América Latina, destino de los europeos sin futuro
El mundo ya no funciona como antes. Los patrones inmigratorios se revierten con el arribo a la región de trabajadores calificados de Europa, cuya declinación económica expulsa gente.La historia no es lineal, sino cíclica, pensaba Nietzsche, plegándose a la idea griega según la cual los acontecimientos se vuelven a repetir, una y otra vez, en forma semejante.Este concepto circular de la historia acaso podría aplicarse al fenómeno inmigratorio. A lo largo de todo el siglo XIX y hasta 1930, por lo menos, millones de europeos abandonaron sus países para dirigirse a otros continentes.Entre las zonas receptoras figuró el Nuevo Mundo, como se le llamaba. La ilusión de "hacer la América", y de zafar del hambre y del desempleo, impulsó la llegada a países como la Argentina de los "abuelos gringos".Después de la Segunda Guerra Mundial, Europa conoció un período de expansión económica extraordinario. La época de oro del capitalismo del Viejo Continente coincidió con la construcción del llamado Estado del Bienestar.Europa y Estados Unidos, juntos, se constituyeron en el norte desarrollado. En la nueva configuración mundial, representaron la constelación de países centrales frente a la periferia subdesarrollada concentrada en Latinoamérica, África, y Asia.Muchos latinoamericanos, en las últimas décadas, pujaron por entrar al mundo rico, que prometía empleo, niveles de salarios y posibilidades de ascenso social.Pero la crisis económica en los países más avanzados, y el ascenso de América Latina como nuevo actor emergente de la economía mundial, en tanto proveedor de materias primas (alimentos y minerales) del nuevo polo del capitalismo mundial, con eje en China y Asia, están revirtiendo los flujos inmigratorios.Hoy esta zona del planeta, donde las economías crecen sin parar, con vibrantes saldos exportables, es vuelta a ver por los europeos empobrecidos y sin futuro como una tierra de promisión. Con lo cual la historia se repite.Brasil es el portaviones de la prosperidad latinoamericana. Este país, que en los '60 era uno de los más atrasados y pobres de la región, ya es la sexta economía más grande del mundo, superando en tamaño a la de Gran Bretaña.El nuevo mapa económico mundial no deja dudas: mientras Europa retrocede, los países asiáticos y las economías productoras de bienes primarios de América Latina, gozan de un ciclo notable de prosperidad.,El dato es que la crisis en el Viejo Continente está ahuyentando a decenas de miles de trabajadores calificados de la zona euro y muchos están siendo seducidos por las ex colonias europeas en América Latina y África (Asia y Australia, al igual que Estados Unidos y Canadá, son otros centros receptores)"Se trata de una hemorragia de personas altamente educadas, precisamente las que serán necesarias para levantar la economía cuando las circunstancias mejoren", señaló Demetrios Papademetriou, presidente del Instituto de Política Inmigratoria, una organización sin fines de lucro de Washington.El caso de España es emblemático. Durante la próspera década que terminó en 2008, recibió una de las mayores olas de inmigrantes de la historia. Trabajadores extranjeros llegaba a un ritmo de 500.000 al año.El año pasado, cuando el desempleo excedía 20%, España exportó más gente que la que recibió. De los cerca de 37.000 que salieron del país en 2010, cerca de 60% se desplazó a países fuera de la Unión Europea.Brasil se está beneficiando con el declive europeo. El gobierno de Dilma Rousseff puso en marcha un plan para atraer ingenieros extranjeros y otros profesionales.
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