Avanzar “ya” con políticas de estado
Los parámetros que se manejan a nivel internacional fijan como pauta de referencia en materia de gestión municipal, la relación de 1 empleado cada 100 habitantes. Por Osvaldo Chesini*Opinión Lamentablemente, el clientelismo y el uso a veces indiscriminado de los recursos estatales para fines distintos al interés general, llevo a los estados municipales a sufrir un incremento desmedido de su planta de personal. La presión sobreviniente sobre el presupuesto, por este gasto, termina comprometiendo, muchas veces, la prestación adecuada de servicios públicos o la realización de obras de mejoras.La vía para justificar el incremento ha sido en la mayoría de los casos, la creación de nuevas secretarias, subsecretarias, direcciones, departamentos etc., supuestamente destinados a satisfacer necesidades no contempladas o a mejorar servicios.La realidad, suele ser, en muchos casos, la superposición de funciones, la burocratización aun mayor de los procedimientos administrativos, lo que genera un perjuicio a la comunidad a la cual supuestamente se quiere favorecer.La Municipalidad de Gualeguaychú no ha sido la excepción y la historia reciente así lo demuestra. En efecto, según el Censo Nacional 1991, la ciudad de Gualeguaychú tenia 64.843 habitantes y la planta de personal permanente y contratado era de 560 empleados, a ellos debían sumarse 11 funcionarios políticos del área ejecutiva y los 12 concejales, el secretario del concejo deliberantes y los secretarios de bloque. Todo esto totalizaba una planta total de aproximadamente 600 funcionarios.Como puede verse la relación 600 / 64.843, resultaba óptima si se la comparaba, por ejemplo, con una ciudad muy similar en desarrollo y población, Concepción del Uruguay, que en esa época contaba con una planta de 1200 funcionarios. Al asumir el actual gobierno, el 10/12/2007, la planta de personal alcanzaba los 1.100 empleados, a los que habría que sumar los llamados empleados subsidiados, o sea personas que realizan alguna actividad en relación de dependencia pero que no integran la planta de personal y son remunerados mediante subsidios de acción social -el caso del actual Director de Personal y Recursos Humanos Sr. Luis Pérez es un ejemplo palpable de este sistema, ya que cobro sus servicios de ese modo durante más de una año, hasta que fue denunciado durante el conflicto con los empleados municipales-.Según el Censo Nacional 2001 Gualeguaychú tenia 74.681 habitantes (o sea un incremento del 15% en 10 años), podemos estimar que al 2007 la población de nuestra ciudad rondaba los 81.000.O sea que, desde 1991 hasta el 2007, mientras la población de la ciudad se incremento en un 25% la planta de empleados y funcionarios se incremento en un 83%.Es así que no podemos cargar la responsabilidad exclusiva en la actual gestión de gobierno, por el desborde de la masa salarial, pero es indiscutible que nada se ha hecho para corregir estas distorsiones y por el contrario todo indica que se persiste en la misma política de incremento de la planta de personal, sin que medie un estudio previo sobre el funcionamiento de las estructuras estatales y la real necesidad de personal en cada una de ellas.Todas estas aseveraciones nos llevan a concluir de manera necesaria, de que no podemos dejar este tema en el mero ámbito de la decisión política de los dirigentes, sean del signo que sean, porque en mayor o menor medida se sucumbe a las necesidades de la coyuntura. Ha llegado, tal vez, el momento de plasmar "ya", mediante ordenanza y en el futuro en la carta orgánica, las restricciones necesarias que lleven de manera natural y en un proceso, a la planta municipal a establecerse y permanecer en la relación 1 empleado por cada 100 habitantes.* SENADOR DEPARTAMENTAL
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