Autos: artículos de fabricación global
Aunque suele ser el sector industrial más mimado por los Estados nacionales, el automotriz no tiene patria ni fronteras: los autos se "arman" con piezas importadas de todos lados. Cuando una de estas fábricas decide instalarse o ampliar su capacidad, dado el beneficio que importa en términos de empleo, en movilización de capitales y tecnologías, eso se convierte en una necesidad social básica que llegan a proteger los Estados.En Argentina, por caso, la cadena de valor de la industria automotriz da empleo a 165.000 trabajadores. Pero además la fuerza del sector reside en las áreas económicas que moviliza.Entre las industrias relacionadas se encuentran metalmecánica, textil, producción de vidrios, plásticos y caucho, entre otras, que conforman el entramado de actividades y sectores necesarios para componer un producto.Sin embargo, el grueso de las piezas para armar un "auto argentino" se consigue afuera. En efecto, aquí las terminales importan 7 de cada 10 autopartes que utilizan para fabricar un vehículo.Esas terminales son multinacionales que tienen repartida su producción en distintos países. Se trata de las firmas Ford Motor, General Motors, Mercedes-Benz, Peugeot-Citroën, Toyota, Volkswagen, Honda e Iveco.La industria automotriz en estas pampas, cuyas plantas se distribuyen en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, vivió estos años un ciclo de prosperidad asociado al alza en el consumo interno de unidades, y a un mercado brasileño demandante.Lo concreto es que esta industria, dominada por actores multinacionales, precisa de una gran cantidad de importaciones para sostener la producción. Es por tanto un sector estructuralmente deficitario de divisas, que sus exportaciones están lejos de compensar.Los productores de autos en Argentina han visto frenada su actividad el último tiempo, entre otras razones porque el país entró en una sus típicas recaídas por falta de dólares, con un Banco Central que se ha visto obligado (cepo de por medio) a racionalizar las divisas para la importación.Un sector que demanda más dólares de los que produce termina impactando en las cuentas externas de un país como Argentina, cuyos empresarios y ahorristas, por falta de confianza, fugan sus capitales (se calcula que hay 400.000 millones de argen-dólares fuera del sistema).¿Qué viabilidad tiene una industria trasnacionalizada que importa el 70% de las piezas para producir en una economía que tiene déficit crónico de dólares?El dato central es que las empresas terminales automotrices se caracterizan por su desempeño global, lo que les permite ubicar sus centros productivos en diferentes países y regiones de acuerdo con sus mercados y ventajas comparativas en términos de costos de factores (mano de obra, fiscales o financieros)."Los autos 'Made in USA' contienen cada vez más partes importadas", titula un artículo aparecido en 'The Wall Street Journal', donde se explica cómo funciona esta gran factoría global."Nunca hemos producido tantos autos en EE.UU. pero nunca hemos hecho tan pocas de sus partes", dice Sean McAlinden, economista jefe del Center for Automotive Research.Allí se indica que para "sobrevivir" en un mercado crecientemente global, las grandes productoras estadounidenses de partes se han instalado en el extranjero (México, Brasil, Reino Unido, Polonia, India, China y Tailandia), desde donde completan la producción de autos.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

