Argentinos y brasileños, distintos con el dólar
Que en la Argentina rige una dolarización de hecho, como pauta cultural en la población, es algo palmario. En cambio, ¿por qué los brasileños prefieren su moneda nacional, el real?El carácter bimonetario quizá sea el rasgo característico de la economía del país. Aquí el peso es la moneda con la que la población hace sus transacciones diarias.Sin embargo, en estas pampas el dólar se ha apropiado de las cualidades que se esperan de cualquier signo monetario que se precie de tal: ser reserva de valor y unidad de cuenta confiable.La primera cualidad hace posible el atesoramiento monetario o ahorro; en tanto que la segunda permite determinar cuánto vale un bien o un servicio. Los argentinos acuden al dólar para hacer estas dos operaciones.Las mediciones internacionales revelan que la Argentina es el país con mayor tenencia de dólares físicos en el mundo. Una parte se acumula en los bancos del exterior. Otra parte de los fondos se guarda en el colchón o en la caja fuerte.En cuanto al dólar como referencia para determinar los valores de los bienes, esto se echa de ver sobre todo en el mercado inmobiliario (cuya actividad se desplomó, justamente, una vez instalado el cepo al dólar a fines de 2011).Aquí el cemento se vende en pesos, los ladrillos se venden en pesos, la mano de obra se paga en pesos, pero los inmuebles se cotizan en dólares.Hace algunos años, los funcionarios plantearon una infructuosa batalla "cultural", para que los argentinos se olviden de los dólares y vuelvan al peso. Se quería evitar así el daño macroeconómico que entraña el hecho de que una población abrace una moneda extranjera, y repudie la propia (lo que vuelve un mito la llamada "soberanía monetaria").Ahora bien, hay un país latinoamericano, Brasil, donde no se utiliza el dólar en sustitución de la moneda nacional, y esto pese a la proximidad y similitudes con Argentina (dos economías emergentes).Aunque los grandes capitales brasileños fuguen dinero al exterior o desvíen fondos hacia paraísos fiscales o hacia compra de activos en otros países, el hecho es que en Brasil el dólar no es tan popular.En ese país, por caso, el billete verde no es tomado como referencia para la cotización de las viviendas, ni la población está mentalmente dolarizada, como ocurre en estas latitudes.¿Por qué esta diferencia entre argentinos y brasileños con respecto al dólar? La explicación habitual para la pasión argentina por el verde remite a las sucesivas crisis económicas, devaluaciones, años de alta inflación y hasta hiperinflación y repudio de los contratos.Es decir, las prácticas económicas de décadas habrían configurado una pauta dolarizada en la población, hasta devenir en un fenómeno cultural. Sin embargo, en ese inventario de descalabros el caso brasileño no es diferente del argentino.Brasil reconoce las mismas condiciones de experiencias traumáticas de Argentina (alta inflación, hiperinflación, default de la deuda), y sin embargo evitó la dolarización de facto. La respuesta técnica que dan algunos economistas es que en los largos períodos de alta inflación, los gobiernos brasileños ayudaron a proteger el ahorro de su población, mediante una amplia indexación de los activos financieros domésticos y tasas de interés reales más altas.Otros analistas hacen foco en la cuestión de la confianza, piedra de toque de cualquier sistema monetario. La confianza que a los argentinos les falta respecto de las instituciones y el gobierno de su país, les sobra a los brasileños respecto del suyo.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

