias que se suceden.Convengamos que hacia adentro de este movimiento orgullosamente local que es el Encuentro Anual de la convergencia de voluntades de un pueblo que se siente, y de hecho lo está, amenazado en su exigencia de una vida sana en marcada en una naturaleza tan privilegiada. Hacia adentro o mejor dicho desde adentro de la comunidad misma, se han desarrollado peligrosas y desde ahora amenazantes fuerzas contrarias a estas iniciativas sociales.Quienes desde algunos medios de comunicación, otrora se autoproclamaban adalides representantes de una verdad intransigente, infalible y también confrontativa, contra todo y contra todos, esbozaron una opinión diferente, ahora, sorprendentemente para algunos y no tanto para otros, traicionando los principios fundamentales de la lucha que nos incumbe a todos.De la que nos unifica a todos en un único sentido, ya que ni los campeones de la hipocresía pueden expresar con mínimo fundamento, un desacuerdo: La lucha de Gualeguaychú es contra la contaminación, y hoy particularmente contra Botnia, la megaplanta de pasta celulosa, y los gobiernos extranjeros que nos desprecian y desamparan como seres humanos.No existe un ánimo deliberado y sesgado, antigobierno argentino. Lo que sí existe frente al nuestro, es una creciente y cada vez más fuerte demanda y exigencia, para que nos defienda y nos proteja, de quiénes consuman hechos que nos perjudican reiteradamente, que avanzan y siguen avanzando tras cada hecho consumado, sobre nuestro medioambiente, sobre nuestras humanidades. Con total impunidad, sin freno alguno.En los últimos tiempos aparecieron algunos que sintomáticamente se ocuparon de soplar fuertes vientos y hasta de levantar las mareas de la "contramarcha". Pasaron desde ahora, a exteriorizar picardías comunicacionales, que con mensajes mentirosos y mal intencionados, dedicaron esfuerzos en dirección contraria a la que a la que en otros tiempos publicitaban. Contaron por cierto con complicidades externas para tratar de imponer sus nuevos designios: asentados en el fracaso de la movilidad ciudadanaSerá necesario desde ahora que nos fijemos en posiciones claras, terminantes, verdaderas y desinteresadas. No sólo de todos los periodistas que por supuesto ante que periodistas somos ciudadanos junto a la gente. También los tibios en toda la comunidad, todos, absolutamente todos tenemos que destrozar la hipocresía, y expresarnos con fortaleza sobre esta causa irrenunciable para que no sea malversada.La Marcha, otra vez fue un rotundo éxito. La gente de la Asamblea puede estar satisfecha por la labor cumplida. El resto de la sociedad tenemos que estar agradecidos por las horas y horas que han aportado y aportan esos vecinos. Es hora también que concurran otros, que renueven y colaboren aportando nuevas fuerzas, nuevas ideas y nuevos entusiasmos. ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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