Aniversario del fallecimiento del Padre Jeannot Sueyro
El día 30 de julio se realizó un acto conmemoratorio en el Cementerio del Norte, con motivo del primer aniversario del fallecimiento del Padre Luis Jeannot Sueyro.Por Fernando Almada y Mariana de la Cruz
OpiniónA un año de la partida física del Presbítero Luis Jeannot Sueyro, se desarrollaron diversos actos recordatorios a un ser tan especial para la comunidad de Gualeguaychú, pues siempre supo transmitir la esperanza necesaria a todos aquellos que, como él, buscaban una sociedad más justa, solidaria y en hermandad permanente.Sin duda, su grandeza humana, es un ejemplo a seguir en todos los momentos de la vida cotidiana, y será necesario que todos continuemos evocándolo para que su lucha, de "dar hasta que duela", no se extinga.Hijo de inmigrantes, de padre francés oriundo de Limoges y de madre gallega, oriunda de Pontevedra, el Cura Gaucho nació un 20 de noviembre del año 1917, en una chacra del "Gualeyán", departamento de Gualeguaychú.Se avocó a trabajar por la comunidad de su ciudad desde muy joven, fue ordenado sacerdote el 20 de diciembre de 1942; llegó a cumplir, en el año 2008, los sesenta y cinco años de su consagración al servicio de la Iglesia. Siempre tuvo muy clara sus ideas y con gran esfuerzo las llevaba a cabo. Su entrega para con los demás no conocía límites; sus consejos transmitían esperanza, sus palabras sapiencia, su generosidad admiración, rebelado contra toda injusticia hacia sentir su pensar expresándolo, con un gran respeto, a viva voz sin callar nada.Magnánimo, como pocos, se lo vio sumergido intensamente en sus tareas sacerdotales, visitando enfermos, recorriendo la zona rural y las capillas que se construyeron gracias a su iniciativa, acudiendo a las necesidades de sus amigos y a toda persona que buscaba su atención como pastor.Así, interesado en demasía por los problemas de su querido Gualeguaychú, difundió y defendió la causa agrícola casi tanto como el evangelio. En sus mensajes radiales, los "amigos del Campo"!, sin duda vieron reflejado en sus palabras los reclamos y las verdades, sobre la situación por la que atraviesa el ámbito rural. Fue muy crítico en cuanto a la concentración de tierras en manos de pocos, así como también supo extender sus plegarias al cielo pidiendo aliviar la sequía de la tierra: "Vamos a pedir a Dios que nos envié algunas lluviecitas para aliviar la sequía que tanto nos desvela, pero como Dios es buenito le vamos a pedir que llueva después de las siete porque tenemos misa en Costa Uruguay y ahora que me acuerdo, que sea después de las ocho y media que hay misa en el Potrero", así se referiría el Padre en una de sus innumerables misas en Pehuajo.También en su momento, cuando la unidad entre argentinos y uruguayos peligraba en torno a la planta de celulosa Botnia; pidió a viva voz: "no rompamos la unidad, por encima de eso tendamos puentes, no cerremos caminos tendamos puentes de amor por encima de todo".El Padre velaba por el bienestar de todos, no sólo por el del campo sino también por el de la ciudad. La familia ocupaba un lugar central para él, despotricaba contra el confort innecesario y pedía que la "televisión" dejara de ocupar el lugar del padre o la madre para poder escucharse más. "La familia se ha ido destrozando. Me acuerdo de lo que decía Estrada: "Salvemos a la familia y salvaremos a la patria".Es de admirar su sapiencia, siempre tenía una frase como respuesta fundada con algún autor de renombre: Lugones, Andrade, Hernández, Avellaneda. Fue un gran orador en actos sanmartinianos, o en celebraciones como el del 25 de mayo. También se recuerda su marcha a la Patagonia para acompañar a los reclutados en las Islas Malvinas.En continuo movimiento, hacia aquí y hacia allá, Concepción del Uruguay, Rosario del Tala, Ñancay, Macia, Landa, Costa Don Bosco, Cuatro Hermanas y otros tantos lugares tuvieron su presencia y recibieron su ayuda.Declarado con gran justicia ciudadano ilustre de la ciudad, fue también condecorado por diversas instituciones por su incansable labor, y allí por donde el Cura Gaucho pasaba, allí dejaba su "marca", por eso es que siempre hay alguien que recuerda algún episodio risueño del Padre.Hoy día, tres bibliotecas llevan su nombre: la de la Escuela "Pedro Jurado" de Gualeyán; otra en Ñancay, en la Escuela N° 11 "Baldomero Fernández