Argentinos que salen de compra al exterior
El instinto adquisitivo de los argentinos está al tope. De hecho los sectores medios y altos hacen tour de compras a Miami y Madrid, emulando el tradicional "deme dos".La noticia es que todos los días parten desde Ezeiza vuelos hacia esos destinos, con el objetivo de llenar el carrito con ropa y tecnología, según informa diario Clarín.Por día se hacen unos 6.000 pasaportes. Los que predominan son viajes cortos, en los que sectores medios y altos aprovechan a comprar afuera lo que no conviene comprar acá.Esta tendencia la pinta la graciosa publicidad de la tarjeta de crédito de un banco de primer nivel, en donde la pareja protagonista de una serie de spots -Marcos y su mujer- viaja de compras a Miami en temporada baja.Aparte de la diferencia de precios en los bienes, están las facilidades para comprar pasajes al exterior hasta en 36 cuotas fijas. Hoy un pasaje ida y vuelta con tres noches de hotel ronda los 1.200 dólares.El viaje de consumo exterior reedita un clásico nacional: la plata dulce. Con esa expresión los historiadores suelen describir los momentos en los cuales el dólar está barato, como en la época del 1 a 1 del menemismo, y el dinero argentino rinde más afuera que adentro.De hecho es llamativo que los argentinos viajen más que en los '90. En 2010 se registraron 5,2 millones salidas, mientras que en 2000, el mejor año en términos de turismo emisivo de la convertibilidad, esa cifra fue de 5 millones.Con respecto a los precios, la nota periodística refiere que un iPod se consigue en Madrid a 270 euros (1.600 pesos), en tanto que aquí ronda los 2.500 pesos.Un iPod Dock se obtiene a 140 euros (840 pesos), mientras aquí cuesta 2.100 pesos. Por otro lado, comer en Miami puede salir lo mismo o menos que en Buenos Aires: una entrada con ensalada y gaseosa puede costar entre 15 y 20 dólares.Los precios de los hoteles son sorprendentes: una noche en el Marriot, 100 dólares; y 85 dólares en el Intercontinental. Y con respecto a la indumentaria, los compradores argentinos practican un "deme dos" refinado. Van por las grandes marcas como Adidas, Nike, Gap o Banana Republic.Miami ha sido la meca tradicional del consumidor argentino acomodado. "Ya hace por lo menos un año que los argentinos están volviendo a consumir fuerte. Algunos incluso están comprando propiedades, cuyos precios se desplomaron por la crisis inmobiliaria", refiere Oscar Posedente, director de la revista de novedades más leída por la comunidad argentina en esa ciudad del estado de Florida."Los identificas por la prepotencia de los turistas que vienen con plata. Vienen en grupo familiares de cuatro o cinco personas", agregó."Es cierto que el área de Florida es buscada por la clase media y media alta porque son los sectores que están pudiendo viajar. El viaje de consumo se está revalorizando cada vez más porque aquí aumentaron mucho los precios", explicaron desde una agencia de viaje que opera en Buenos Aires.Agustín Bruno, de la consultora LCG, explica de esta manera lo que está detrás del fenómeno: "La primer variable es el encarecimiento de nuestra moneda, debido al diferencial inflacionario entre nuestro país y el del resto del mundo. Lo segundo es que los viajeros son trabajadores con empleo formal cuyos ingresos crecieron más que la inflación doméstica. O sea, en dólares sus salarios tienen mayor poder adquisitivo"."Por último -aclara Bruno- es que los destinos elegidos atraviesan una situación económica deteriorada con lo cual realizan ofertas y anticipan liquidaciones para incentivar la venta de bienes".
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