Moreno" y la tercera y mas antigua, la biblioteca de la Escuela N° 15 "J. J de Urquiza" de Medanos, donde acostumbraba a dar misas y atender a la comunidad.La escuela de nivel medio ex N° 127, en su momento llamada "O. V. Andrade" de Sarandí, cambio su nombre por el del "Presbítero Luis Jeannot Sueyro" en homenaje al querido sacerdote.Es por esto, y por mucho más, que nuestro querido Cura Gaucho merece ser recordado y, más allá de que no le agradaban los homenajes para con su persona, el día jueves 30 de julio se fortaleció la fe y esperanza de muchos con la simple mención de su nombre en el acto desarrollado en el Cementerio del Norte a las diez de la mañana, en un día muy frío y con un cielo cerrado pero que no impidió que la gente se reuniera en oración para recordarlo y devolverle, con un pequeño gesto de amor y agradecimiento, todo lo que el Padre dio sin ambición y con grandeza espiritual.Sin duda, la conmemoración del acto cambió el dinamismo diario del cementerio. Desde varios días antes a la fecha, las flores y oraciones se acrecentaban con las personas que se acercaban al Panteón a congraciar al Padre.Y así fue como, el pasado jueves 30 de julio, se realizó el acontecimiento esperado por muchos, con una gran emoción contenida en el recuerdo de su entrega; pero con el júbilo de saber que habrá mucha gente que seguirá plasmando las acciones que dejó como enseñanza el Padre Luis Jeannot Sueyro.En las palabras del Presbítero Joaquín González estuvo a cargo el responso, quien invitó a los fieles a rezar como modo de recordar el consejo cotidiano de elevar oración, que transmitiera en vida el Padre Jeannot. Así, con un momento de oración, se rindió el homenaje más importante que se le puede brindar a un sacerdote, la lectura de la Biblia, Carta del Apóstol Pablo a los Cristianos de Roma, iluminó la oración elevada esa mañana.La Placa recordatoria descubierta posteriormente al responso, fue colocada por la "Asociación Amigos del cura Gaucho Padre Jeannot", tiene inscripta la leyenda: "Curita Gaucho, por que SIEMPRE estuviste donde te necesitaron, SIEMPRE seguirás vivo en el corazón de tu pueblo" y junto a ésta se colocó también una carta dedicada al Padre que en sus letras refiere: "(...) Señor de la vida y dueño de nuestros destinos, en tus manos depositamos silenciosamente este ser entrañable que se nos fue.Mientras aquí abajo entregamos a la tierra su despojos transitorio, duerma su alma inmortal para siempre en la paz eterna, en tu seno insondable y amoroso, oh Padre de misericordia. Silencio y Paz".En palabras del Señor Martín Odriozola, estuvo a cargo la evocación de la figura del Padre para con los más allegados. Describió así la cotidianidad que sus amigos vivían con el sacerdote, recordando momentos y situaciones agradables de escuchar para aquellos que no conocían "tan de cerca" al Padre.Consecutivamente, luego del homenaje en el Panteón, se celebró misa en la Capilla del Cementerio, "Nuestra Señora del Carmen", presidida por el Padre Pedro Rojas, para seguir rezando por él pero también por todos nosotros y así poder obtener, por medio de las plegarias, el impulso necesario para continuar, desde cada lugar, concretando aquello que el Curita Gaucho pedía: la entrega desinteresada a Dios y a los demás hombres en la tierra.Así fue como se conmemoró el homenaje a un Ser que siempre estuvo al servicio de su comunidad. Y es allí, en el Cementerio del Norte, donde cada vez que, quienes trabajamos aquí, pasamos por el lugar donde reposan sus restos, nos detenemos a hacer una inclinación de respeto y admiración por quien supo transmitir tanta dignidad.No será en vano toda su dedicación por la comunidad de Gualeguaychú y alrededores, si nos atenemos al recuerdo cotidiano de su persona; allí en momentos simples y cotidianos, ante cada carencia y necesidad, ante cada júbilo estará presente el Padre Jeannot que nos valdrá de ejemplo siempre, aún en situaciones adversas.Desde el Cementerio del Norte nos hacemos presentes en la evocación del primer aniversario del fallecimiento del Presbítero Luis Jeannot Sueyro.* Archivo Cementerio del Norte
Proyecto: "Recuperación del Patrimonio Cultural en el Cementerio del Norte"
Por Municipalidad de Gualeguaychú: Arq. Hugo Lezcano
Por Instituto Sedes Sapientiae: Prof. Eduardo Ramírez
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